SABOR/17
el horizonte
Miércoles 10 de diciembre de 2025
COLUMNA
CRÓNICAS DE UN COMELÓN POR ROBERTO NAVARRO
Au revoir?
Parece ser que damos la despedida a una marca. A llá por 2009, un catorce de febrero, estábamos la señora y su servidor deambulando, y nos encontramos con una tienda con un nombre muy peculiar. Más peculiar la ambientación del lugar, todo era blanco, con un mobiliario que sugería tiempos pasados: jarrones y candelabros, todos en blanco. Contra todo ese blanco, contrastaban los vivos colores de macarons de una docena de sabores distintos, perfectamente acomodados en una vitrina. Nos platicó una joven que estaba tras el mostrador que tenían algunos que incorporaban sabores mexicanos. Curiosos, compramos una cajita con todos los sabores y un corazón que habían hecho especialmente para San Valentín. Nos convertimos en fans de la marca. Nos enteramos después de que esa imagen de la marca, le había valido a la agencia que la hizo, reconocimientos dentro y fuera de nuestro país, y los macarons no tardaron en hacerse conocidos por prácticamente todos en la industria y no sólo fue un tema de novedad. Estaban buenísimos, en especial los sabores mexicanos como el de chocolate de mesa y el de glorias. Con el tiempo, Theurel & Thomas, nombre de la marca proveniente de los apellidos de sus fundadores, fue creciendo. Incorporaron más productos a sus líneas, más sabores y presentaciones de macarons, conservas, miel, tisanas y hasta un libro sobre San Rafael, Veracruz, comunidad de la que provienen sus fundadores. Gracias a los eventos gastronómicos que tuvieron sede en nuestra ciudad, sus macarons llegaron a ser degustados por chefs de clase mundial, que no tardaron en publicar en sus redes sociales. Recuerdo que uno de ellos llegó a mencionarlos como “los mejores del mundo”. El crecimiento de la marca también se dio en cuanto a sus sucursales. Llegaron a tener cinco diferentes puntos de venta en la ciudad, uno en Querétaro y sus productos llegaron a estar en venta en Saltillo y CDMX. Hace pocos años, anunciaron la incorporación de la chef Sofía Cortina, como la que tomaría las riendas de los sabores de la marca, y posteriormente lanzaron una línea de repostería francesa de temporada y una de eclairs de línea. Ahora que fue el desfile navideño de San Pedro, pasé por la plaza en la que se ubicaba la marca desde hace unos años, y observé que la tienda está vacía. Al entrar en sus redes sociales me encontré que sólo queda una foto de aquella primera tienda, casi por aquellas fechas en las que los conocí. No sé si sea una despedida, o si nos van a sorprender con algo nuevo. No podemos negar que Theurel & Thomás marcó un antes y un después en la gastronomía regia; los macarons llegaron a los menús de postres de restaurantes, otras pastelerías los ofrecerían y aquella agencia, crearía una rama de muy exitosos restaurantes. Si esto es un adiós, ¡gracias Denise y Carlos!
Los churros comenzaron como un bocadillo sencillo, que pronto se transformó en un símbolo de la gastronomía ¡Son crujientes e irresistibles!
¿TÚ CÓMO LOS PREFIERES? Con chocolate caliente espeso: El
REDACCIÓN El Horizonte
El origen exacto de los churros no está del todo claro. Exis- ten al menos dos grandes teorías y cada una explica por qué este “dulce del pueblo” se ha convertido en un clásico de la gastronomía mundial. Algunos investigadores remontan sus raíces al siglo XII, cuando en China ya se preparaba una masa frita salada lla- mada youtiao; según esta versión, comerciantes portugueses que viajaron a Asia llevaron la idea de ese pan frito de regre- so a Europa (siglos XV–XVI). Al llegar a la península ibérica, la receta fue adaptada, la masa se endulzó, se modificó su preparación utilizando hari- na de trigo y agua, y en lugar de “tirarla” sobre el aceite como en China, se le comenzó a dar forma a través de una manga con forma de estrella. Otra teoría, sostiene que los churros fueron inventados por pastores españoles como un sustituto del pan fresco. Vivían en zonas montañosas, donde era difícil tener pan recién hor- neado, pero podían hacer una masa simple con harina y agua, freírla con un fuego improvisado, y obtener así un alimento nutritivo y fácil de transportar. El nombre “churro” podría deberse a que la forma del pla- tillo recordaba a los cuernos de la oveja de la raza Churra, o al menos esa es una explicación popular. En consecuencia, aunque solemos imaginar los churros como un invento urba- no, su génesis bien pudo haber sido rural. Con la colonización española, la receta viajó a América La- tina; en países como México, Argentina, Perú o Cuba, los chu- rros evolucionaron adaptándose a ingredientes locales y gus- tos propios. (Con información de Agencias)
acompañamiento clásico en España es mojar el churro caliente en el chocolate, que le da textura, contraste y un sabor profundo. Con azúcar y canela: Esta opción es ideal si buscas un toque dulce y aromático sin complicarte; es muy típico en versiones de América Latina. Con rellenos cremosos: Dulce de leche, crema, cajeta, chocolate; una deliciosa manera de degustarlos en meriendas, celebraciones o simplemente en antojos muy golosos. Con café con leche: Para quienes prefieren un sabor menos dulce o un desayuno ligero, el café más churro, es una combinación clásica y reconfortante. ENTÉRATE Durante el siglo XIX comenzaron a proliferar las “churrerías” (puestos o pequeños locales), en las ciudades de España, que vendían churros recién hechos, especialmente en la madrugada o primeras horas del día. Un ejemplo icónico es la Chocolatería San Ginés, que abrió en 1894, y hasta hoy sigue siendo un referente del “chocolate con churros” en Madrid.
Roberto Navarro: Egresado del Institut Paul Bocuse en Écully, Francia.Chef, Instructor de cocina, consultor. Contacto: sansturbot@ gmail.com, @sansturbot
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