EH4146 COA 05JUN2026

CULTURA/31

el horizonte

Fin de semana del 5 al 7 de junio de 2026

EX PRESIDENTE DE EUA ASISTIRÁ AL EVENTO PREPARAN APERTURA DEL CENTRO OBAMA El espacio, que reúne cultura, educación y naturaleza, será inaugurado el 18 de junio, en el Jackson Park, en Chicago

gramación pública del campus previsto para conferencias, con- versaciones y encuentros. La Biblioteca Pública de Chica- go, una mezcla entre centro presi- dencial y biblioteca pública, per- mite el acceso a libros y recursos digitales, y cuenta con la Sala de Lectura del Presidente que alber- ga más de 3,500 libros que han sido relevantes tanto para Barack como para Michelle Obama. El home court está dedicado al juego, el bienestar y la participa- ción juvenil y cuenta, entre otras co- sas, con una cancha de baloncesto. Además de estos cuatro pun- tos cardinales, el Centro Obama cuenta con otros espacios como la plaza John Lewis, que conecta los edificios principales; el Huer- to de Frutas y Verduras Eleanor Roosevelt, dedicado a la educa- ción ambiental y los alimentos o el Jardín de las Mujeres, que ho- menajea a las mujeres líderes de Chicago.

de todas las edades y orígenes participen y se involucren en la construcción de sus comunida- des, aplicando, según el propio centro, la convicción de los Oba- ma de que las personas comunes, trabajando juntas, pueden lograr cosas extraordinarias. El Centro Obama está organi- zado en torno a cuatro edificios principales, el museo, el foro, la biblioteca pública de Chicago y el home court. El museo, a través de textos, medios audiovisuales y objetos históricos, ofrece una inmersión total en la presidencia de Obama. El foro, concebido como el eje del centro y de carácter gratuito, constituye el corazón de la pro-

REDACCIÓN El Horizomnte E

l Centro Presidencial Oba- ma, espacio dedicado a evocar los años en la Casa Blanca del expresidente Barack Obama y concebi- do como punto de partici-

pación ciudadana, se prepara para su inauguración en Chicago, el 18 de junio, y para abrir sus puertas al público un día después. El Centro Presidencial Obama se sitúa en el sur de Chicago, en un terreno de 7.8 hectáreas, en el histórico Jackson Park. El espacio, que aúna cultu- ra, educación y naturaleza, tie- ne como objetivo que personas

EN SU HONOR A las afueras del lugar figura una escultura dedicada a Barack y Michelle Obama

Siguiendo al Papa "El Papa León XIV: La experiencia de una liturgia viva y devota, acompañada por una catequesis, es el mejor recurso para volver a despertar en todos esa apertura al encuentro con Dios que, en la lógica de la encarnación, sólo puede tener lugar involucrando a todo el hombre: espíritu, alma y cuerpo (cf. 1Ts 5,23). POR ANAM CARA

do se nos rocía con agua bendita se reaviva en nosotros la concien- cia del don recibido con el Bau- tismo y nuestra adhesión a la vida nueva en Cristo. En segundo lugar, los símbo- los tienen esencialmente un carác- ter práctico, siendo sobre todo acciones: más sencillas y comunes, como arrodillarse y darse la paz, o más exigentes, como los actos que constituyen cada Sacramento. Sobre todo, los símbolos tienen una dimensión singular performa- tiva y transformadora, tanto hacia los elementos materiales que los componen, como hacia aquellos que entran en contacto con ellos, generando pertenencia, tocando el corazón y la mente, suscitando auténticas relaciones eclesiales. En la Carta Apostólica Desid- erio desideravi, el Papa Francis- co, haciendo suya una afirmación de Romano Guardini, identificaba la primera tarea del trabajo de la formación litúrgica: el hombre ha de volver a ser capaz de símbo- los (n. 44). Necesitamos dejarnos educar por los ritos de la liturgia, cuidando con delicadeza y sin ar- bitrariedad la belleza de nuestras celebraciones.

Descubrimos así otra dimensión de la acción, que no se rige por los cálculos productivos, y otra expe- riencia del tiempo y del espacio. En el rito experimentamos una lógica de gratuidad, encontra- mos un descanso que regenera el corazón, reconocemos que nos precede la gracia divina, apren- demos a vivir a un ritmo habitado por el Espíritu Santo. La gramática del rito está en- tretejida con los signos y los sím- bolos propios de la liturgia. En ella, como afirma el Concilio, los signos sensibles significan y, cada uno a su manera, realizan la santificación del hombre (SC, 7). Es emblemático el signo del agua: de los orígenes de la creación al diluvio, del paso del Mar Rojo al Jordán, hasta el agua que brota del costado de Cristo y se convierte en signo sacramen- tal de la inmersión de su muerte y resurrección. Signo y símbolo son térmi- nos que a menudo se usan como sinónimos. En realidad, un signo es simbólico cuando es capaz de remitir no solo a una idea, sino a todo un sistema de significados y de valores. Así, por ejemplo, cuan-

Del 26 de mayo al 4 de junio del 2026

AUDIENCIA GENERAL Q

corazón – , en obediencia al man- dato del Señor. A través del sagra- do rito nos formamos en la escu- cha de la Palabra de Dios, en la ac- ción de gracias y en la adoración, en el hecho de compartir de for- ma fraterna y en la comunión ecle- sial. Descubrimos que somos una asamblea de muchos rostros, reunida por la misma fe. El rito nos implica en una se- cuencia bien definida de gestos y oraciones que a veces puede con- trastar con nuestra tendencia in- dividual a la espontaneidad. Con la sobriedad solemne de sus rit- mos, el rito interrumpe actividades frenéticas y nos reconduce a lo es- encial.

a través de la que nos llega el don divino. Precisamente por eso el Concilio invita a comprender el Mysterium fidei que se realiza en la liturgia a través de los ritos y de las oracio- nes (cf. SC, 48). El rito da forma a la acción litúrgi- ca y, a través de ella, a nuestra vida, generando en nosotros una sensi- bilidad espiritual que nos hace ca- paces de saborear la presencia de Dios por medio de Jesucristo. Naturalmente eso sucede si no- sotros no nos quedamos al mar- gen o como espectadores mu- dos (cf. ibid.) respecto a liturgia, sino que participamos con todo nuestro ser – cuerpo, mente y

ueridos hermanos y her- manas: Continuando con las catequesis sobre algu-

nos elementos que constituyen la sagrada liturgia, como el rito, el si- gno y el símbolo. El Concilio Vaticano II, bene- ficiándose del valioso trabajo del Movimiento litúrgico, nos ha ayu- dado a redescubrir una verdad muy viva en la conciencia de la Iglesia antigua y en la enseñanza de los Padres. Los ritos de la liturgia cristiana no son un revestimiento exterior del ministerio sacramental, un con- junto de ceremonias arbitrarias, sino que son la mediación eclesial

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