EH4062 TAMPS 09FEB2026

22/FINANZAS

el horizonte

Lunes 9 de febrero de 2026

PORTAFOLIO SE INCREMENTA 10% PARA ESTE AÑO ‘Pinta mejor’ el 2026 para la inversión en México Más optimistas: SUBE A 3% la proyección

de analistas que piensan que es buen momento PARA INVERTIR en el país

analistas que no está seguro si es un buen momento para invertir en México, que bajó de 51% a 50%, aun ubicándose por encima del ni- vel promedio de 35% en 2025 y el de 37% de 2024, lo que envía seña- les de una mayor cautela e incerti- dumbre, explicó Banxico. Entre otros puntos, la encuesta refiere que los especialistas del sec- tor privado proyectan un crecimien- to del Producto Interno Bruto(PIB) para 2026 de 1.30%, subiendo desde el 1.15% del mes anterior. Cabe recordar que en la encues- ta de enero de 2025, los especialistas estimaban un crecimiento en el año para 2026 de 1.80 por ciento. Por su parte, la expectativa de crecimiento para 2027 fue ajustada también a la baja al pasar de 1.85% a 1.80 por ciento. Cuando comenzó la encuesta para el crecimiento del PIB de 2027, los especialistas estimaban un cre- cimiento de 2 por ciento.

BRENDA GARZA El Horizonte

Los especialistas en economía del sector privado hoy se encuentran más optimistas sobre el escenario de inversión para México, con rela- ción al cierre del año pasado. Y es que, de acuerdo con la “En- cuesta sobre las expectativas de los especialistas en economía del sector privado”, del Banco de Mé- xico, correspondiente al mes de enero 2026, un 3% de los analistas consideró que es buen momento para efectuar inversiones en Mé- xico, lo cual es mayor al 0% que se pronunció en ese mismo sentido durante el ejercicio previo. Además se observa que aquellos que piensan que es un mal momen- to para invertir bajó de 49% a 48%, y ese representó su nivel más bajo desde septiembre de 2025 y antes de esa fecha desde junio de 2024. A eso se suma el porcentaje de

PROYECTOS EN PUERTA El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, informó que el portafolio de inversiones para 2026 en México está alcanzando cifras históricas al crecer alrededor de 10%, al pasar de $367,900 millones de dólares a $406,800 millones de dólares. El monto es producto de la incorporación de 298 nuevos proyectos, para dar un total de 2,539 y la expectativa de generar 1.63 millones de empleos, explicó la semana pasada tras participar en la Primera Reunión Nacional de Promoción de Inversiones.

“Tenemos en el portafolio $367,900 millones de dólares, y con el impulso de los comités…puedo informarle al día de hoy que se incrementó esta suma… entonces, al día de hoy tenemos $406,800 millones de dólares de inversión”, señaló Ebrard. El número de proyectos aumentó de 2,241 a 2,539, mientras que los empleos estimados para el periodo 2026-2030 se elevaron de 1.46 millones a 1.63 millones, detalló el funcionario federal.

En días recientes, los MERCADOS vivieron uno de esos EPISODIOS que generan RUIDO , confusión y lecturas apresuradas. L a tecnología cayó con fuerza, el sector de software fue duramen- te castigado, Bitcoin retrocedió de forma abrupta y el oro, tras sos recurrentes, contratos de largo plazo y modelos de negocio previsibles. Con la aceleración de la inteligencia artificial, esa percepción empezó a distorsionarse. El mercado pasó de asumir que la IA po- tenciaría al software a temer que lo vol- viera innecesario. Ese giro de narrativa fue suficien- Lo que realmente pasó en los mercados (y por qué estos momentos son clave para construir patrimonio)

