EH4098 COAH 31MAR2026

1O/MÉXICO

el horizonte

Martes 31 de marzo de 2026

LA UNIDAD SALIÓ DEL AEROPUERTO FELIPE ÁNGELES Explota camioneta; mueren dos hombres

INVESTIGACIÓN

tes preliminares, serían presun- tos operadores del Cártel de Sina- loa, aunque esta línea aún es parte de la investigación oficial. Lugar: carretera México– Pachuca, a la altura de Tecámac Momento: la explosión ocurrió mientras el vehículo estaba en movimiento Víctimas: dos hombres murieron en el sitio Hipótesis: posible artefacto explosivo dentro de la unidad Origen del trayecto: una de las víctimas habría sido recogida en el AIFA Investigación: autoridades no descartan otras líneas sobre el ataque

Autoridades INVESTIGAN el uso de un ARTEFACTO EXPLOSIVO y el posible vínculo de las VÍCTIMAS con el crimen

De acuerdo con reportes preli- minares de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, el estallido ocurrió cuando la uni- dad se encontraba en movimien- to, presuntamente debido a un ar- tefacto explosivo que ya se encon- traba en el interior del vehículo, lo que derivó en la muerte inmedia- ta de sus ocupantes. El incidente se registró en las

REDACCIÓN El Horizonte

Dos hombres murieron luego de que la camioneta en la que viaja- ban explotara mientras circulaba sobre la carretera federal México– Pachuca, a la altura del municipio de Tecámac, lo que provocó una fuerte movilización de autorida- des y el cierre de la vialidad.

PRESUNTOS OPERADORES Las víctimas podrían ser miembros del Cártel de Sinaloa

inmediaciones del fracciona- miento Haciendas del Bosque. Las víctimas fueron identifica-

das como Francisco Beltrán, alias “El Payín”, y Humberto Raquel, quienes, de acuerdo con repor-

Días santos

COLUMNA

EL PURGATORIO DE @CABRITOMAYOR YOR

POR LUIS SAMPAYO

Mientras nos acercamos a la SEMANA SANTA, estimado lector, el tiempo avanza en medio de un PLANETA FRACTURADO, donde, desde los últimos meses, ha habido de todo “COMO EN BOTICA”: C conflictos abiertos, tensiones laten- tes, nula diplomacia y una geopo- lítica que se ha vuelto un juego de ping-pong a las pedradas.

invita a recordar que la fe, no necesaria- mente religiosa, pero sí profundamente humana, sigue siendo parte de nuestra na- turaleza y, como tal, es el último refugio de los seres humanos, pues de su mano sabe- mos que las cosas pueden cambiar para bien porque, siendo sensatos, aunque los conflictos no son eternos, nadie al final gana con ellos. Vivamos, pues, esta Semana Santa la fe de la resurrección, que es la esencia misma de estos días santos, creer con harta fe, in- cluso cuando todo parece indicar lo con- trario, pues en medio del caos global y la incertidumbre nacional, nuestro más caro anhelo es que pronto experimentemos la resurrección de vivir la vida nuevamente a plenitud en cualquier rinconcito de este mundo. ¡Que así sea! Por hoy es todo. Medite lo que le platico, estimado lector. Esperando que el de hoy sea un reflexivo inicio de semana, por fa- vor cuídese y ame a los suyos. Me despido honrando la memoria de mi querido her- mano Joel Sampayo Climaco, con sus her- mosas palabras: “Tengan la bondad de ser felices”. Nos leemos, Dios mediante, aquí el próximo lunes.

espiritualidad desplazada por la logísti- ca del merecido descanso; sin embargo, el sentido profundo de estos días, aunque ol- vidado, debe de seguir intacto. Y es que la Semana Santa no es un para- dero turístico en el camino de nuestras vi- das, es una pausa moral y recordatorio de que el dolor, la injusticia y la traición no son el final de la historia. Que la caída no es definitiva. Que incluso en el momento más oscuro, cuando todo parece perdido, exis- te la posibilidad de la redención y ese es el mensaje que hoy, más que nunca, necesita una sociedad saturada de violencia, de in- diferencia y de ruido. Y es que, si algo comparten el mundo de la guerra, el México de los desapareci- dos y la humanidad entera, es la sensación de que hemos perdido el rumbo y, en es- tos días, más que vacacionar, debemos re- flexionar, porque los Días Santos nos invi- tan a detenernos, a mirar hacia adentro, a preguntarnos a nosotros mismos en qué momento normalizamos lo inaceptable, en qué punto dejamos de indignarnos, en qué momento la tragedia ajena nos dejó de doler. Esta Semana Santa, estimado lector, nos

las cifras de desaparecidos que “se ajus- taron” (por no decir, se redujeron) desde un escritorio, abriendo una herida aún más profunda entre la narrativa gubernamen- tal y la realidad de miles de familias, pues mientras el gobierno sostiene que el nú- mero ronda los 43,000 casos con eviden- cia sólida, colectivos y víctimas denuncian que la cifra real supera los 130,000 y que reducirla es, en el fondo, un deleznable acto de simulación. Frente a esto, vivimos una contradic- ción dolorosa, pues mientras las estadís- ticas buscan orden frente a una realidad que expresa de manera alarmante su des- orden, madres buscadoras que no necesi- tan cifras, porque su verdad tiene un nom- bre, un rostro y una agobiante ausencia. Y en medio de todo este escenario llegará la Semana Santa, manchada de sangre, mal- dad y mentiras. Para muchos, se ha convertido en tem- porada vacacional, en éxodo hacia playas, en consumo, en distracción. La cruz susti- tuida por la reservación; el silencio, por el bullicio; la introspección, por la prisa. La

Y aquí, desde un poquito más cerquita, al inicio de año, Venezuela, el operativo con- tra “El Mencho”, los “narcobloqueos”, la agobiante crisis de Cuba, el reacomodo de poder latinoamericano, pasando por las no muy añejas amenazas sobre Groenlandia, convertida en pieza estratégica del nuevo orden mundial, hasta una Unión Europea desunida y fragmentada, conforman el se- rio horizonte por el que navegaremos en los próximos días santos. El panorama está que arde, pues, en me- dio de los conflictos activos por todas par- tes del mundo, éstos indican la poca pru- dencia humanitaria de los líderes mundia- les, que han hecho de la violencia su me- jor instrumento político para hacerse de más poder. Y mientras afuera los conflictos no tienen para cuándo parar, en México, hay que re- conocerlo, también hay guerra, solo que sin declaratoria oficial. Y la muestra está en

LUIS SAMPAYO: Es Medalla al mérito cultural “Juan Bautista de Chapa” del Colegio de Cronistas e Historiadores de Nuevo León, Ciudadano del Mundo, Editorialista Taurino, soñador empedernido, inquieto y apolítico hasta la médula, pero preocupado por su entorno

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