10/NUEVO LEÓN
el horizonte
Lunes 2 de junio de 2025
COLUMNA
COLUMNA
EL PURGATORIO DE @CABRITOMAYOR
POLÍTICA E HISTORIA
POR LUIS SAMPAYO
POR ÓSCAR TAMEZ
¿El huevo o la gallina..?
La elección del primero de junio es ejemplo de SIMULACIÓN DEMOCRÁTICA, un ejercicio de CÓMO MATAR A LA DEMOCRACIA desde la democracia. L a democracia de los griegos, al igual que la representati- va surgida en los siglos XVII y XVIII, demandan mayorías: Elección no democrática
Frente al viejo dilema sobre la respuesta concreta a la pregunta de quién fue primero, el huevo o la gallina... y dadas las condiciones actuales de la humanidad —donde tal parece que la moderna manera de pensar del ser humano aplica en la lógica de la ley de la gravedad, y en donde todos convergen en la boca del EMBUDO DE UN SENTIDO COMÚN, pero en una versión “al revés volteada”—, extrapolando la interrogante en cuestión, vale la pena preguntarse y profundizar en la siguiente duda: ¿QUÉ FUE PRIMERO, LA DEMOCRACIA O LA LIBERTAD? Y esto viene a colación del Consummātum est recetado es- cénicamente de forma materi- al el día de ayer, pero fraguado
nas o por las malas. La elección al Poder Judicial cum- ple con los tres elementos para con- siderarse ilegítima, fraudulenta, una verdad amañada; legal porque está en la Constitución, pero ilegal por ser contraria a la voluntad popular de los artículos 39 y 40 de la Car- ta Magna. El INEestimó 20% de afluencia. En Nuevo León no llegará al 10%, y así otros estados. Esperemos que no si- mulen, como con la apertura de ca- sillas, donde reportaron solo 16 no instaladas en el país, pero sólo en Nuevo León hubo decenas no abier- tas por falta de funcionarios. La elección del 1 de junio es de masas, lo que Po- libio llamó oclo- cracia o Sartori denominó masa- cracia; no es una jornada del pue- blo, pues esta ca- tegoría solo la adquiere la masa cuando está in- formada, decide en libertad, con co- nocimiento y responsabilidad. Los acordeones no son ilegales; encuadran dentro de lo que sería propaganda electoral. Sin embargo, su uso durante la jornada electoral sí es delito. Peor aún que los pocos vo- tantes necesiten de uno, lo cual habla del voto de la masa y no del pueblo. Lo más grave: abre la puerta al uso de acordeones en futuros comicios. Las estimaciones de afluencia me- nores al 20% de electores (con todo y urnas «preñadas») anuncia que será una jornada antidemocráti- ca. Incluso si se superan esos núme- ros, será lo que en derecho se llama “confesión de parte”, pues es ma- temáticamente imposible obtener más del 20% de electores. Al cierre de esta columna, la ma- yoría de las casillas tenían extrema- damente baja afluencia. Ni con ma- pachadas podrán justificar una vota- ción superior al 10 por ciento. La del primero de junio es una elección antidemocrática, ilegítima y contraria a la voluntad del pueblo, quien, con su ausencia en las urnas, dijo: ¡NO a esta farsa!
no sólo la mayoría de los votantes, también la mayoría de los elector- es en las urnas; a esto se le llama le- gitimación. Si atendemos el principio de ma- yorías para una elección, la mayo- ría dice a las instituciones de gobier- no que el ejercicio del primero de ju- nio es antidemocrático y no atiende al deseo del pueblo. El hegemónico ha insistido que ellos representan al pueblo. En tal caso, la mayoría de los suyos, al igual que los oposito- res, dice que no le
mísimo argumento de la corrupción, la megaobra del Aeropuerto Internacio- nal de la Ciudad de México, que lleva- ba un gran avance en su edificación, fue cancelada, costando más su cancelación que la conclusión de la misma. Y eso sí, sin ninguno de esos “corruptos” que, se- gún se dijo, provocaron esa cancelación, purgando condena alguna en la cárcel; sino que, al contrario, fueron beneficia- dos económicamente con cuantiosas in- demnizaciones por esa cancelación. En nuestra Carta Magna se supone que se amparan nuestras garantías indi- viduales, el derecho a la democracia y a la libertad. Pero si el proceso democrá- tico, de principio a fin, es amañado por algunos para cantear el proceso a su conveniencia, y la libertad es acotada a candidatos sin méritos pero escrupulo- samente escogidos a conveniencia para que sus nombres aparezcan en una bo- leta, uno se pregunta: ¿pues cuál es el derecho que al ciudadano le correspon- de ejercer? Quizás el de ejercer, en su papel de “pueblo bueno”, la comparsa de legiti- mar todo un caprichoso y vengativo pro- ceso donde no se sabe qué es primero, ¿la democracia o la libertad?, pero que evidentemente y a todas luces ha sido un proceso “al revés volteado” de todo sen- tido común, y que ha generado un gran debate por la lamentable politización de la justicia. Así que mejor, sigamos preguntándonos cosas más trascendentes e intrigantes, es- timado lector, como por ejemplo, ¿qué fue primero, el huevo o la gallina? Por hoy es todo. Medite lo que le plati- co, estimado lector, esperando que el de hoy sea un reflexivo inicio de semana. Por favor, cuídese y ame a los suyos. Me des- pido honrando la memoria de mi querido hermano Joel Sampayo Climaco, a quien recordamos con mucho cariño con sus hermosas palabras: “Tengan la bondad de ser felices”. Nos leemos, Dios mediante, aquí el próximo lunes.
