La edición número 29 de la Revista AOA rinde tributo a la figura de Héctor Mardones Restat, cuya labor como presidente de la UIA y sus obras emblemáticas —como el Banco del Estado y la Parroquia Santa Elena— son analizadas por Maximiano Atria bajo el concepto de atemporalidad. En el plano internacional, destaca la entrevista a Kap Malik, director global de diseño de Gensler, quien aporta una visión global sobre la diversidad tipológica. La muestra de obras de socios exhibe proyectos de alta complejidad técnica y urbana, incluyendo el Hospital El Carmen de Maipú (BBats + Murtinho+Raby), el edificio Synthon (Guillermo Hevia), el edificio BMW Chile (Iglesis Arquitectos), y los hoteles Courtyard by Marriott y The Singular Santiago (Prieto Schaffer). Se suman el edificio administrativo del Club de Golf Los Leones, la Casa en Colina, el Edificio Recoleta y el innovador Bike Parking Mall Plaza Egaña (Abbott y Bascur). La sección de arquitectura joven resalta el trabajo en madera de d+vA (Antonio Duval y Pablo Vives), mientras que el área de concursos documenta las propuestas para la Plaza Torres de Tajamar y el Parque Museo Humano San Borja. Finalmente, el número conmemora los 50 años de la muerte de Le Corbusier y celebra la entrega de las Medallas AOA 2015, distinguiendo a Pedro Murtinho Larraín con la Gran Medalla.
29 agosto / 2015 august / 2015
Asociación de Oficinas de Arquitectos Chile Architectural Office association Chile
ÍNDICE / contents
14_ ARQUITECTO CHILENO / chilean architect Héctor Mardones Restat: La atemporalidad de la arquitectura The timelessness of architecture 30_ MUESTRAS / works Hospital El Carmen Dr. Luis Valentín Ferrada, Maipú Dr. Luis Valentín Ferrada - El Carmen Hospital, Maipú
Publicación de la Asociación de Oficinas de Arquitectos Publication of the Architectural Office Association of Chile
Edificio corporativo y laboratorio farmacéutico Synthon Synthon Corporate and Pharmaceutical Company Building
director / director Carlos Alberto Urzúa
Edificio BMW Chile BMW Chile Building
comité editorial / editorial committee Yves Besançon Enrique Browne Raimundo Lira Carlos Alberto Urzúa
Hotel Courtyard by Marriott - Santiago Courtyard Hotel by Marriott - Santiago
Hotel The Singular Santiago The Singular Santiago Hotel
Edificio Administrativo Club de Golf Los Leones Los Leones Golf Club Administrative Building
edición periodística / editor Pilar Sepúlveda
Bike Parking Mall Plaza Egaña Plaza Egaña Mall Bicycle Parking
diseño gráfico / graphic design María de las Nieves Rufin Soledad Rodríguez
Casa en Colina Colina House
Edificio Recoleta Recoleta Building 78_ ARQUITECTURA JOVEN / young architecture d+vA, Duval+Vives Arquitectos Antonio Duval y Pablo Vives 82_ ENTREVISTA INTERNACIONAL / international interview Kap Malik: Director global de diseño de Gensler Global design director of Gensler 96_ MEDALLAS AOA 2015 / 2015 AOA medals
traducción / translate Pablo Molina
representante legal / legal representative Yves Besançon Osvaldo Fuenzalida
Pablo Larrain Mónica Pérez
gerente aoa / aoa manager Lucía Ríos
suscripciones / subscriptions revista@aoa.cl
presidente aoa / president of aoa Osvaldo Fuenzalida
98_ CONCURSOS / competition Anteproyecto Plaza Pública Torres de Tajamar Conceptual Project for the Tajamar Towers Public Square Parque Museo Humano San Borja San Borja Park and Human Museum 118_ MEDIOS / publications
Juan de Dios Vial Correa 1351, Local 2 Providencia - Santiago, Chile Teléfono: (56-2 ) 2263 4117 - 2946 3455 ISBN: 9-770718-318001 www.aoa.cl / revista@aoa.cl
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En la saga de artículos de arquitectos chilenos de la modernidad, publicados de manera continua desde el primer número de nuestra revista, presentamos la figura de Héctor Mardones Restat en una investigación hecha por el arquitecto Maximiano Atria. Esta se centra en cuatro de sus obras emblemáticas: los edificios de la Caja de Amortización y del Banco del Estado; la parroquia Santa Elena de Las Condes y la casa Fernández en Av. Pedro de Valdivia. También se destaca su labor académica en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Chile y su labor gremial en el Colegio de Arquitectos y en la Unión Internacional de Arquitectos (UIA), de la cual fue presidente entre 1957 y 1961.
