Revista After Esterilización - Edición 04

¿Cómo fue cambiar del Hospital Las Higueras a CESFAM después de 22 años?

¿Qué situación difícil viviste mientras estabas en el Hospital Las Higueras? Sufrimos la muerte de una colega del banco de sangre, entró alguien y la apuñaló como 40 veces cuando estaba sola en el turno de noche. Llegamos al turno de día y nos encontramos con esta situación, fue fuerte porque la conocíamos, trabajábamos con ella, fue una situación bien dura y triste. Hasta el día de hoy, lo conversamos entre las colegas cuando nos juntamos, porque fue muy mal llevado todo y nunca se llegó a nada. Esto provocó muchos cambios en el hospital. En ese tiempo, estaba solo el carabinero de turno, después de eso nació el guardia nocturno para cuidarnos y protegernos un poco más. Ahora, hay cámaras, hay guardias, hay códigos para entrar y salir del banco de sangre, los turnos son de 4 o 6 personas. ¿En qué condiciones se encuentran los trabajadores de la salud? En el área de la salud pública las normas son muy diferentes de las que rigen a la demás gente, a mí nadie me cree que el sueldo mínimo no es el mismo que recibimos nosotros al que recibe el común de la gente que trabaja, el mínimo para nosotros es de 350.000 (pesos) bruto, en cambio para los demás son 570.000. Si renuncio o me echan del hospital no me dan nada. Cuando uno deja de trabajar le pagan unos meses (Fondo de Cesantía Solidario), eso no existe para nosotros. ¡Por qué no! si nosotros trabajamos tanto como los demás. Los paros que se hacen en el hospital son para que nos suban el per cápita para los usuarios, (monto de dinero fijo que el Estado transfiere anualmente a los municipios por cada usuario inscrito y validado en su sistema para Atención Primaria o CESFAM). Al final eso lo paga el usuario, porque no le entregamos lo que merece. Esta mujer, mientras trabajaba en la salud, se graduó de arsenalera, paramédico en esterilización, prevencionista de riesgo, contabilidad y hoy estudia Derecho en la Universidad San Sebastián, carrera que sigue porque considera que en su sector se cometen abusos por el desconocimiento de los derechos y las leyes. Rosa les dice a las nuevas generaciones, “Chiquillas, nunca dejen de estudiar”.

Me costó mucho y lo extraño mucho porque el trabajo era muy diferente. Ya no está esa complicidad que había con el médico y la enfermera de mirarnos y saber lo que había que hacer, ese convivir es lo que extraño Teníamos la autorización de hacer todo, pedir las radiografías, el médico bajaba y a uno le preguntaba qué pasó, llegó una fractura de mano, hay que enyesar, nosotros lo hacíamos y él firmaba. Pero en los CESFAM es diferente, los estamentos están muy marcados, uno asume que debe respeto a la jerarquía.

¿Cuéntame sobre los cambios que viste cuando te fuiste del Hospital Las Higueras al Cesfam?

Era distinto, en el Hospital Las Higueras no importaba si eras enfermera o paramédico, todas nos apoyábamos. Yo andaba en la casa de mis compañeras cuidando guaguas, ese cambio fue lo que más me afectó. Acá, (CESFAM) es más individualista, ni siquiera se almuerza con los demás estamentos, en el hospital almorzábamos todos juntos. Había un médico que nos operaba todos los hijos, teníamos el pediatra de todas, llegaba uno con la guagua, la compañera decía ¡cálmate! yo veo tu puesto de trabajo, preocúpate de la guagua. El médico la hospitalizaba con su mamá y nosotros nos hacíamos cargo del puesto de ella. Si había remedios caros, el médico se los conseguía, era como una familia. En el hospital teníamos sala cuna, en los CESFAM no hay. No hay un permiso, porque el niño se cayó, como pueden condicionar a una mamá cuando un hijo es lo primero que uno tiene. En el hospital, uno hablaba con la enfermera, firmaba un papel y salía. Acá no existe eso, porque las chiquillas no tienen sala cuna, no pueden dejar el lugar de trabajo por un hijo, tampoco se pueden pedir días de vacaciones si no es la fecha de tus vacaciones. Veo a mis compañeras sentarse a llorar y me duele, porque sufrí harto también, pero tuve apoyo de mi mamá, de mis compañeras, de mí misma jefatura.

25 After

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