EH4074 TAMPS 25FEB2026 WA

8/NUEVO LEÓN

el horizonte

Miércoles 25 de febrero de 2026

COLUMNA

Hay historias que no EMPIEZAN CON BALAS, sino con ADVERTENCIAS . C uando mi amigo Aristóteles San- doval dejó la gubernatura de Jalisco, no se retiró a la vida pri- vada. Al contrario. Empezó a re- Lo que Aristóteles Sandoval, exgobernador de Jalisco, contó en Monterrey sobre “El Mencho” y le costó la vida

SIN CENSURA POR ELOY GARZA

alineado internamente, la ley pierde filo. Ahora bien: ¿participaron los Estados Uni- dos en la captura de Nemesio Oseguera? Sí. Primero, porque la información acumula- da es enorme. Más de noventa capos en- tregados por el gobierno mexicano en me- nos de un año dan mucha información de primer orden. Cada capo con redes, rutas, contactos, flujos financieros. Cada uno es una pieza de inteligencia para exprimir. Segundo, porque el 15 de enero de 2026 el Departamento de Defensa formalizó la Joint Interagency Task Force–Counter Car- tel: una fuerza de tarea conjunta interins- titucional diseñada específicamente para combatir cárteles y organizaciones crimi- nales transnacionales, especialmente las que operan en la frontera con México. Y su línea de acción es exactamente la que proponía David Kennedy: un solo ob- jetivo a la vez. No diez. No cinco. Uno. En este caso: la cabeza de un solo cártel. Un solo capo. Cuando una estructura interagencial de- cide concentrar satélites, inteligencia finan- ciera, gancho de comunicaciones y coope- ración bilateral, el margen de éxito de ope- ración se incrementa drás- ticamente.

tóteles, comenzó a controlarlo todo: deci- siones operativas, movimientos financie- ros, castigos internos. Dejó de ser un nom- bre y se convirtió en un mito construido con miedo, disciplina y expansión global. Pero todo mito tiene un punto de in- flexión, cuando deja de crecer en silencio y decide desafiar abiertamente al poder institucional. Y cuando eso ocurre, ya no estamos ante el origen de una historia, sino ante el inicio de una guerra. En aquel desayuno con Aristóteles San- doval, cuando hablábamos del combate al crimen organizado, le planteé una idea que en ese momento parecía académica, pero que hoy resuena casi profética. Le hablé del doctor David Kennedy, cri- minólogo del John Jay College de Nueva York, arquitecto de la estrategia de “focu- sed deterrence”, desarrollada en ciudades estadounidenses para reducir la violen- cia extrema. Su tesis, expuesta en el libro Don’t Shoot, es simple, casi quirúrgica. No se combate a todos al mismo tiempo. No se dispersan recursos. No se abre fuego en todas direcciones. Se elige un solo objeti- “Ese es el modelo”. Me respondió, seco, sin ro- deos: “Si el gobierno fe- deral no decide contra qué cártel enfocarse, a un gobernador, y menos a un alcalde, le resultará imposible cumplir esa estrategia”. Tenía razón. El modelo nunca se implementó con la coherencia que proponía Kennedy, por los motivos que esgrimía Aristóteles. Porque el problema profundo no era táctico. Era estructural: la corrupción. Plata o plomo. Cuando la autoridad pública está infil- trada, cualquier estrategia —por sofisti- cada que sea— se fractura desde dentro. Y eso no es un fenómeno exclusivamen- te mexicano. ESA LÓGICA LA DESARROLLA KASH PATEL EN SU LIBRO GOVERNMENT GANGSTERS Kash Patel es ahora nada menos que el director del FBI en la administración Trump y sostiene que el llamado “gobierno para- lelo criminal” desvía recursos hacia perse- cuciones políticas mientras descuida ame- nazas reales: crimen violento, fentanilo, te- rrorismo. Protege a sus propios miembros, encubre abusos, erosiona la confianza pú- vo de alto riesgo. Se con- centra la presión institu- cional —policía, ejército, Marina, inteligencia, siste- ma judicial— hasta neu- tralizarlo. Y solo entonces se pasa al siguiente. Pre- cisión antes que espectá- culo. Focalización antes que dispersión. Le dije a Aristóteles: blica y crea burocracias cooptadas. En otras palabras: cuando el Estado no está

El hombre que durante años acumuló poder, recursos, rutas, lealtades compra- das y silencios impuestos yacía inerte. El capo que convirtió a su organización en una maquinaria transnacional, el rey que sembró miedo en gobernadores, alcaldes, empresarios, policías y comunidades ente- ras, había muerto. Pero en México, cuando cae un rey, no necesariamente termina el reino. Hace muchos años, en un desayuno en mi casa, Aristóteles Sandoval —recién electo gobernador de Jalisco— nos contó al periodista Ramón Alberto Garza y a mí de un personaje que entonces no ocupa- ba titulares nacionales, pero que ya pro- yectaba una sombra larga. Nemesio Oseguera. “El

correr el sur de su estado, a tejer, a hab- lar, a reaparecer en plan político, no sé con qué fines electoreros. En Casa Jalisco ya despachaba Enrique Alfaro. Se conocían desde jóvenes; ambos fueron líderes estudiantiles, pero la política no perdona biografías compartidas. La re- lación entre los dos distaba de ser tersa. En una de nuestras conversaciones le dije a Aristóteles, casi en tono confidencial: “te estás metiendo en campos minados”. No era una frase retórica. Era un diagnóstico. Me ignoró.