Con motivo de la invitación a la XIX Bienal de Arquitectura realizada en Valparaíso, entrevistamos al arquitecto Kap Malik, jefe del área de diseño de la firma Gensler, con sede en Los Angeles (USA), cuya obra se extiende por todo el mundo y abarca una enorme variedad de tipologías de proyectos.
Siete son los proyectos de nuestros socios mostrados en esta edición: el Hospital El Carmen de Maipú, de BBats Consulting & Projects en sociedad con Murtinho+Raby Arquitectos; el edificio corporativo y laboratorios de Synthon, de Guillermo Hevia; el edificio comercial de BMW Chile, de Iglesis Arquitectos; dos hoteles, el Courtyard by Marriott, de Amunátegui-Barreau, y The Singular Lastarria, de Prieto Schaffer Arquitectos; el nuevo edificio administrativo del Club de Golf Los Leones, de Del Río-Tapia y Baixas-Del Río Arquitectos, y un novedoso edificio de equipamiento urbano, el Bike Parking del Mall Plaza Egaña, de Abbott y Bascur Arquitectos.
En Arquitectura Emergente destacamos la obra de los arquitectos de la Universidad Finis Terrae Antonio Duval y Pablo Vives, cuyo trabajo pone especial énfasis en el uso de la madera.
El espacio público es el tema de dos de los concursos que presentamos: Anteproyecto para la Plaza Pública de las Torres de Tajamar, ganado por Murtinho + Raby Arquitectos, y Parque Humano San Borja, ganado por BBats + Tirado Arquitectos.
Como cada dos años, se entregaron las medallas AOA, distinguiendo en esta oportunidad a Pedro Murtinho Larraín, Gran Medalla AOA; a la oficina Flaño Núñez Tuca por su trayectoria arquitectónica y a Alberto Montealegre Klenner por su trayectoria académica, en tanto la Universidad Diego Portales fue destacada por su aporte a la arquitectura.
Este año se cumplen 50 años de la muerte de Le Corbusier y lo recordamos a través de un escrito del arquitecto Humberto Eliash.
Continuing the saga of Chilean architects of the modern movement, published since the first issue of our magazine, we present Héctor Mardones Restat in an research made by architect Maximiano Atria. He focuses on four of his emblematic works: the buildings for the Caja de Amortización and Banco del Estado ; the parish of Saint Helen in Las Condes and the Fernandez house on Pedro de Valdivia Avenue. His academic work at the Faculty of Architecture of the University of Chile and his union work in the Association of Architects and in the International Union of Architects (UIA), of which he was President from 1957 to 1961, also stand out.
On the occasion of the invitation to the 19 th Architecture Biennial held in Valparaiso, we interviewed architect Kap Malik, head of the department of design at Gensler, with headquarters in Los Angeles, whose work extends all over the world and encompasses a huge variety of types of projects.
Seven projects from our partners are shown in this edition: the Hospital El Carmen de Maipú, by BBats Consulting & Projects in partnership with Murtinho+Raby Arquitectos; the Synthon Corporate Building and Laboratories, by Guillermo Hevia; the BMW Chile commercial building by Iglesis Arquitectos; two hotels, the Courtyard by Marriott, by Amunátegui-Barreau, and The Singular Lastarria, by Prieto Schaffer Arquitectos; the new administrative building of the Los Leones Golf Club, by Del Río-Tapia and Baixas-Del Río Arquitectos, and a new building of urban equipment, the Bike Parking at Mall Plaza Egaña, by Abbott y Bascur Arquitectos.
In Emerging Architecture we present the work of Antonio Duval and Pablo Vives, architects from Universidad Finis Terrae, whose designs place special emphasis on the use of wood.
Public space is the subject of two of the competitions we are presenting: Conceptual Project for the Tajamar Towers Public Square, won by Murtinho + Raby Arquitectos, and San Borja Park and Human Museum, won by BBats + Tirado Arquitectos.
