El IICA ante el Covid-19 (marzo-abril 2020)

Blog Sembrando hoy la Agricultura del futuro

y sin cuasi intermediación en la cadena de suministros. Esto permitirá a los agricultores incrementar sus ingresos y mejorar el flu- jo comercial de alimentos naturales, lo que constituye una adaptación positiva al presen- te contexto de la pandemia. Los circuitos cortos de comercialización son “articulaciones de productores in- dividuales u organizados informalmente, de productos frescos o procesados, diferenciados sin certificación, con consumidores interme- dios o finales, en las que participa máximo un intermediario con el que, en la mayoría de los casos, no se definen acuerdos previos a la venta, y en las que se desarrollan relaciones de proximidad” (Rodríguez y Riveros, 2016) La Agricultura Familiar, por sus caracte- rísticas, se ve altamente favorecida si participa en esquemas de comercialización de circui- to corto. Los agricultores familiares pueden abastecer cómodamente demandas pequeñas de mercados locales o de circuito corto debido a que la oferta suele ser limitada en volumen, producto de escalas de producciones relativa- mente pequeñas. Además, muchos agricultores familiares son informales, lo que los limita para realizar gestiones y transacciones comerciales más estructuradas y empresariales. Por otra parte, la gestión organizativa-gerencial propia de laAgricultura Familiar permite ofrecer, para beneficio de los consumidores, mayor variedad de productos alimentarios, que se movilizan en circuitos de mayor proximidad acorde con su capacidad de transporte y de logística. Aesto se suma la red de relacionamientos de confianza que se generan entre productores y consumido- res, lo que favorece la estabilidad de la oferta y la calidad de los productos ofrecidos, y contri- buye a la sostenibilidad de estos esquemas de comercialización. Ante la actual crisis, hacemos un llamado a reinventar y hacer trascender las formas de comercialización que en estas circunstancias también pueden aportar soluciones. Es nece- sario promover la asociatividad que da a los productores mayor poder de negociación y economías de escala en la compra de insu- mos y venta de productos, mejorando así las ganancias de la comercialización. Los circuitos cortos de comercialización son “articulaciones de productores indivi- duales u organizados informalmente, de pro-

ductos frescos o procesados, diferenciados sin certificación, con consumidores interme- dios o finales, en las que participa máximo un intermediario con el que, en la mayoría de los casos, no se definen acuerdos previos a la venta, y en las que se desarrollan relaciones de proximidad” (bajar documento de Rodrí- guez y Riveros, 2016). En muchos países de América Latina y el Caribe, las ferias móviles han permitido la dinamización de la microeconomía de sus te- rritorios, ayudando a mejorar la organización de la oferta y sobre todo permitiendo una mejor planificación de la producción. Desde la perspectiva de la distribución de produc- tos, hay que resaltar que la mayoría de las ferias móviles o itinerantes presentan la sin- gularidad de ser impulsadas por mujeres, por lo tanto, también contribuyen a la inclusión social en los territorios. “La mayoría de las ferias móviles o itine- rantes presentan la singularidad de ser im- pulsadas por mujeres, por lo tanto, contribu- yen a la inclusión social en los territorios” La pandemia nos obliga a reflexionar so- bre la necesidad de encontrar mecanismos creativos que garanticen a los consumidores condiciones de sanidad e inocuidad en el ma- nejo post cosecha, cumpliendo protocolos, normas y estándares establecidos. Estos son elementos indispensables para generar opor- tunidades nuevas, mejorar y dar mayor credi- bilidad a los circuitos cortos y los mercados itinerantes como alternativas sostenibles de comercialización. En este escenario de crisis y ante las me- didas de distanciamiento social y cuarente- narias, surgen nuevas opciones de relaciona- miento comercial, como el de las ventas con soporte en las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC), volcando la gestión comercial hacia alternativas como el eCom- merce y el eBussiness para las ventas en línea de canastas de productos, pedidos vía What- sApp, y entregas a domicilio. Estas opciones pueden además estar basadas en plataformas o aplicativos que incluyen, no solo la posibili- dad de interacción entre el productor y el con- sumidor, sino que también incorporan opcio- nes de servicios logísticos y de transporte que hacen más dinámicas, oportunas y seguras las entregas a domicilio. Las tiendas móviles, en

alianza con compradores mayoristas y super- mercados, son también innovaciones intere- santes que han surgido para vincular la oferta y la demanda de productos agroalimentarios. Los relacionamientos de confianza que se generan entre productores y consumido- res favorecen la estabilidad de la oferta y la calidad de los productos ofrecidos, y contri- buye a la sostenibilidad de estos esquemas de comercialización Para citar un ejemplo, en Paraguay, con apoyo del IICA, el Ministerio de Agricultura y Ganadería, conjuntamente con el Ministe- rio de Tecnología de la Información y Co- municación, se ha desarrollado un aplicativo o plataforma donde que en esencia otorga asistencia técnica remota, información de precios y facilita las compras por parte del Estado (vínculo al video de la plataforma). Con base en las experiencias desarrolladas por los países de la región, se puede profundizar de manera renovada el análisis y la activación de circuitos cortos y los mercados itinerantes. Los énfasis podrían estar en vincular la oferta de la agricultura familiar con las compras pú- blicas; medidas de preparación apuntando a la pronta reactivación de restaurantes, hoteles y otros espacios; mejoras en el acceso y uso de herramientas tecnológicas en la comercia- lización de productos; y promover las tiendas especializadas de ventas de cercanía, mercados concentradores y de proximidad. Estas son es- trategias posibles de ser replicadas con éxito. El IICA, a través de su programa de De- sarrollo Territorial y Agricultura Familiar, puede jugar un rol fundamental sistemati- zando y difundiendo experiencias concretas y creando espacios de consulta y asesora- miento para que experiencias nuevas e in- novadores de comercialización de productos agrícolas se repliquen a lo largo de América Latina y el Caribe. * Mario León es Gerente del Programa de Desarrollo Territorial y Agricultura Fa- miliar del IICA. Este artículo contó con los aportes de Fátima Almada José Arze y Joao Torrens. Nota: Las opiniones expresadas en este Blog son responsabilidad del autor y no ne- cesariamente reflejan la opinión del IICA.

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Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura

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