ARQUITECTURA MODERNA LATINOAMERICANA LATIN AMERICAN MODERN ARCHITECTURE
Croquis Catedral Metropolitana. Oscar Niemeyer (Brasilia, 1958). Colección Fundación Oscar Niemeyer. Sketch of the Metropolitan Cathedral. Oscar Niemeyer (Brasilia, 1958). Oscar Niemeyer Foundation collection.
creation of space. Beyond that, only glass. Monumentality, the solution of the programs and uses, light control, are all issues covered by the same gesture, which is not altered: access through a tunnel, along which, from the shadows, the visitor prepares for the solemn moment of contrast with the light. The Brazilian modern movement forged its myth of origin in the joint efforts of these two seminal figures, Lucio Costa and Oscar Niemeyer, from a couple of propaganda texts 14 and in the construction of the Ministry of Education and Health (1936) and the Museum of the Missions (1937). It was born, as has been said almost unanimously, in the alleged confrontation of local conditions that defines the global context as a national vanguard, with a focus on technical and historical processes. If the ideology-technique equation of Lucio Costa had the ethical role of giving architecture its place in history, Niemeyer gave it its aesthetic role, evolving as a sophisticated abstraction that synthesizes technological knowledge in disconcertingly simple shapes and becoming an avant-garde manifestation capable of being, at the same time, genuinely personal and national. This is the key to the success of the work of Niemeyer, which secured him a central role in Brazil's historical and artistic context. It closes the cycle described by Lucio Costa to establish itself as the heir to colonial baroque, as its natural extension. It wins, finally, the ethical legitimacy as creator of national identity. In the modern architecture of Brazil, in its original manifestation, ethics and aesthetics are two sides of the same coin, although built by the most brilliant and personal formal investigations.
Es la distancia que separa la Iglesia de San Francisco de la Catedral de Brasilia. Esta última rinde tributo a la técnica: 16 piezas de hormigón se curvan verticalmente y convergen en el anillo de compresión a 20 metros del suelo. La estructura es la propia creación del espacio, la arquitectura. Más allá, sólo vidrio. Monumentalidad, la solución de los programas y el uso, control de la incidencia de la luz, son todos temas acogidos por el mismo gesto, que tampoco es alterado: el acceso a través de un túnel, a lo largo del cual, por la penumbra, el visitante se prepara para el momento solemne del contraste con la luz. El movimiento moderno brasileño forjó su mito de origen en la articulación de los esfuerzos de estas dos figuras seminales, Lucio Costa y Oscar Niemeyer, en torno a un par de textos panfletarios 14 y en la construcción del Ministerio de Educación y Salud (1936) y el Museo de las Misiones (1937). Nace, como se ha dicho casi unánimemente, en el supuesto enfrentamiento de las condiciones locales que califica el contexto global como una vanguardia nacional, con el foco puesto en los procesos técnicos e históricos. Si la ecuación ideología-técnica de Lucio Costa tuvo el papel ético de dar a la arquitectura su lugar en la historia, con Niemeyer ganó su protagonismo estético, evolucionando como una abstracción sofisticada que sintetiza el conocimiento tecnológico en formas desconcertantemente sencillas y volviéndose una manifestación vanguardista capaz de ser, al mismo tiempo, genuinamente autoral y nacional. Esta es la clave del éxito de la obra de Niemeyer, que le aseguró un papel central en el contexto histórico y artístico brasileño. Cierra el ciclo descrito por Lucio Costa para establecerse como el heredero del barroco colonial, como su extensión natural. Gana, por último, la legitimidad ética como constructora de identidad nacional. En la arquitectura moderna de Brasil, en su manifestación original, la ética y la estética son dos caras de la misma moneda, aunque construidas por la más genial y personalista investigación formal.