COLUMNA

INTELIGENCIA FINANCIERA GLOBAL AL

POR GUILLERMO BARBA

hubo pánico sistémico, sino una rotación selectiva, aunque dolorosa. ¿Qué viene ahora? Probablemente más volatilidad. Un rebote es posible, pero no inmediato ni limpio. El mercado necesita tiempo para digerir el cambio de narra- tiva, diferenciar ganadores reales y dejar atrás los excesos. No es un entorno para decisiones impulsivas, sino para criterio y disciplina. Y aquí viene la reflexión más importante desde una metodología patrimonial. Estos momentos de caídas, correc- ciones y miedo son los más eficientes para construir patrimonio a largo pla- zo. No porque sea cómodo, sino porque es matemáticamente lógico. Cuando los precios bajan, se adquieren más activos con la misma cantidad de dinero fíat. Y cuando esos activos tienen fundamen- tos sólidos y potencial de valorización futura, el proceso de acumulación se vuelve más poderoso. La acumulación patrimonial no se cons- truye persiguiendo precios en momentos de euforia. Se construye aprovechando el abaratamiento temporal de activos que, con el tiempo, pueden valorizarse más. Este episodio no fue para celebrar. Pero sí para entender. Porque quien entiende estos episodios no los teme.

a defender precios y un castigo que no distinguió entre empresas sólidas y dé- biles. Fue una limpieza de excesos, no un veredicto definitivo sobre el futuro de la tecnología. Bitcoin también se vio afectado por este movimiento. No porque su tesis de largo plazo haya cambiado, sino porque en el corto plazo el mercado sigue tra- tándolo como un activo de riesgo, aso- ciado al mismo ciclo tecnológico. Cuando se reduce el apetito por ese tipo de acti- vos, Bitcoin suele verse arrastrado, aun- que sus fundamentos estructurales per- manezcan intactos. En el caso del oro, conviene ser preci- sos. No hablamos de una caída estruc- tural, sino de una corrección temporal tras una racha muy fuerte. En episodios de estrés, el oro suele experimentar to- mas de utilidad y ventas tácticas, en par- te porque es un activo líquido que se uti- liza para cubrir pérdidas en otros fren- tes y en parte por movimientos de corto plazo del dólar. Nada de eso invalida su papel patrimonial de largo plazo. Un punto clave es lo que no ocurrió: el dinero no desapareció. Mientras tecno- logía y otros activos de moda caían, sec- tores distintos resistieron e incluso avan- zaron. Los bonos se comportaron de manera ordenada. Eso confirma que no

marcar niveles elevados, tuvo una co- rrección temporal. Para muchos, el re- flejo inmediato fue pensar que “algo se rompió”. Pero no fue así. No se rompió el sistema financiero ni en- tramos en una crisis económica. Lo que ocurrió fue algo distinto y más profundo: el mercado tuvo que corregir una narrati- va que se había estirado demasiado. El origen del movimiento no estuvo en un dato macroeconómico ni en una deci- sión de política monetaria. Los indicado- res fueron mixtos, pero estuvieron lejos de justificar pánico. El detonante real fue conceptual: el miedo a que la inteligencia artificial esté sustituyendo al software, y no simplemente transformándolo. Durante más de una década, el soft- ware fue uno de los pilares más esta- bles del mercado: empresas con ingre-

te para detonar la venta. No porque sea una conclusión correcta, sino porque los mercados reaccionan primero al miedo y después al análisis. Cuando una historia dominante se quiebra, el ajuste rara vez es ordenado. La caída fue especialmente agresiva porque el sector estaba altamente con- centrado en las carteras. Demasiados in- versionistas estaban posicionados en las mismas ideas, los mismos nombres y la misma narrativa. En esos contextos, no hace falta una mala noticia: basta con que algunos empiecen a vender para que la salida se vuelva desordenada. Eso fue lo que vimos: ventas genera- lizadas, pocos compradores dispuestos

GUILLERMO BARBA: Periodista y Economista de la Nueva Escuela Austriaca de Economía. Es autor del blog Inteligencia Financiera Global. Analista especializado en Mercados de Oro y Plata y comentarista de TV en Proyecto 40.

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