EH3944 TAMPS 25AGO2025

16/SALUD

el horizonte

Lunes 25 de agosto de 2025

SALUD

EL ‘SABOTEADOR’ DE LA BUENA ALIMENTACIÓN Los especialistas han descubierto que en nuestro cableado neuronal (interconexiones de las neuronas) interno, existen vías separadas para el deseo de grasa y azúcar, y también han desvelado algo que consideran preocupante: Que “la combinación excesiva de estas vías desencadena nuestro deseo de comer más de lo habitual”, afirman desde el Centro Monell. “El porqué las grasas y los azúcares resultan especialmente atractivos había sido un enigma. Ahora hemos identificado que las células nerviosas del intestino, en vez de las células gustativas de la boca, son el factor clave” en este fenómeno, explica Guillaume de Lartigue, doctor en Fisiología Celular y Molecular y autor principal del estudio. “Descubrimos que las grasas y los azúcares activan distintas vías intestinales-cerebrales, lo que explica porqué una dona puede ser tan irresistible” para una persona, según señala.

& CIENCIA

ENTÉRATE Esta investigación aporta

evidencia de que el deseo interno subconsciente de consumir una dieta rica en grasas y azúcar es una conducta alimentaria “motivada”, que tiene el potencial de contrarrestar los esfuerzos por hacer dieta, añaden los investigadores de Monell.

LOS ESPECIALISTAS REALIZARON UN IMPORTANTE HALLAZGO

EL ‘DOBLE GOLPE’ QUE DERRIBA LAS DIETAS

“Comprender por qué comemos en ex- ceso alimentos poco saludables ha sido un misterio durante mucho tiempo”, explican desde del Centro Monell, en Filadelfia (Pen- silvania, EUA), cuyos investigadores han des- cubierto el efecto de ‘doble impacto’ cerebral que produce comer alimentos dulces y gra- sos a la vez, influenciando nuestras conduc- tas y hábitos alimentarios. Explican que “se conoce que el gran poder que tienen los alimentos de influir en nuestras decisiones, pero no está cla- ro qué circuito o cableado cerebral pre- ciso está detrás de esto”. Por ejemplo, se sabe que “el nervio vago envía información sensorial inter- na desde el intestino hasta el cerebro so- bre el valor nutricional de los alimentos, pero no se comprende del todo la base mo- lecular (mecanismos y componentes bási- cos), del efecto de recompensa que tiene lugar en el cerebro asociado con aquello que comemos”, según puntualizan. Los investigadores de Monell, acaban de dar un gran paso en el conocimiento de este fenómeno de recompensa cere- bral. (Con información de Agencias)

REDACCIÓN El Horizonte

Las grasas y los azúcares activan distintos cableados nerviosos, encargados de conectar el intestino con el cerebro

Al igual que sucede en el ring cuando un boxeador lanza a su adversario una rápida y certera combinación de dos gol- pes que lo dejan aturdido o incluso fue- ra de combate, los circuitos nerviosos en- tre el intestino y el cerebro que regulan los antojos de azúcar y grasas, pueden asestarnos un “doble golpe” demoledor para nuestros esfuerzos para hacer die- ta y perder peso.

En este caso el ‘ring’ es nuestro propio cerebro y el ‘boxeador’ que recibe el do- ble golpe es el sistema de recompensa cerebral, un conjunto de mecanismos y sustancias que permiten que asociemos

ciertas situaciones, conductas o estímu- los con una sensación de placer, y que nos impulsan a intentar repetirlos en el futuro para volver a tener una experien- cia placentera.

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