EH3944 TAMPS 25AGO2025

SALUD/17

el horizonte

Lunes 25 de agosto de 2025

COLUMNA

EL ESTUDIO ARROJÓ UN 74% DE PRECISIÓN Convierten pensamientos en lenguaje

APUNTES DE PSIQUIATRÍA Y PSICOANÁLISIS POR JUNÍPERO MÉNDEZ

Tras la revolución industrial, la actividad humana, de modificación del equilibrio natural, fue tan grande, que rebasa la capacidad de la naturaleza para regenerarse. E stimados lectores: el pasado 22 y 23 de agosto se llevó a cabo el XXXVIII congreso de la Asociación Regiomontana de Psicoanálisis (ARPAC), y tuve la oportunidad de exponer, junto a la Mtra. Jovita Cantú, algunas reflexiones psicológicas sobre los datos duros que nos compartió sobre los cambios climáticos y la contaminación. Desde el punto de vista ecológico, es contaminación toda acción que modifique el entorno natural, cosa difícil de aceptar a primera instancia, pues significaría que la supervivencia de los seres humanos está enlazada irremediablemente con la destrucción del planeta, y ese fue el núcleo de la conferencia. Lo anterior puede ser mejor entendido cuando la experta en ecología nos explica que no siempre fue así, sino que, a partir de la revolución industrial, la actividad humana, de modificación del equilibrio natural, fue tan grande y acelerada, que rebasa la capacidad de la naturaleza para regenerarse. Y que, en ese ritmo, cada vez creciente, vivimos devastando al planeta con nuestro consumo. Ese es el concepto de la angustia ecocida. Muchas personas no piensan en ello, pues precisamente aquello que afecta nuestro sentido de seguridad, o nos representa conflicto, es de forma automática negado por nuestra mente. Y así sucede cuando compramos más productos de los que necesitamos, cuando usamos el auto sin moderación, o cuando pensamos que nada podemos hacer de manera individual para frenar la contaminación, pues son las grandes industrias las que más contaminan. En este punto nos ha explicado la Mtra. Cantú que, mientras que las industrias están reguladas en sus emisiones contaminantes por las autoridades, y ello les pone un freno relativo, a los individuos comunes nadie los frena en su consumo. Y que es ese consumo individual, sumado por millones de individuos, lo que hace la necesidad de más productos que sostiene y hace crecer a las industrias, lo que a su vez causa la cantidad ingente de desechos de los individuos, que finalmente contaminan al planeta. Una de las manifestaciones colectivas de esta angustia es la predilección por la adquisición y consumo de productos denominados como orgánicos o autosustentables, aunque resulten mucho más costosos. Pareciera que estas tendencias representaran un intento de lavar una consciencia anónima culpable. Uno de los datos impactantes, fue la predicción de que para 2050, sufriremos una crisis hídrica semejante a la de la pasada sequía en nuestro estado, pero de alcance mundial. Desde el entendimiento psicológico, en cada etapa de la humanidad se encuentran angustias colectivas similares: Desde los temores del fin del mundo por causas religiosas, pasando por la hecatombe nuclear durante la Guerra Fría, y más recientemente las amenazas de exterminio con pandemias. Finalmente, la angustia ecocida es una proyección de la percepción de nuestra inexorable finitud, de la conciencia de que el tiempo transcurre sin freno, y luego de cierto desarrollo, nos arrastra inevitablemente hacia el deterioro y la muerte; sólo la noción de responsabilidad y autoconsciencia equilibra nuestra vivencia. Junípero Méndez Martínez es médico, psiquiatra y psicoanalista, miembro de la Asociación psicoanalítica Internacional y profesor de psicoanálisis en el instituto de ARPAC. Asociación Regiomontana de Psicoanálisis. La realidad tras las angustias ecocidas

capacidades motoras y del habla, las BCI capa- ces de descodificar el lenguaje interno, podrían ayudarles a comunicarse con mucha más faci- lidad y naturalidad”, explica. INTERFACES CEREBRO-ORDENADOR Las BCI (interfaz cerebro-ordenador, por sus si- glas en inglés), son una herramienta que per- mite ayudar a personas con discapacidad. Me- diante sensores implantados en las regiones del cerebro que controlan el movimiento, es- tos sistemas descodifican las señales neurona- les relacionadas con el movimiento, y las con- vierten en acciones, por ejemplo, para mover una mano protésica. En el caso de las personas con parálisis, algu- nas BCI han logrado interpretar la actividad cere- braldelosusuariosqueintentanhablarenvozalta, activando los músculos relacionados y “escribir” lo queintentandecir.(ConinformacióndeAgencias) A DETALLE Utilizando los datos del habla interna, el equipo entrenó modelos de inteligencia artificial para interpretar las palabras imaginadas y en una demostración de prueba de concepto, la BCI pudo descodificar frases imaginadas de un vocabulario de hasta 125,000 palabras con una precisión del 74%.

Científicos de la Universidad de Stanford, lograron comprender cómo es la actividad cerebral cuando sólo se piensa en hablar

REDACCIÓN El Horizonte

Un equipo de científicos ha conseguido desci- frar la actividad cerebral que se produce durante el lenguaje interno -el monólogo que tiene lugar en la mente de las personas cuando piensan en hablar— y lo ha traducido en palabras con una precisión de hasta el 74%. Este avance, liderado por la Universidad de Stanford, en California (Estados Unidos), y publi- cado en la revista Cell, podría ayudar a las per- sonas que no pueden hablar a comunicarse más fácilmente mediante tecnologías de interfaz ce- rebro-ordenador (BCI). “Es la primera vez que logramos compren- der cómo es la actividad cerebral cuando sólo se piensa en hablar”, afirma la autora principal, Erin Kunz, de la Universidad de Stanford. “Para las personas con graves dis-

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