16/BIENESTAR
el horizonte
Jueves 25 de septiembre de 2025
BIENESTAR
ALIMENTOS PARA UN CEREBRO SIN ‘ARRUGAS’ EVITA EL DETERIORO COGNITIVO
CLAVES DE LA NUTRICIÓN CEREBRAL Ácidos grasos monoinsaturados: Se encuentran presentes en el aguacate, los frutos secos (almendras, nueces), el aceite de oliva y las aceitunas. Ácidos grasos Omega-3: Abundantes en los pescados grasos de agua fría (salmón, caballa, atún, arenques y sardinas) y las nueces. Vitamina A: Contribuye a la plasticidad de las sinapsis, es decir, las conexiones entre las neuronas en el hipocampo. Está presente en los huevos y en la carne magra. Hierro: Es importante en la regulación del desarrollo cerebral y el metabolismo energético. Lo encontramos en las legumbres y espinacas. Zinc: Implicado en el desarrollo cognitivo y los sentidos del gusto y el olfato, podemos obtenerlo a través del consumo de mariscos, avellanas y almendras.
“La buena alimentación es una de las claves para reducir el riesgo de que a nuestro cerebro “le salgan arrugas”, es decir, para sentar unas condiciones or- gánicas que puedan ayudar a prevenir, retrasar o reducir el envejecimiento ce- rebral”, afirma Alejandro Monzó, espe- cialista en nutrición. “Según el ensayo clínico PREDIMED, se demuestra la eficacia de la dieta medite- rránea en la prevención de la enfermedad cardiovascular y sus principales factores de riesgo, siendo capaz de reducir signi- ficativamente la incidencia de complica- ciones”, comparte el experto. “Este estudio sugiere que la adherencia a un tipo de dieta mediterránea reduce los eventos cardiovasculares, incluido el ictus, lo que directa e indirectamente podría in- fluir en el desarrollo de demencia”, detalló Monzó. (Con información de Agencias)
Para mantenerlo joven, en buena forma y más resistente al envejecimiento prematuro, necesitamos ‘darle de comer’ vitaminas, minerales y micronutrientes
venes, y si ese órgano enferma o enveje- ce prematuramente, debido a dolencias neurodegenerativas o cardiovasculares, puede propiciar el declive del resto de nuestro cuerpo. Por eso, es fundamental hacer todo lo posible para mantener nuestro cerebro en buena forma y prevenir que se enfer- me, atrofie o deteriore, en consonancia con el aumento de la esperanza de vida. Vivimos más años, pero sólo nos serán útiles si conseguimos vivirlos con una buena calidad de vida.
REDACCIÓN El Horizonte
Con el paso de los años nos preocu- pamos cada vez más por la evolución de nuestro peso, el estado de nuestra piel o la pérdida de tono muscular, agudeza visual o capacidad auditiva, pero ¿vigilamos y cuidamos de igual modo al cerebro? La manera en que ese gran director de la orquesta orgánica “mueva la batu- ta” puede influir mentalmente en que nos veamos o sintamos más o menos jó-
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