El CJNG estaba en su punto de máxima ex- pansión. No era un cár- tel más: era una estruc- tura paramilitar con ca- pacidad financiera, ar- mamento sofisticado y una lógica territorial im- placable. Y en la cús- pide reinaba Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”. El 18 de diciembre de 2020, en Puerto Vallar- ta, Aristóteles Sandoval fue asesinado. Un exgo- bernador muerto en un

Mencho”, lo llamó. Osegue- ra nació en 1966, en Naran- jo de Chila, un pequeño po- blado de Aguililla, Michoa- cán. Origen rural, economía de subsistencia; dejó la es- cuela en quinto de primaria. Se fue a trabajar al campo, a cosechar aguacate. Lue- go cruzó a California. Allá volvió a los campos agrí- colas. Comenzó con tráfico menor: cantidades peque- ñas, riesgo medido, ganan- cia superior al salario legal. En los noventa fue deteni-

• • • ‘‘El hombre que durante años

• • • ‘‘El modelo nunca se implementó con la coherencia que proponía Kennedy, por los motivos que esgrimía Aristóteles’’ • • •

LA PREGUNTA NO ES SI SABÍAN DÓNDE ESTABA EL OBJETIVO La pregunta es cuánto tiempo llevaban observán- dolo. Y lo que descubrie- ron fue el principio del fin del mito. ¿La caída de Nemesio Oseguera significa el fin de este juego de tronos? No hay una figura indiscutible que concentre el mando. Eso abre escenarios.

acumuló poder, recursos, rutas, lealtades compradas y silencios impuestos yacía inerte’’ • • •

El gobierno mexicano, con apoyo de la DEA y de la Joint Interagency Task Force– Counter Cartel, tiene ahora una ventana estratégica: golpear finanzas, cortar man- dos medios, presionar simultáneamente. Pero si no se desmonta el sistema com- pleto —corrupción institucional, infraes- tructura logística, demanda estadouniden- se— el fenómeno se adapta y se metamor- fosea. La muerte de Oseguera no termina con el narcotráfico: lo transforma. El trono está vacío, pero en este tipo de estructuras el vacío de poder no dura mucho. La última vez que vi a Aristóteles Sando- val le aconsejé dos cosas: que no fuera tan enamoradizo y que cuidara su vida. Aris- tóteles ya murió. Pero nosotros, los vivos: ¿presenciaremos una sucesión ordenada o una guerra interna en ese cártel? ¿Se fortalecerá el Estado o emergerá un nuevo capo más joven y violento? ¿Es esta una oportunidad histórica o un cambio de turno en la misma guerra? Porque cuando un rey cae, la historia no concluye. Empieza otra partida. Y la si- guiente jugada todavía no la conocemos.

do en Estados Unidos por vender heroína y lo sentenciaron a tres años en prisión.

destino turístico internacional. El mensaje fue brutal: nadie estaba fuera del alcance del crimen organizado. Meses antes, el 26 de junio de 2020, otro objetivo había sido atacado. En Paseo de la Reforma, a plena luz del día, intentaron matar a Omar García Harfuch. Recibió tres disparos en la cabeza. Salvó la vida de mi- lagro. La escena parecía sacada de una zona de guerra: vehículos incendiados, im- pactos de alto calibre. El Estado, desafiado en una de sus avenidas más emblemáticas. Cinco años después, en la madrugada del 20 de febrero de 2026, el péndulo se mo- vió en sentido contrario. Fuerzas federales lanzaron un operati- vo en la sierra de Tapalpa, Jalisco. No era un cateo ordinario. Iban por un objetivo de alto valor. Inteligencia previa, seguimiento, coordinación aérea. El grupo delictivo de- tectó el despliegue y respondió con fuego. Ráfagas, persecución entre brechas, heli- cópteros evacuando heridos bajo tensión máxima. Miembros gravemente heridos del CJNG murieron durante el traslado en helicópte- ro a la Ciudad de México. Entre los heridos estaba Nemesio Ose- guera Cervantes. Los narcobloqueos — ahora lo sabemos— se debieron a que creían que su líder seguía vivo. No fue así.

“EL MENCHO” VOLVIÓ A MÉXICO SIENDO OTRA PERSONA Según nos confesó Aristóteles aquella ma- ñana, Oseguera logró ingresar a la policía estatal de Jalisco. Uniforme oficial. Acce- so a información. Y, sobre todo, acceso a la arquitectura real del sistema: corrupción estructural, protección negociada. Y entendió algo fundamental: el Estado mexicano tiene grietas. Y por esas grietas circula el dinero sucio, la complicidad y el indeleble olor a muerte. En 2009 fundó el CJNG. No se conformó con replicar el modelo tradicional. Apos- tó por la diversificación: metanfetaminas a gran escala; fentanilo, cuando el mercado estadounidense comenzó a demandarlo masivamente; cocaína como complemen- to. Rutas hacia Asia. Expansión hacia Euro- pa. Logística transnacional. EL FBI OFRECIÓ $15 MILLONES DE DÓLARES POR INFORMACIÓN QUE CONDUJERA A SU CAPTURA Sin embargo, nadie lo veía. No hacía apa- riciones públicas. No daba entrevistas. No se lucía. No había fotografías recientes. Era un poder sin rostro. Pero, según decía Aris-

ELOY GARZA: es analista político y tecnológico. Abogado por la UANL, maestro en Letras por la UNAM y máster en Tecnologías de la Información por la Universidad Oberta de Cataluña. Autor de 7 libros sobre transformación urbana y política nacional. Escribe diariamente una columna para 12 me- dios de comunicación incluyendo El Horizonte. Editorialista televisivo de Info 7 y conductor del pro- grama de televisión “Charla con Eloy Garza” en Azteca Noreste.

Made with FlippingBook Ebook Creator