NUEVO LEÓN/9 Dan prioridad a presupuesto y ley electoral
el horizonte
Miércoles 10 de septiembre de 2025
COLUMNA
La medicina moderna y la historia de un taxista
LUZ SOBRE LUZ POR LUIS PADUA E
EL FUTURO DE LA MEDICINA MODERNA ALÓPATA PRIVADA PARECE COMPLICADO, si no es que rotundamente inviable, en particular por sus elevadísimos costos, que ya no parecen compatibles con sus inevitables limitaciones. Y más aún frente a la cada vez más interesante —y más efectiva— me- dicina “alternativa”, que es mu- cho más económica, y donde hay
MAGUELSY CABALLERO El Horizonte
El Congreso de Nuevo León aprobó la agen- da mínima del primer periodo del segun- do año legislativo, en donde el presupues- to, abatir el rezago electoral y cambios en la ley electoral son algunos de los temas que más importan en la legislatura. En el tema del presupuesto, la nueva pre- sidenta de la comisión en el Congreso, la priista Lorena de la Garza, y el coordinador del grupo legislativo del PAN, Carlos de la Fuente, indicaron que una de las condicio- nes que no piensan negociar en el Paquete Fiscal 2026 es que la mayor parte de la deu- da que se piense pedir sea enfocada en pro- yectos que ya están en marcha. “Siempre el Ejecutivo tiene unas inten- ciones, y el Legislativo, que es la máxima autoridad para aprobar o rechazar el pa- quete fiscal, tiene también sus priorida- des; dejar bien claro que vamos a otorgar exclusivamente deuda, en el caso de que se solicite exclusivamente para las obras que ya están iniciadas, principalmente y prioritariamente las obras de movilidad como las líneas 4 y 6 y las carreteras”, dijo Carlos de la Fuente. La diputada priista indicó que es impor- tante darle partida a lo que se puede termi- nar antes de que el sexenio del gobernador Samuel García termine.
memoria, muchos años después, nuestro ta- xista y una nueva pareja buscaron embara- zarse sin éxito. Probaron un gran número de ginecólogos, pero no hubo resultados. Cansado del fracaso, el hombre buscó a aquella “señora” y encontró que ya había fallecido, pero su hija había aprendido sus prácticas y continuaba el “legado”. La joven revisó a la mujer que buscaba embarazarse y le dijo que su matriz estaba débil o “caída”. La tuvo en un tratamiento de hierbas y masajes, y por supuesto cier- tos ritos que parecerían charlatanería ante los ojos científicos. Hubo que ir, por lo me- nos, a cinco citas, cuyo costo por consulta era de solo $100 pesos. El taxista cuenta que un día regresó del trabajo y su mujer había invitado a sus papás y suegros a la casa. Cuando en- tró a una recámara, encontró una fotogra- fía de un ultrasonido y un letrero que de- cía: “Papá, tu hija ya viene en camino”, lo que llevó al hombre a las lágrimas. El trata- miento había funcionado. Cuento esta historia tal y como me la cuen- tan. Y advierto: no estoy recomendando e impulsando el uso de “curanderos”. No pue- do saber si realmente tienen conocimientos profundos que nosotros desconozcamos, o si simplemente su poder de sugestión es mayor al de los médicos comunes. Pero, aún si así fuera, como dije antes, hay algo interesante y digno de estudiar allí. Creo que la anécdota tiene elementos que necesitamos atender. Seríamos ciegos y sumamente sober- bios si creyéramos que otras culturas an- tiguas no hubiesen podido desarrollar sis- temas médicos que, bajo otro enfoque y conocimiento, también puedan ser efecti- vos. Habrá que estudiarlos. Lo que sí: hoy más que nunca necesi- tamos hallar nuevas alternativas a la sa- lud. Porque la medicina alópata comercial está llegando a un punto de tan extremo mercantilismo que, en vez de ayudarnos, pareciera ser un mal del que necesitamos liberarnos. Así de fuerte.