1 Ver artículo de Lucio Costa “Muita construção, alguma arquitetura e um milagre” (1951). En Costa, Lucio: Registro de uma Vivência. São Paulo, Empresa das Artes, 1955. 2 Según Reyner Banham, Brasil fue ”el primer país en consolidar un estilo nacional de arquitectura moderna”, a lo que llamó Brazilian Style . Banham, Reyner: Age of masters: a personal view of modern architecture. Londres, The Architectural Press, 1977, p.39. 3 Goodwin, Philip: Brazil Builds: architecture new and old 1652-1942. New York, MoMA, 1943. 4 Es importante mencionar el papel complementario que desempeña el contingente de los arquitectos europeos que emigraron a Brasil como consecuencia de las dos guerras mundiales. Gregori Warchavchik, Rino Levi, Lina Bo Bardi, Jaques Pilon, Lucjan Korngold, Adolf Franz Heep son figuras centrales en la modernidad brasileña. 5 Razões da Nova Arquitetura (1934) y Documentação Necessária (1938) se establecen como escritos fundamentales de la arquitectura moderna en Brasil. Costa (1955). 6 En la interpretación de Lucio Costa, la secuencia se resume a tres datos: la continuidad del conocimiento de la arquitectura tradicional, mantenida por los maestros hasta los primeros años del siglo XX; la interrupción del proceso natural con la llegada de la Misión Francesa y la instalación de la tradición clásica académica; la restauración de la salud plástica con lo moderno, adecuadamente orientada con la tradición popular. A partir de este esquema, se inicia una historiografía relativamente organizada de la arquitectura brasileña, basada en la valoración desigual de los períodos concretos como el barroco colonial y la nueva tradición moderna. Ver más en Noto, Felipe de Souza: “Paralelos entre Brasil e Portugal: a obra de Lucio Costa e Fernando Távora” . Tesis de maestria, Sao Paulo, FAU USP 2007. 7 Ver Wisnik, Guilherme: “Modernidade Congênita” . En Andreoli, Elisabeta. Forty, Adrian (orgs): Arquitetura moderna brasileira . Londres, Phaidon, 2004. 8 Carta de Lucio Costa a Rodrigo de Mello Franco de Andrade, director del IPHAN, Instituto Nacional de Patrimonio Histórico y Artístico. Em Motta, Lia. “A SPHAN em Ouro Preto”. Revista do Patrimônio Artístico e Nacional 22 , 1982, pp.109-110 9 El acercamiento de Lucio Costa con organismos encargados del patrimonio comenzó en 1937, cuando, a petición de Rodrigo M. F. de Andrade fue responsable de la inspección y propuesta de rescate de las ruinas de los Siete Pueblos de las Misiones. Fue nombrado Director de la División de Estudios, aunque él prefirió describirse como "empleado eventual" hasta su retiro en 1972. 10 Costa, Lucio. Registro de uma Vivência. Sao Paulo, Empresa das Artes , 1995, p.496. 11 En 1935, el Ministerio de Educación y Cultura de Brasil organizó un concurso nacional para el proyecto de su sede en el centro de la entonces capital federal, Río de Janeiro. El diseño ganador -del arquitecto Arquímedes Memória- fue descartado por su carácter conservador por el propio ministro Gustavo Capanema, un intelectual de las artes. Convoca al director de la Escuela Nacional de Bellas Artes, Lucio Costa, quien organiza un equipo con sus más prominentes exalumnos a fin de desarrollar un proyecto a partir de las directrices dejadas por Le Corbusier en su paso por Río. Ver más en Segre, Roberto: Ministério da Educação e Saúde. Ícone urbano da modernidade brasileira 1935-1945. Sao Paulo, Romano Guerra, 2013 12 Costa, Lucio. Registro de uma Vivência. Sao Paulo, Empresa das Artes , 1995, p.113. 13 La arquitectura de Niemeyer es tan única que se hace difícil identificar arquitectos en las generaciones siguientes que reproduzcan sus procedimientos formales y compositivos. Hay, sin embargo, una línea de escuela con cierto grado de coherencia interna en Río de Janeiro (con influencia de Oscar Niemeyer, aunque no sería justo restringir el alcance de su trabajo) o en Sao Paulo (también atenta a la experiencia carioca, pero nacida en un campo de formación distinto -la Escuela Politécnica- lo que resulta bastante singular). 14 Razões da Nova Arquitetura (1934), Documentação Necessária (1938). En Costa, Lucio. Registro de uma Vivência. Sao Paulo, Empresa das Artes , 1995.
30
Made with FlippingBook Annual report maker