Revista AOA_30

El espacio público se desarrolla en torno a la cavidad del piso inferior, y está diseñado en función de los jardines que unen los tres ambientes: los de la Av. Alcántara, los del edificio EuroAmérica y los de la Embajada de Inglaterra. A la vez, las relaciones visuales que se producen alrededor del edificio lo conectan con otros hitos arquitectónicos del entorno. Esta situación de propuesta territorial hace que por la obra se genere un “nuevo lugar”. La estructura se traduce en un “flujo de carga”, un sistema de marcos, donde las losas son sustentadas por tirantes de hormigón postensado que transmiten las cargas hacia las vigas metálicas superiores, las cuales finalmente las conducen por compresión a los 12 pilares de hormigón exteriores. El núcleo de ascensores y escaleras solo es responsable en este caso de recibir las solicitaciones sísmicas. La utilización del agua, si bien afecta el aspecto sensitivo del usuario, ofreciendo sonido reflejo y movimiento, opera como factor climático especialmente en los meses estivos. La desnudez de materialidad es una voluntad intrínseca a la expresión estructural. El hormigón visto de los pilares y el sistema de cristales del muro cortina son los dos materiales esenciales. Los pilares se inclinan hacia el norte siguiendo la misma pendiente del edificio EuroAmérica que lo precede, y la anulación de los niveles de los pisos por el diseño de muro cortina expresan la unicidad del cubo suspendido. La luz natural es aprovechada siempre por todo el interior de la planta, privilegiando el espacio de circulación junto al muro cortina. En el piso superior su conducción cenital se utiliza para las salas de reuniones colectivas y salas de trabajo múltiples.

54

Made with FlippingBook interactive PDF creator