As every two years, the AOA presented the AOA awards, honoring this time Pedro Murtinho Larrain, Grand AOA Award; the Flaño Núñez Tuca office for its architectural trajectory and Alberto Montealegre Klenner for his academic career, whereas Universidad Diego Portales was awarded for its contribution to architecture.
This year marks the 50 th anniversary of the passing of Le Corbusier and we remember him with a brief by architect Humberto Eliash.
Carlos Alberto Urzúa Baeza Director Publicaciones AOA / Director of AOA Publications
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arquitecto chileno
chilean architect
HÉCTOR MARDoNES RESTAT (1907 - 1974 )
la atemporalidad de la arquitectura
La obra de Héctor Mardones Restat es, como la de muchos arquitectos a lo largo de la historia, inseparable de la época clave en que vivió y de los grandes cambios que se produjeron en el ámbito de la arquitectura. De su producción arquitectónica, escasa pero diversa, podemos concentrarnos en cuatro edificios, cada uno singularmente notable, construidos en alrededor de 15 años.
the timelessness of architecture
The figure of Héctor Mardones Restat, like many other architects throughout history, is inseparable from the key period he lived in and of the major changes that occurred in the field of architecture. We will focus in four buildings from his small but diverse architectural portfolio, each one singularly remarkable, built during a 15 year period.
Por / By Maximiano Atria (*)
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Edificio de la Caja Autónoma de Amortización de la Deuda Pública, Santiago, 1934. / Caja Autónoma de Amortización de la Deuda Pública building, Santiago, 1934.
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Entre los años 20 y 30 se dieron diversos factores que impulsaron una renovación de las bases sobre las cuales se desarrollaba la arquitectura local. Esos procesos están estrechamente relacionados a figuras relevantes que, ya sea desde una posición más solitaria o como parte de lo que podríamos llamar una generación, jugaron diversos roles en su desenvolvimiento. Between the 20s and 30s several new factors appeared that prompted a renewal of the bases on which local architecture was developed. These processes are closely related to relevant figures, which either from a more solitary position or as a part of what we might call a generation, played different roles in its development.
Segundo, el contexto cultural, social y económico de América Latina puede explicar la relativa lentitud con que maduró en este lado del Atlántico una práctica moderna o, al menos, puede presentar al historiador diferencias claras en uno y otro contexto (es decir, el europeo y el latinoamericano) que sólo hacen evidente que tratar los procesos modernizantes de cada uno midiéndolos con el mismo lente ha sido un error que ha dificultado un estudio más profundo del desarrollo de la arquitectura moderna latinoamericana 2 . En el caso chileno, ese proceso de búsqueda se dio en el ámbito de una práctica profesional muy reducida, normalmente asociada a una élite tradicional que vivía con la mirada dirigida hacia las modas europeas. Entre los años 20 y 30 se dieron diversos factores que impulsaron una renovación de las bases sobre las cuales se desarrollaba la arquitectura local. Esos procesos están estrechamente relacionados a figuras relevantes que, ya sea desde una posición más solitaria o como parte de lo que podríamos llamar una generación, jugaron diversos roles en su desenvolvimiento. Esos factores pueden resumirse en un fuerte impulso profesional o gremial dirigido a renovar las prácticas de la arquitectura, un contexto de descubrimiento de nuevas tecnologías y nuevos estándares estéticos y, por último, una acción dirigida desde el Estado para promover nuevas tipologías en vivienda y en la construcción de las instituciones propias de una administración centralizada que comenzaba a establecer las bases de su estabilidad y que impulsaría un enorme esfuerzo constructor en búsqueda de una identidad. La generación de arquitectos que debió operar en base a estos factores es aquella que nació en la primera década del siglo XX: figuras como Sergio Larraín, Juan Martínez, Enrique Gebhard, Juan Borchers, Waldo Parraguez o Héctor Mardones, entre muchísimos otros, que superaron a aquellos nacidos a fines del siglo XIX y bajo cuya sombra desarrollaron sus primeros pasos como arquitectos. En la medida en que pudieron establecer sus prácticas independientes, todos demostraron un compromiso con esos factores de renovación, algunos de manera más radical -o más purista, si se quiere- que otros.
