RevistaAOA_54

REPORTAJE

Valparaíso con proyecto Por R Emilio de la Cerda E.

V

olver sobre Valparaíso siempre es complejo . ¿Qué más se puede decir de este sitio excepcional después de tanto diagnóstico; de su patrimonio perdido; de la obsolescencia material, la pobreza y el despoblamiento; de los sucesivos registros que intentan contener el deterioro y capturar su belleza; de las propuestas frus- tradas; de los programas de recuperación inconclusos; de tanto anuncio que termina chocando con la realidad? ¿Por qué hablar de nuevo de Valparaíso? ¿Tenemos algo que decir hoy que lo justifique, que ayude a devolver la espe- ranza, construir una mirada proyectual y comenzar a revertir el deterioro acumulado por décadas de la ciudad puerto, cuyo barrio histórico fue reconocido en 2003 como Sitio de Patrimonio Mundial por la Unesco? Mediante el apartado de los cuatro textos que se presen- tan a continuación –que exponen miradas complementarias desde la academia, la institucionalidad, el mundo profesional y la sociedad civil–, la Asociación de Oficinas de Arquitectos toma el riesgo de volver a poner a Valparaíso en el centro del debate. Lo hace no solo reconociendo sus principales desafíos, sino que aportando, desde la especificidad de la disciplina, derroteros posibles desde las herramientas transformadoras de la arquitectura y el proyecto urbano. Los temas tratados constituyen tópicos fundamentales y urgentes para el destino de Valparaíso, ya que abordan la transformación en curso del borde costero con la ampliación del terminal portuario, la regeneración del Barrio Puerto y el Almendral, la vulnerabilidad de los cerros y las quebradas, la dotación de vivienda en las áreas históricas, así como la

gobernanza necesaria para integrar estos desafíos. Cada una de las miradas aquí expuestas hace propia la recomendación metodológica de los Paisajes Urbanos Históricos de Unesco (2011), al inscribir el patrimonio cultural dentro de dinámicas de desarrollo que deben equilibrar aspectos económicos, medioambientales, tecnológicos, sociales y culturales. Estos aportes resultan pertinentes no solo en un campo disciplinar y académico ya que, simultáneamente, la corpo- ración que administra el Sitio de Patrimonio Mundial –inte- grada por el Municipio, la Subsecretaría del Patrimonio, el Gobierno Regional, la Delegación Presidencial, universidades, entidades gremiales y vecinales– ha comenzado un proceso de enmienda al Plan Regulador Comunal para armonizar, en el área histórica del Barrio Puerto, el cuidado del patrimonio con una visión de futuro y desarrollo. Si a esto sumamos el avance de proyectos emblemáticos dentro del sitio Unesco, como el nuevo Archivo Regional en las ruinas del edificio Subercaseaux, la recuperación del Castillo San José, el mejoramiento de Plaza Sotomayor, la transforma- ción del Colegio Alemán en un polo gastronómico y cultural, la habilitación de nuevas viviendas en el edificio Tassara, entre varios otros; así como el nuevo impulso que estamos dando a la aprobación de la ley de patrimonio cultural en el Congreso Nacional, proceso iniciado en 2019 que ya entra en su recta final; podemos afirmar que hoy tenemos razones suficientes para volver a hablar de Valparaíso no desde la nostalgia o la frustración, sino que desde la mirada cargada del proyecto, esa que puede devolver la esperanza a los habitantes de la ciudad puerto. !

W Treutler, Paul, 1822-1887, Puerto de Valparaiso 1850. Memoria Chilena.

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AOA / n°54

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