de romper la conexión entre el propietario y un rival aparente”. “En realidad no po- demos hablar sobre las experiencias sub- jetivas de los perros, por supuesto, pero parece como si estu- vieran motivados para proteger una relación social importante”, comentó Harris. PRUEBAS REALIZADAS DURANTE EL ESTUDIO: Dado que no ha habido experimentos previos en los celos del perro, los inves- tigadores adaptaron
una prueba utilizada con niños de 6 meses de edad. Se trabajó con 36 perros en sus propias casas y gra- baron a los propieta- rios ignorando a sus mascotas en favor de un perro animado de peluche o una lámpa- ra de calabaza. En ambas condi- ciones, los propieta- rios fueron instruidos para tratar los objetos como si fueran perros reales – acariciándo- los, hablándoles con dulzura, etc. En el tercer esce- nario, se pidió a los propietarios leer en voz alta un libro que
emitía melodías. Dos evaluadores indepen- dientes luego codi- ficaron los videos en función de una va- riedad de conductas agresivas, disrupti- vas y de búsqueda de atención. El 78% de los pe- rros eran dos veces más propensos a em- pujar o tocar el propie- tario cuando el dueño estaba interactuando con el perro de imita- ción, el 42% cuando el dueño hacia caso a la calabaza. El 22% lo hizo cuan- do se trataba de un libro. Un 30% de los perros también tra- tó de interponerse entre su propieta- rio y el animal de peluche. El 25% ladró al “otro perro,” sólo uno lo hizo en los otros dos casos. ¿ Creen los perros que los peluches son un rival real?. Harris y Prouvost
Made with FlippingBook - Online catalogs