18/INTERNACIONAL
el horizonte
Martes 23 de septiembre de 2025
SE MANIFESTARON CON INSIGNIAS DE ‘ANIME’ ‘Gen Z’ peruana quiere imitar acciones en Nepal
REDACCIÓN El Horizonte
Los jóvenes peruanos han imitado las manifestaciones ocurridas en Nepal, para defender su derecho a jubilarse
La generación Z, aquellos me- nores de 30 años que protagoni- zan revueltas en el mundo, die- ron otro salto a las calles, esta vez en América Latina. Con la bande- ra pirata del anime japonés “One Piece” como símbolo, hubo pro- testas en algunas regiones del Perú, especialmente en Lima. Influenciados por la calave- ra con un sombrero de paja, que identificó las manifestaciones en Nepal, se movilizaron tanto el sá- bado como el domingo, en repu- dio a una polémica reforma a las pensiones que limitaba a los menores de 40 años a retirar el
95.5% de su fondo al jubilarse. A pesar de que el Gobierno de Dina Boluarte y el Congreso se retractaron e inclusive apro- baron el octavo retiro de los fon- dos de pensiones de las AFP, los jóvenes mantuvieron su convo- catoria. PERIODISTAS AGREDIDOS De acuerdo a medios locales, hasta 5.000 efectivos se ubica- ron en el centro de Lima, don-
de se produjeron actos represi- vos, particularmente en la icó- nica plaza San Martín, espacio neurálgico de las protestas en la capital peruana. Al menos ocho personas re- sultaron heridas por bala de per- digón y por roce de bomba lacri- mógena. Mientras que este lunes se reportó que unos 17 periodis- tas recibieron diferentes ataques durante la cobertura del fin de semana.
PROTESTAS DE LA GENERACIÓN “Z” VAN EN AUMENTO La Policía Nacional difundió un video en el que se aprecia cómo un grupo de manifestantes agreden a elementos de seguridad
FOTO: AP
"El ataque más recurrente a nosotros son los perdigones, pero también han habido perio- distas que han sido víctimas de estos famosos bloqueos de te- léfono por robo (…). Y hemos te-
nido colegas que han sufrido el arrebato de sus equipos celula- res", declaró la presidenta de la Asociación Nacional de Perio- distas del Perú, Zuliana Lainez, denunciando violencia policial.
COLUMNA ESPIRITUALIDAD POR RON ROLHEISER
GILBERT K. CHESTERTON , el renombrado apologista católico, era gran amigo de GEORGE BERNARD SHAW , el famoso dramaturgo, a pesar de que Shaw, agnóstico, discrepaba con la fe de Chesterton en Dios y, sobre todo, con su conversión al CATOLICISMO . De hecho, al enterarse de que Chesterton se había convertido en católico, le escribió una carta expresándole SU DECEPCIÓN C on su estilo tan peculiar, Shaw terminó la carta describiéndo- le a Chesterton una visión que tuvo de él confesándose: “Ten- Todo en ellos es criticable, excepto su esencia
las cosas. Está del lado de la vida. Ayuda a traer energía divina, y eso debe ser ben- decido. Por eso, como cristianos, debe- mos bendecir a nuestros buenos amigos agnósticos y dejarnos bendecir por ellos. Por eso también debemos ser más se- lectivos al usar frases como “cultura de la vida” y “cultura de la muerte”. Dios es el autor de todo lo bueno, ya sea que esa bondad, luz, energía, color y calidez se vean dentro o fuera de un edificio reli- gioso. Y dondequiera que haya esa bue- na energía, hay una “cultura de la vida”, aunque también pueda contener elemen- tos de una “cultura de la muerte”. Richard Rohr afirma que no todo se puede solu- cionar o curar, pero sí se debe reconocer tal como es. Lo que está mal, está mal, y debe ser reconocido como tal; lo que es bueno, es bueno, y debe ser reconocido como tal. Cuando observo a algunos de mis ami- gos «paganos», su energía, su calidez, la atmósfera positiva que generan, me lle- na de alegría. Todo en ellos puede pare- cer incorrecto, excepto su esencia. Dios también les infundió esa luz y calidez. No van a la iglesia, y eso no es bueno; pero a menudo están del lado de la vida, y su fe, aunque implícita, me ayuda a mantener una actitud positiva. Y eso es bueno. www.ronrolheiser.com
ten a la iglesia y tratan de seguir sus nor- mas son ingenuos e inmaduros, mientras que quienes no asisten y crean sus pro- pias normas son más cultos y maduros. No. No hay nada de culto en alejarse de la iglesia, pensar que se está por encima de ella, vivir fuera de sus normas o creer que centrarse apasionadamente en esta vida justifica el abandono de la vida espiritual. Eso es un defecto en la religiosidad, y a menudo también un defecto en la sabidu- ría y la madurez. En resumen, la maravillosa energía que vemos en muchas personas buenas que ya no asisten a la iglesia es precisamente eso: una energía maravillosa, aunque no debe confundirse con profundidad. Por ejemplo, veo a muchos músicos de pop talentosos y cómo logran que la gen- te baile; no es cosa menor, es algo admi- rable. Bailamos muy poco y, a menudo, nos sentimos pesados. Pero eso no nos da derecho a confundir la energía alegre (“¡Ob-la-dee, Ob-la-da, la vida continúa!”) con la sabiduría o la profundidad. Es ma- ravilloso hacer bailar a la gente, llenar un lugar de alegría, elevar el espíritu huma- no para que disfruten más de la vida, pero eso no lo abarca todo, ni siquiera repre- senta la parte más profunda. Es bueno en sí mismo, pero solo eso. Sin embargo, está del lado correcto de
Supongo que la mayoría de nosotros te- nemos amigos así, personas que ya no comparten nuestra fe. Desde un punto de vista cristiano, casi todo en ellos es criti- cable, excepto su esencia. No son agnós- ticos ni ateos declarados, pero tampo- co son cristianos practicantes. Raramente van a misa, ignoran la doctrina de la Igle- sia sobre la sexualidad, rezan solo en cri- sis, nos consideran ingenuos y están tan absortos en la vida terrenal que no pien- san en Dios, la Iglesia ni la eternidad. Sin embargo, irradian vida, a menudo de maneras que nos desafían. Hay algo en ellos que es admirable, inspirador y vital. Pueden ser agnósticos prácticos o ateos de facto, pero su presencia suele llenar un lugar de energía positiva, bondad, amor, inteligencia, alegría y humor. No interpreten esto mal: esto no impli- ca (como una idea simplista y racionalista, tan común hoy en día) que quienes asis-
drás que confesarte en la próxima Pas- cua, y me parece un espectáculo increí- ble, ridículo, absurdo: la confesión, tu fi- gura corpulenta arrodillada... Ahora bien, voy a ser personal (¿de qué otra forma podría ser yo sincero?)”. Sin embargo, estas diferencias no impi- dieron que mantuvieran una gran amis- tad. Se tenían un profundo respeto y va- loraban su amistad. De hecho, Chester- ton llegó a defender a Shaw de cristianos bienintencionados que lo criticaban por su agnosticismo. En su defensa, escribió: “Hay una verdad fundamental con la que nunca he discrepado. Sea como sea, nun- ca ha sido pesimista ni derrotista en lo es- piritual. Él está del lado de la vida. Todo en él es criticable, excepto él mismo”.
RON ROLHEISER: Sacerdote católico y miembro de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada. Especializado en Teología en la Universidad de Lovaina, Bélgica. Presidente Emérito de la Escuela de Teología de los Oblatos en San Antonio, Texas. Columnista, conferencista y escritor
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