Revista AOA_53

Hoy, más que nunca, se hace necesario fortalecer su rol como articuladora de infraestructura habilitante para el desarrollo de políticas públicas, promoviendo una arquitectura que sea sostenible e inclusiva. Celebrar su historia es también proyectar un futuro que se sigue construyendo y que tenemos el desafío de que la arquitectura pública continúe siendo sinónimo de progreso, identidad y compromiso con las personas.

Asimismo, es fundamental fortalecer la dimensión territorial de su trabajo, promoviendo una arquitectura que reconozca las particularidades culturales, geográficas y sociales de cada región. La equidad territorial debe ser un principio rector, asegurando que todas las personas tengan acceso a infraes- tructura pública de calidad. En ese sentido, la recuperación de nuestro patrimonio tiene el desafío de funcionar con más actores, normativas y la búsqueda por avanzar en procesos de reconversión de edificios para el uso público. Por otra parte, la transformación digital y el avance tecno- lógico ofrecen oportunidades para innovar en los métodos de diseño, planificación y ejecución de obras. Para ello, hemos integrado paulatinamente herramientas tecnológicas como la modelación BIM (Building Information Modeling), que permite mejorar la coordinación, reducir costos, optimizar los tiempos de construcción y facilitar la gestión de los proyectos en su ciclo completo. En este escenario, nuestro quehacer debe ser entendido no solo como una respuesta técnica, sino como una expresión de valores democráticos, culturales y sociales. La infraes- tructura pública no solo debe cumplir funciones operativas, sino también generar sentido, identidad y calidad de vida. La Dirección de Arquitectura ha reconocido la importancia del arte como una parte integral de los espacios públicos. A

través de la Comisión Nemesio Antúnez, que recientemente cumplió 30 años, y con más de 200 obras ha impulsado la incorporación de piezas de arte en diversos edificios y recintos públicos, acercando la cultura a las personas y brindando acceso a las creaciones de artistas nacionales. Esta labor ha sido crucial para enriquecer la experiencia de quienes interactúan con los espacios públicos, ampliando el sentido de pertenencia e identidad. Los 150 años de la Dirección de Arquitectura del MOP son el reflejo de una historia compartida entre el Estado y sus ciudadanos. A través de sus obras, esta unidad técnica ha contribuido a construir país, generando espacios que pro- mueven el encuentro, el aprendizaje, la salud, la cultura y la justicia. La edificación pública que se ha erigido a lo largo de Chile, forma parte de nuestra tradición e historia, reflejando los valores del presente y de cómo nos proyectamos hacia el futuro. Hoy, más que nunca, se hace necesario fortalecer su rol como articuladora de infraestructura habilitante para el de- sarrollo de políticas públicas, promoviendo una arquitectura que sea sostenible e inclusiva. Celebrar su historia es también proyectar un futuro que se sigue construyendo y que tenemos el desafío de que la arquitectura pública continúe siendo sinó- nimo de progreso, identidad y compromiso con las personas. !

W Teatro Municipal de Constitución, 2024. ELEMENTAL

R Hospital de Alto Hospicio, 2025. Arquitectos BBATS Consulting and Projects S.L.P

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AOA / n°53

Reportaje especial

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