intelectual y estratégicamente desde el sexenio anterior para arrebatar, de man- era aparente y jurídicamente legal, al “Poder Judicial” de las manos del “con- servadurismo”, lo cual se hará oficial en próximos días, ya que se confirmen los pronosticados —o más bien dicho, los preestablecidos— resultados. Y es que, desde su origen y a lo largo del proceso para el cambio de manos del Poder Judicial, éste ha sido “enrare- cido” por las negociaciones pactadas, otras forzadas, “ausencias” por no decir desapariciones, tómbolas, candidatos poco honorables para ocupar los car- gos, campañas desiguales, sumamente cortas y con un alto grado de desinfor- mación, “acordeones”, denuncias y pre- siones para coaccionar el voto, y un lar- go etcétera que agravian no solo el sen- tido genuino de la democracia, sino que acotan el derecho a la libertad y la deci- sión dentro del marco del libre albedrío. Ciertamente, ayer transcurrimos en una elección histórica donde pocos par- ticiparon y, de esos pocos, aún menos supieron a conciencia por quién vota- ron, pues, dadas las circunstancias tur- bias y enrarecidas en las que se llevó todo el proceso previo, hicieron que — eso sí, a la vista de todos—a los organi- zadores de todo este montaje “se les hi- ciera bolas el engrudo”. Sin embargo, tal parece que el acto es- cénico-circense celebrado el día de ayer, y el resultado que derive de éste, “hai- ga sido como haiga sido”, será perfec- tamente embellecido y maquillado con números alegres para sustentar el “éxi- to electoral del ejemplar pueblo bueno” que votó en este proceso para “limpiar de corrupción” a todo el aparato judicial de la nación. Y en este sentido “corrupto” de las co- sas, debemos recordar que, ante la apa- tía y desinterés ciudadano, y con el mis-
• • • “La elección al Poder Judicial cumple con los tres elementos para considerarse ilegítima, fraudulenta, una verdadera amañada” • • •
agrada la forma en que se mani- pula el sentido de democracia re- presentativa. En la prime- ra mitad del siglo XX, la población no ejercía el de- recho universal al
voto; la ignorancia y la falta de cul- tura democrática provocaban que las elecciones fueran «preñadas», urnas abultadas con votos falsos. Los procesos acreditados por la autoridad electoral advierten sobre la regresión a los tiempos en que se inflaban elecciones para hacer ga- nar al predestinado y simular legiti- midad electoral. Cada seis años es la misma preo- cupación: que la afluencia a las ca- sillas supere la mitad del total de miembros en la lista nominal. En la judicial, no habrá democracia en las urnas; el pueblo ya dijo, con su au- sencia, que no confía en el proceso. Una elección ilegítima o fraudu- lenta reúne al menos tres condicio- nes: es de minorías en las urnas, no alcanza el 50% requerido para que sea de mayorías como se requiere (algunas democracias lo han resuel- to con una segunda vuelta); los pro- cesos de la jornada son irregulares, turbios, opacos, como sucede en la de junio, tanto al sufragar como du- rante el conteo de votos; y tercero, no existe competencia electoral: el oficialismo se impone por las bue-
LUIS SAMPAYO: Es Medalla al mérito cultural “Juan Bautista de Chapa” del Colegio de Cronistas e Historiad- ores de Nuevo León, Ciudadano del Mundo, Editorialista Taurino, soñador empedernido, inquieto y apolítico hasta la médula, pero preocupado por su entorno.
ÓSCAR TAMEZ RODRÍGUEZ: Politólogo, historiador, consultor político, locutor, 20 años de ejer- cicio periodístico, maestro en la Facultad de Ciencias de la Comunicación, premio estatal de pe- riodismo Francisco Cerda en 2008, en la categoría editorialista del año.
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