La (escasísima) historiografía desarrollada en Chile acerca del proceso de transformación de la arquitectura en las primeras décadas del siglo XX ha tendido a construir una interpretación facilista que ha visto a la arquitectura moderna como una importación acrítica de modelos extranjerizantes (principalmente desde Europa), sin estudiar a fondo las particularidades de los actores y de la arquitectura producida en el contexto de América Latina en general y Chile en particular. Parte de esa interpretación se apoya en la obra de diversos arquitectos, expresada en lo que Eliash y Moreno han calificado con el concepto de “arquitecturas paralelas”, consistente en una obra caracterizada por indefiniciones estilísticas, donde ciertos arquitectos diseñaban simultáneamente proyectos en estilos arcaizantes y modernos 1 . Bajo esta mirada, el carácter moderno no habría estado profundamente arraigado en las prácticas de los arquitectos locales, sino que habría sido manejado “como un estilo más”. Esta situación operaría, se dice, en una estructura de centro-periferia, donde la arquitectura chilena contrastaría con el lugar central donde lo moderno sería más “auténtico”, es decir, generado por arquitectos modernos que no diseñaban de cierta manera sólo porque fuera un estilo formal, sino porque era producto de un compromiso vital. Para construir el contexto en que podemos discutir la figura de Mardones es necesario proponer dos puntos en torno a los cuales se puede desmontar esta interpretación. Primero, no es correcto decir que en Europa los arquitectos fueran exclusivamente modernos y que no existiera lo que Eliash y Moreno bautizaron (para nuestro contexto) como “arquitecturas paralelas”. El surgimiento de la arquitectura moderna fue, tanto en Europa como en el resto del mundo, un proceso de búsqueda y adaptación, inspirado por la conciencia de la necesidad de establecer nuevas fuentes tras desechar aquellas provenientes de periodos anteriores, pero siempre bebiendo de esas fuentes heredadas. Al mismo tiempo, el hecho de que existiera en un cierto lugar una producción variopinta de estilos no significa a priori que la producción arquitectónica de ese lugar sea “menos moderna” que la de otro donde eso sea menos relevante.
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Héctor Mardónes Restat.
Scarce historical research has been developed in Chile on the process of transformation of the architecture of the first decades of the 20th century, and it has tended to build a simplistic interpretation of modern architecture as an uncritical import of foreign models (mostly from Europe), without a thorough study of the particularities of the actors and the architecture produced in the context of Latin America in general and Chile in particular. Part of this interpretation is supported by the work of various architects, expressed in what Eliash and Moreno have designated as “parallel architectures”, consisting of works characterized by stylistic uncertainties, where some architects simultaneously designed projects in archaic and modern styles 1 . Under this vision, the modern character would not have been deeply rooted in the practices of local architects, but it would have been handled as “one more style”. This situation would operate in a structure of center-periphery, where Chilean architecture would contrast with a central place where modernity would be more “authentic”, i.e. generated by modern architects who did not design in a certain way because it was a formal style, but because it was the product of a vital commitment. In order to set up the context to discuss the figure of Mardones it is necessary to propose two points around which this interpretation can be undone. First, it is not correct to say that European architects were exclusively modern and there weren’t any “parallel architectures” as defined for our context by Eliash and Moreno. The emergence of modern architecture, both in Europe and in the rest of the world, was a process of research and adaptation, inspired by the awareness of the need for new sources after discarding those from earlier periods, but always drawing inspiration from these inherited roots. At the same time, the existence in a certain place of varied styles does not necessarily mean that the architectural production of that place was “less modern” than that of other places where that was less relevant.
Second, the cultural, social and economic context of Latin America may explain the relative slowness with which modern practices matured on this side of the Atlantic or, at least, may present to the historian clear differences between one context and the other (i.e., European and Latin American). This clarifies that treating the modernizing processes of each region by measuring them with the same stick has been a mistake that has hindered a more in-depth study of the development of modern architecture in Latin America 2 . In the Chilean case, this research process took place within the scope of a very small professional practice, normally associated with traditional elites that lived with their gaze directed towards European fashions. Between the 20s and 30s several new factors appeared that prompted a renewal of the bases on which local architecture was developed. These processes are closely related to relevant figures, which either from a more solitary position or as a part of what we might call a generation, played different roles in its development. These factors can be summed up in a strong professional drive to renew the practice of architecture; a quest for discovery of new technologies and new aesthetic standards and, finally, a public action for the promotion of new housing typologies and the construction of institutions of a centralized administration that had begun to establish its foundations of stability and which would boost a huge construction effort in search of an identity. The generation of architects that began to operate on the basis of these factors is the one born in the first decade of the 20th century: figures such as Sergio Larraín, Juan Martínez, Enrique Gebhard, Juan Borchers, Waldo Parraguez or Héctor Mardones, among many others, who surpassed those born at the end of the 19th century and under whose shadow they took their first steps as architects. In so far as they were able to establish their independent practices, all of them confirmed a commitment to those factors of regeneration, some in a more radical way -or more pure, if you will- than others.
