Art ículo
Qué debe incluir un presupuesto Centrándonos únicamente en el punto de vista técnico, todo presupuesto debería recoger la información siguiente: Identificación general y lo más completa posible del vehículo, marca, modelo, versión, equipamiento completo… Esta será la forma de garantizar la ausencia de errores en la valoración de los daños. Lista de las piezas de recambio necesarias para la reparación, incluyendo, a ser posible, su referencia y precio. Descripción, y sobre todo duración, de las tareas de carrocería y mecánica, expresada en fracciones de tiempo. Conociendo el precio-hora del taller, será sólo cuestión de matemáticas poder determinar el importe de la mano de obra. Las intervenciones de pintura a realizar, concretándose tanto el coste de la mano de obra como el importe de los materiales. Cualquier importe adicional debido a las particulares condiciones y circunstancias del taller, como los trabajos subcontratados. Finalmente, se podrá establecer el coste total de la reparación, al que se le aplicarán los impuestos necesarios. El presupuesto informatizado Cada reparación de carrocería y pintura es única y diferente de la anterior. Única será también la valoración económica de sus daños, no siendo tan factible estandarizar las actuaciones, como puede realizarse en otro tipo de intervenciones, por ejemplo, los mantenimientos. Si a esta circunstancia le unimos el número de fabricantes, modelos y versiones de vehículos existentes, la elaboración manual de un presupuesto de reparación completo se vuelve prácticamente inviable . Para ello, existen en el mercado herramientas informáticas para la valoración de daños, fundamentalmente AUDATEX y GT ESTIMATE, que ponen a disposición del usuario grandes bases de datos, con toda la información necesaria para este cometido. Cuentan con la información oficial de los fabricantes, en lo referente a piezas de recambio y forma de comercialización con referencia y precio, tiempos oficiales de sustitución y, como complemento, baremos de tiempos de reparación y de tiempos y materiales de pintura, como los de CESVIMAP, contrastados y aceptados en el mercado. Esa información se pone a disposición de los usuarios perfectamente estructurada, aportando una serie de ventajas: Se simplifica enormemente el proceso, aportando rapidez e inmediatez a la valoración de daños.
elementos afectados, las piezas de recambio necesarias para la reparación, las verificaciones obligatorias, los costes que todo ello conlleva aparejados y, por último, el importe final a abonar. Cuanta más información pueda obtener el cliente del presupuesto más probable es que tome una sabia decisión . Herramienta de planificación y control Una vez vendido nuestro servicio, pasaremos a la siguiente fase, centrada en la reparación, donde tenemos que conseguir cumplir las expectativas que el cliente ha depositado en nuestra empresa. Desde el punto de vista del taller, el presupuesto es el primer punto crítico del proceso productivo, por todo lo que implica de etapa de previsión y planificación; es el momento de decidir, por adelantado, lo que ha de hacerse con el vehículo. La realización del presupuesto supone una adecuada planificación de los recursos que se necesitarán, de las tareas a realizar y de su duración, es decir, contempla recambios y materiales, equipos y tecnología, puestos de trabajo y recursos humanos. En primer lugar, el presupuesto será el instrumento que permitirá al asesor de servicio controlar la distribución de la carga del taller y la agenda de citas con los clientes, cumpliendo con las fechas de entrega comprometidas. En segundo lugar, recogerá la información necesaria para decidir la mejor asignación de los trabajos, marcando las prioridades. En tercer lugar, permitirá mostrar a las diferentes áreas del taller involucradas en la reparación las intervenciones que tendrán que efectuar, facilitándoles la planificación de su trabajo. Si no estimamos oportuno dedicar los recursos necesarios a la elaboración del presupuesto de reparación, deberíamos pensar en la pérdida de tiempo que supondría realizar varias peticiones de recambio para una misma orden de trabajo, elaborar ampliaciones, consultar al responsable superior para conocer exactamente lo que hay que hacer con el vehículo, interrumpir la reparación hasta el punto de que el técnico deba ponerse con otro vehículo, reprogramar las fechas de entrega, etc. Una buena reparación tiene que partir de una correcta planificación. Si, además, en el taller tenemos implantado un sistema de fichaje para los procesos productivos, el presupuesto adquiere una segunda dimensión, convirtiéndose en un importante instrumento de control , al permitirnos comparar lo real con lo planificado. Esto será clave para el control, entre otros, de los tiempos empleados en las reparaciones en relación a los tiempos disponibles. Será posible, por tanto, evaluar la actuación por operario, por sección, por actividad, etc., analizando las posibles desviaciones y, con ello, las acciones correctoras a emprender.
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GESTIÓN DE LA RECEPCIÓN Y ENTREGA DE VEHÍCULOS
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