R “Intentamos construir otra dimensión, mucho más afectiva; si vemos, por ejemplo, el pilar de “La linda” vemos que es un pilar que, en vez de una, tiene dos patas, que resulta en un gesto que incorpora lo inútil. Para nosotros eso inútil que tiene una dimensión material y a su vez bella, intenta generar una relación afectiva en el espacio, en el objeto, en lo que construye a través de las relaciones que establece con lo existente. Cuando la arquitectura trasciende su mera evaluación en términos performativos de desempeño y construye otras dimensiones más relacionadas en términos afectivos, a mí me importa mucho. El campo de las artes visuales, la cultura del cine y otras cosas inesperadas, funcionan como caballos de Troya que nos ayudan a hacer ese desplazamiento que construye sentido. Lo importante para nosotros es cuál es el sentido de lo que estamos tratando de hacer”. PEDRO LIVNI
-J: De hecho, Solà-Morales plantea que hay 3 tipos de espa- cios: público, privado y colectivo. Este último es aquel que el privado cede a lo público, pero lo mantiene privado. -P: Cuando uno camina por Berlín puedes ver que las grandes manzanas empiezan a incorporar diferentes pasajes y programas al interior con una dimensión pública muy grande. En Tokio uno también se encuentra con ese tipo de operaciones. En Montevideo, en el centro estaban las famosas galerías, pero eran a cielo cubierto, galerías comerciales. Entonces esto era como el pretexto del vacío; de introducir una dimensión de una escala muy temperada, pero introducir lo público y proponer que los interiores de las manzanas tuvieran otras posibilidades, otras relaciones. Para mí es muy importante recuperar la calle como el ámbi- to de lo colectivo, del intercambio social, de los encuentros. -Yves: La relación entre lo nuevo y lo antiguo en la ciudad es algo que tú manejas muy bien. Pero hay una afirmación tuya en que manifiestas que las fachadas en la ciudad son una máscara. ¿A qué te refieres con eso? -P: Hay un proyecto que implicó la transformación de un galpón industrial en espacios de trabajo. El galpón estaba, por decir de alguna manera, mal emplazado en la calle Isla de flores, una calle de carácter muy doméstico. Lo transformamos en oficinas, pero manteniendo la condición industrial interior de los espacios a triple altura. En contra- posición afuera discurre una calle muy doméstica. Como elemento mediador, la fachada se comporta a la manera de una máscara, 4 ventanas dialogan al exterior con la condi- ción doméstica del barrio, al tiempo que al interior cautelan la condición industrial de un espacio inefable que para noso- tros era muy importante mantener. Muchas veces la idea de la fachada tiene una responsabilidad muy grande porque es la que negocia el mundo de lo privado, interior, doméstico, con el mundo de lo público. En ese caso específico, sí en- tendemos que la fachada funciona como una máscara que negocia una condición urbana, doméstica, con una condi- ción de otro programa no doméstico de carácter industrial.
-J: Cuéntanos ahora de la relación que manejas entre ciertas piezas artísticas y su relación con la arquitectura. -P: Me formé en una facultad muy profesionalista, de donde salían muy buenos proyectistas en términos de eficiencia. Paralelamente estudié artes visuales, primero en talleres de libre expresión infantil y después en talleres de artistas, entonces iba acompañando mi formación de arquitecto con el ámbito de las artes visuales. Me di cuenta de que los artistas tienen un desafío que nosotros no tenemos y es que se tienen que autoimponer su propio programa de trabajo (a nosotros generalmente es algo que nos viene de fuera), pero, asimismo, tienen mayores libertades y capacidades para elaborar forma y construir argumentos. Creo que el campo de las artes visuales, el cine muchas veces, ciertas imágenes, son argumentos que nos permiten precisar muy bien, pero de manera abstracta, qué queremos hacer. A partir de desplazar ciertos mecanismos, que los encontramos muy libres en el ámbito de las artes visuales, podemos transponer reglas que articulan el proyecto y que hacen que no solo pueda ser evaluado a partir de su eficiencia, rigor u organización. Intentamos construir otra dimensión, mucho más afectiva; si vemos, por ejemplo, el pilar de “La linda” vemos que es un pilar que, en vez de una, tiene dos patas, que resulta en un gesto que incorpora lo inútil. Para nosotros eso inútil que tiene una dimensión material y a su vez bella, intenta generar una relación afectiva en el espacio, en el objeto, en lo que construye a través de las relaciones que esta- blece con lo existente. Cuando la arquitectura trasciende su mera evaluación en términos performativos de desem- peño y construye otras dimensiones más relacionadas en términos afectivos, a mí me importa mucho. El campo de las artes visuales, la cultura del cine y otras cosas inespe- radas, funcionan como caballos de Troya que nos ayudan a hacer ese desplazamiento que construye sentido. Lo importante para nosotros es cuál es el sentido de lo que estamos tratando de hacer. !
X “Pabellón y Patio”, 2022 - 2023 El proyecto se organiza en torno a un patio cuadrado que atrapa un roble existente. Invirtiendo la relación circulo cuadrado de la casa de Mantegna, la planta cuadrada del patio enmarca en un círculo la apertura al cielo.
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AOA / n°53
Entrevista Internacional
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