Y sí, muchos médicos formales acusan a la medicina alternativa de riesgosa, imprecisa y hasta charlatana; y más aún, advierten con- tra ese inmenso mundo de “brujos y curan- deros” que siguen siendo utilizados en Méxi- co desde tiempos antiguos, pero que por al- gún motivo no desaparecen. Probablemen- te, no sea únicamente por nuestro afán a la superstición y el deseo de gastar menos. Porque, aun y si su efectividad se debiera a un mero “efecto psicológico de placebo”, pues hasta esa capacidad habría que estu- diarla mejor en la medicina moderna, para ser capaces de entender sus mecanismos y apoyarse en ellos de forma justa y conve- niente para la salud. Quiero aquí contar una historia que me platicaron justo hoy: un taxista me plati- có cómo curó a sus dos hijos, en distin- tos momentos, con una “señora” —así la llaman a falta de otro término— que bien podría ser calificada como “curandera”, pues practica conocimientos médicos aparentemente provenientes de la cultura prehispánica mexicana. Este hombre tuvo problemas con su pri- mer bebé, hace unos 15 años, porque no re- accionaba bien a la leche, ni materna ni de otro tipo, devolviéndola o enfermándose de temperatura con mucha frecuencia cuan- do la tomaba. Fue con varios pediatras que le dieron medicinas, pero ninguna funciona- ba, y el deterioro del bebé parecía crecer, lo que, ante la desesperación, llevó a este ta- xista a buscar a esta “señora” que le reco- mendaron y que daba consulta —suma- mente barata — en la Ciudad de México. La mujer vio al bebé y le dijo que “estaba empachado”, le dio hierbas y unos masajes, y al poco tiempo el bebé se curó por com- pleto, lo que nunca pudieron hacer los pe- diatras que consultó. Con esa anécdota positiva alojada en su
cada vez más vertientes serias, sustenta- das “científicamente” y que dan buenos resultados, curiosamente con muchos me- nos “efectos secundarios”. Cuando uno se entera de que en Méxi- co ya hay pólizas de seguros médicos ma- yores que, en el caso de parejas de adultos mayores, pueden costar hasta 800,000 pesos anuales, es cuando el tema alcanza grados absurdos. A eso se agrega esta percepción muy di- fundida de cierto abuso o maltrato en los hospitales privados —como el caso recien- te, muy viral, del Auna Doctors Hospital de Monterrey, que también tratamos aquí— , junto con otra percepción negativa: que los seguros terminan no pagando ciertos gastos con demasiada frecuencia. Y para colmo, se suma a este creciente en- tendimiento de que la medicina farmacoló- gica actual nos “arregla una cosa pero des- compone otra” en el organismo, además de que pareciera que la “Big Pharma” ve como un negocio sumamente jugoso a las enfer- medades catastróficas, como los cánceres o los padecimientos cardiovasculares, antes los cuales, más que curas definitivas, ofrece paliativos que mantienen al paciente en per- manente dependencia de la industria. Nuestra salud no puede seguir en esas ma- nos, ni tampoco bajo esas dinámicas extre- madamente comercializadas y abusivas. Frente a este aparentemente oscuro mun- do de la medicina farmacológica, ahora se abren camino constante las prácticas “al- ternativas”, como la acupuntura, la homeo- patía, el biomagnetismo y otras más, que — aunque no resuelven todo— parecen brindar cada vez más soluciones de más bajo cos- to y que son “holísticas”, o sea, que parecen arreglar el “todo” a la vez, y no sólo una par- te; de manera que el organismo entra en “ar- monía” o equilibrio.
LUIS PADUA VIÑALS: Periodista de investigación y comunicador en televisión y medios impresos desde hace más de 30 años. Hoy Director Editorial de El Horizonte. Cursó licenciatura en CDMX y posgrados en Comuni- cación en Londres, Reino Unido, y en Vancouver, Canadá. Apasionado del cine, el guionismo y las artes; tam- bién de la política y la búsqueda de un mundo mejor.
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