Dra. Laura Chacón ¨ Exclusive Veterinary Book ¨

está socialmente aceptado que recogerlas del suelo es una buena costumbre, lo cual no quiere decir que todo el mundo lo haga. De hecho, se calcula que entre el 20 y el 30% de los residuos que hay en las aguas urbanas de EE. UU. vienen de los excre- mentos de perros, entre el 10 y el 50% de las bacterias en el aire de cuatro Estados de ese país venían de la misma fuente. Se estima que en EE. UU. los perros producen 10,6 millones de toneladas de excremen- tos. No podemos dejar de lado este gran e insospechado impacto ambiental. El man- tenimiento de un perro promedio en un apartamento promedio deja al planeta una huella mayor que la producir-da por una ca- mioneta 4x4 de doble tracción. La produ- cida por un gato promedio en las mismas condiciones puede equivaler a un 65% de la de-jada por el perro.

A pesar de que hoy por hoy las heces se recogen, esto se hace en millones de bolsas plásticas que no mejoran en nada el impacto causado al planeta pues ellas ya no tienen mayores posibilidades de ser recicladas. Resulta que las bolsas de plástico que se suelen utilizar para recoger los excre- mentos de perro hacen que, al mezclarse con estos durante la descomposición, se genere metano, un gas altamente contami- nante, en especial para nuestra atmósfera, aumentando el calentamiento global. Este tema se ha tratado en varias de las conferencias sobre cambio climático. Se habla sobre la protección de nuestros ecosistemas de la depredación producida por el ser humano, pero también se discute sobre la tenencia y el cuidado de las mas- cotas. Vale la pena mencionar algunas re-

Made with FlippingBook - Online catalogs