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Legado acotado, sólido y consistente Héctor Mardones Restat nació en 1907, en una extensa familia de dieciséis hermanos, de los cuales dos de los menores, Gonzalo y Julio, también fueron arquitectos. Su generación está poblada por figuras que, a pesar de su relevancia en la historia de la arquitectura chilena y con algunas notables excepciones, han tendido a quedar en un segundo plano. Fueron aquellos que se formaron en un contexto academicista e iniciaron su vida profesional en medio de búsquedas formales y de una permanente puesta a prueba de los principios e ideales heredados. Como estudiantes, muchos de ellos promovieron los primeros intentos de reformar los sistemas de estudio, alrededor de los años 30. Cuando finalmente tuvieron éxito, en 1946, uno de sus resultados fue la incorporación de esos arquitectos como profesores, entre ellos Tibor Weiner, José Ricardo Morales, Waldo Parraguez y Enrique Gebhard. En 1948 el mismo Héctor Mardones sería elegido decano, cargo que mantuvo por tres periodos consecutivos. Un puñado de obras relevantes ayudarían a relacionarlo con el medio profesional y esquivar el olvido en el que generalmente quedan los nombres de quienes se dedican más al ámbito gremial o académico, donde probablemente desarrolló sus actividades más fructíferas. Titulado de la Universidad de Chile en 1929, sus primeros pasos profesionales los dio como colaborador de Carlos Buschmann en sus proyectos en Osorno, a principios de la década del 30. Poco después ganó el concurso para el diseño del edificio de la Caja Autónoma de Amortización de la Deuda Pública (1934), su primer edificio importante. Una década más tarde (1945) ganaría también el concurso para el diseño del edificio central del Banco del Estado -en ese entonces la Caja Nacional de Ahorros-, con lo que consolidaría el notable conjunto que le asegura hasta hoy un lugar destacado en la historiografía arquitectónica local. En forma paralela desarrolló sus actividades gremiales, participando a nivel nacional en el Colegio de Arquitectos y a nivel internacional en la Unión Internacional de Arquitectos, institución que presidió entre 1957 y 1961. Una breve reseña biográfica como esta puede ser indicio de dos cosas: o de una vida plana y sin esplendores, o de una vida coherente y con destellos de genialidad. En el caso de Héctor Mardones se trata sin duda de la segunda. La arquitectura moderna en general, y la de Chile en particular, está llena de casos como el suyo: arquitectos que desarrollaron su carrera en un entorno laboral que no les permitió convertirse en lo que vendría a ser el equivalente a la figura de los starchitects actuales, pero que honraron con el legado de un puñado de obras que constituyen hoy un patrimonio ineludible si se quiere entender la historia de la arquitectura del siglo XX. De la producción arquitectónica de Mardones, escasa pero diversa, podemos concentrarnos en cuatro edificios, cada uno singularmente notable, seña de la maestría arquitectónica de su autor, y pista certera de lo que podría haber sido una producción más extensa. Se trata de cuatro edificios construidos en un lapso de alrededor de 15 años, sin duda los mejores y más productivos de su carrera.
