New Morning Mercies for Teens Excerpt (Spanish)

ENERO 3 Si la eternidad es lo que nos espera, entonces no tiene sentido vivir preocupándonos por las necesidades y los deseos de este pequeño momento. No hay duda: la Biblia es un libro panorámico que nos llama a vivir de manera pano- rámica. A menudo, reducimos nuestro enfoque a cualquier pensamiento espontáneo, emoción o necesidad que nos asalte en un momento dado. Sin embargo, la Biblia no te permite vivir solo para el momento. La Palabra de Dios te llama a pensar en cosas que sucedieron antes de que el mundo comenzara y miles de años hacia la eternidad futura. Pero es difícil vivir pensando en la eternidad. Una y otra vez, la vida reduce nues- tro enfoque al momento que tenemos en frente. Hay momentos en los que parece que lo más importante en la vida es sobrevivir este día de clases, ganar este partido o conseguir más comida. Hay momentos en los que quiénes somos, quién es Dios y ha- cia dónde se dirige todo quedan relegados a un segundo plano por los pensamientos, las emociones y las necesidades del momento. En ocasiones nos perdemos, aunque es- temos en medio de la historia de Dios. Perdemos la cabeza, perdemos nuestro sentido de orientación y dejamos de recordar a nuestro Creador. Dios nos recuerda que este instante no es todo lo que hay; que fuimos creados y hechos nuevas criaturas en Cristo Jesús para la eternidad. Nos recuerda que no de- bemos vivir para los tesoros del momento: “No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido destruyen, y donde los ladrones se meten a robar. Más bien, acumulen para sí tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido carcomen, ni los ladrones se meten a robar” (Mateo 6:19-20). Piensa en esto: si Dios ya te ha dado un lugar en la eternidad, entonces también te ha dado toda la gracia que necesitas para el camino, si no, nunca llegarías. Hay gracia para nuestros corazones que se distraen fácilmente. Hay rescate cuando somos ensimismados y perdemos el enfoque. El Dios de la eternidad te da Su gracia eterna para que puedas vivir con la eternidad en mente. Pero Dios le dijo: “¡Necio! Esta misma noche te van a reclamar la vida. ¿Y quién se quedará con lo que has acumulado?”. Así sucede al que acumula riquezas para sí mismo, en vez de ser rico delante de Dios (Lucas 12:20-21).

Reflexiona: Al principio y al final de tu día, ¿cómo puedes poner tu mente en la eternidad?

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