Blog Sembrando hoy la Agricultura del futuro
tecnificados. Frente a ello, es necesario que la región, junto a otros países productores de bie- nes agroindustriales, unifique criterios y exijan el cumplimiento de los compromisos asumidos en los organismos multilaterales. En un escenario con una tendencia ha- cia el comercio administrado y la imposición de otras barreras comerciales, el acceso de nuestros productos a terceros mercados será más dificultoso. En un escenario con una tendencia hacia el comercio administrado y la im- posición de otras barreras comerciales, el acceso de nuestros productos a terceros mercados será más dificultoso. Frente a ello, será necesario una muy activa tarea de negociaciones con los principales paí- ses importadores. Si bien es cierto que las restricciones al comercio de alimentos probablemente serán menores que en otros sectores (para garantizar la propia seguri- dad alimentaria en países importadores), es necesario que los países del MERCOSUR generen (con otros países de la región) una estrategia colectiva, a fin de defender man- comunadamente y de manera coordinada, intereses comerciales comunes. Esto es muy relevante, puesto que la ac- tual gobernanza multilateral ha sido insufi- ciente para dar una respuesta satisfactoria a la presente crisis. No obstante, la importan- cia del valor de los marcos normativos multi- laterales, sus negociaciones y la OMC como el organismo responsable de facilitarlas, si- guen siendo de enorme importancia para ha- cer frente a situaciones como las que se están viviendo. Una respuesta más coordinada en las primeras etapas de propagación de la en- fermedad seguramente hubiera resultado en una mejor situación que la actual. Los países de la región deben seguir impul- sando el diálogo multilateral, generando pro- puestas superadoras que permitan sacar a estos organismos del aletargamiento en el que se encuentran. La defensa de estos organismos de debate, cooperación y regulación internacional serán cada vez más importantes para dar res- puestas alternativas y coordinadas a las poten- ciales disposiciones individuales de los países. “Centrar la propuesta en los intereses de la producción agroindustrial en el marco con- ceptual de la bioeconomía, parece ser la es- trategia más acertada en el mediano plazo”. La búsqueda de una mayor coordinación y generación de propuestas conjuntas es aún
más importante para países en desarrollo, con escaso poder de negociación individual, y con una relación de fuerza disminuida fren- te a los grandes importadores globales. Cen- trar esa defensa en los intereses de la produc- ción agroindustrial en el marco conceptual de la bioeconomía, parece ser la estrategia más acertada en el mediano plazo. Ello no sólo requiere coordinar la estra- tegia hacia afuera de nuestros países, sino también envuelve un importante trabajo al interior de los miembros del MERCOSUR. El desarrollo de sistemas logísticos más efi- cientes, el fortalecimiento de los programas nacionales de sanidad animal y vegetal, el apoyo a los sistemas nacionales de innova- ción, la modificación de ciertos marcos re- gulatorios, la creación de programas espe- cíficos de financiamiento y la reorientación de los programas nacionales de promoción comercial, entre otros, son esenciales para el éxito de esta estrategia. En cualquier caso, la estrategia de inser- ción comercial no puede estar ajena a la po- lítica exterior. En un escenario de presumible aceleración en el esquema de realineación política de los países en el marco de la dis- puta de poder entre China y Estados Unidos, los países de la región deben hacer el mayor esfuerzo para sostener un razonable equilibrio en su relacionamiento con estas potencias. Ello será significativamente más difícil y de- safiante sin un esquema multilateral de gober- nanza en el cuál apoyarse. La construcción de alianzas estratégicas que permitan equilibrar las crecientes tensiones y presiones de estas dos potencias es cada vez más urgente. “El cumplimiento de las regulaciones sani- tarias y fitosanitarias requiere máxima obser- vación, ya que pueden ser utilizadas en forma arbitraria para convertirlas en un mecanismo de defensa de los países importadores frente a la crisis planteada por el COVID-19” Un tercer tema que requiere máxima ob- servación son las regulaciones sanitarias y fitosanitarias, las que pueden ser utilizadas en forma arbitraria para convertirlas en un mecanismo de defensa de los países impor- tadores frente a la crisis planteada por el COVID-19. En este escenario, la aplicación a gran escala del “principio precautorio” por parte de muchos países es una posibilidad cada vez más factible. Exigir la vigilancia de la correcta aplicación de la normativa del comercio internacional vigente y defender
los intereses regionales frente a las barreras injustificadas al comercio será, presumible- mente, una tarea crecientemente difícil e importante. Reforzar el diálogo regional y construir mecanismos fluidos de vinculación y de toma de decisiones, será también cada vez más relevante. Todas estas áreas internas de trabajo requieren de un importante grado de coor- dinación dentro del MERCOSUR. La crea- ción de algunos bienes públicos regionales de relevancia, tanto para el desarrollo de la bioeconomía como para el fortalecimiento del comercio internacional, incluyendo los aspectos sanitarios, es indispensable. No sólo para facilitar la coordinación entre los cuatro países y dar una respuesta más rápida y eficiente a los crecientes desafíos que se plantean (en especial en materia sanitaria y comercial), sino para facilitar la construcción de alianzas sólidas con países de similares intereses. Hoy, la unidad y la defensa con- junta de intereses comunes toma un protago- nismo cada vez más importante. En este escenario, los desafíos que nos plantea el COVID-19 son significativos y nos sugiere replantear la estrategia. En el medio de actuales y futuras restricciones internas y externas, fortalecer el espacio re- gional, tanto al interior como hacia fuera del MERCOSUR, sobre la base de un sector al- tamente competitivo, transversal e innovador como la bioeconomía, surge como un cami- no eficiente en la búsqueda de una estrategia sostenible de desarrollo a largo plazo. “En el medio de actuales y futuras restric- ciones internas y externas, fortalecer el espa- cio regional, tanto al interior como hacia fuera del MERCOSUR, sobre la base de un sector altamente competitivo, transversal e innovador como la bioeconomía, surge como un camino eficiente en la búsqueda de una estrategia sos- tenible de desarrollo a largo plazo” * Pablo Elverdin es coordinador de es- trategia y contenidos del Grupo de Países Productores del Sur (GPS) y ha sido con- sultor externo del International Food Poli- cy Research Institute (IFPRI) y del Banco Inter-Americano de Desarrollo (BID), entre otros organismos internacionales. Nota: Las opiniones expresadas en este Blog son responsabilidad del autor y no ne- cesariamente reflejan la opinión del IICA.
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Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura
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