A narrow, solid and consistent legacy Héctor Mardones Restat was born in 1907, in a large family with sixteen siblings, two of which, the younger Gonzalo and Julio, were also architects. His generation was populated by figures that, despite their prominence in the history of Chilean architecture and with some notable exceptions, mostly stayed in the background. They were those who were formed in a context of academia and began their professional life in the midst of formal explorations and permanent testing of the inherited principles and ideals. As students, many of them promoted early attempts to reform the study programs around the 1930s. When they were finally successful in 1946, one of its results was the incorporation of such architects as teachers, including Tibor Weiner, José Ricardo Morales, Waldo Parraguez and Enrique Gebhard. In 1948 Héctor Mardones himself would be elected Dean, a position he held for three consecutive periods. A handful of important works would connect him to the professional practice and rescue his name from the oblivion usually awarded those who are mostly dedicated to union or academic careers, areas where he probably developed his most productive activities. With a degree from the University of Chile in 1929, his first professional experience was as collaborator of Carlos Buschmann in his projects in Osorno at the beginning of the 1930s. Shortly after, he won the competition for the design of the building for the Caja Autónoma de Amortización de la Deuda Pública (1934), his first important work. A decade later (1945) he would also win the competition for the design of the main building of Banco del Estado – then called Caja Nacional de Ahorros - that would consolidate the remarkable group of works giving him a prominent place in local architectural history to this day. At the same time he engaged in union activities, participating locally at the Association of Architects and at the world level in the International Union of architects, institution he chaired between 1957 and 1961. A brief biographical note as this one might reveal two situations: a featureless life without any splendors, or a coherent life with flashes of genius. In the case of Héctor Mardones it is certainly the second. Modern architecture in general, and that of Chile in particular, is full of cases like his: architects who developed their careers in a work environment that did not allow them to become the equivalent of what today would be a starchitect, but who left the legacy of a handful of works which today constitute an undisputable heritage, and whose appreciation is necessary to understand the history of the architecture of the 20th century. From among the limited but diverse architectural production of Mardones, we will focus on four buildings, each singularly remarkable, a hallmark of the architectural mastery of its author, and a precise clue of what could have been a more extensive production. The best and most creative 15 years of his career gave us the following four buildings.
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Edificio de la Caja Autónoma de Amortización de la Deuda Pública, Santiago, 1934. / Caja Autónoma de Amortización de la Deuda Pública building, Santiago, 1934.
Fachada principal del Edificio de la Caja de Amortización dibujada por Manuel Moreno. / Main facade for the Caja de Amortización building, drawn by Manuel Moreno.
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La Caja de Amortización y el Banco del Estado El edificio de la Caja Autónoma de Amortización de la Deuda Pública 3 , institución creada por ley en 1932 para administrar el servicio de la deuda interna del Estado y las municipalidades, fue construido luego de un concurso convocado en 1934. El proyecto de Mardones, en ese entonces de sólo 27 años, ocupa aproximadamente un cuarto de la extensión de la manzana en que se ubica, frente a la calle Bandera. Contemporáneo a las normas urbanísticas del Plan Brunner, el edificio se apega estrictamente a las condiciones de fachada continua y piso retranqueado, colaborando a conformar el tradicional bloque sólido que caracteriza a las manzanas del centro de Santiago que se rigieron por ese plan: un zócalo, ocho pisos regulares y un piso adicional retirado del plomo de la fachada, con libertad para abrir patios interiores hacia el centro de la cuadra. Destaca en la fachada un cuerpo vertical, que Mardones decidió disponer de manera asimétrica en la composición del largo del edificio. Este cuerpo, que volumétricamente mantiene el plomo de la fachada, está enmarcado por dos salientes semicilíndricas a cada costado y que recorren la vertical completa del edificio, abarcando desde el entrepiso hasta la altura del piso retranqueado. El resto de la fachada está perforada por ventanas rectangulares y regulares, dispuestas en sentido horizontal. Hacia el interior de la manzana el edificio se desarrolla en torno a un patio al que comparecen los diversos niveles distribuidos en el cuerpo paralelo a la calle y en dos crujías perpendiculares. En estas fachadas interiores destaca la pureza del tratamiento de balcones y ventanas, y el diferente tratamiento de los rasgos de las oficinas y de las cajas de circulaciones verticales. En su sobriedad y orden, este edificio representa de manera inmejorable el espíritu del plan regulador que guió la construcción de las manzanas-bloque del centro de Santiago. La herencia de la disposición de la manzana como unidad edilicia, proveniente de las primeras ordenanzas del siglo XVI, orientaron hacia el desarrollo de una conformación de un cuerpo regular en altura y línea, dando origen -cuando se logró configurar uniformemente la manzana completa- a un excelente conjunto de edificios que hasta el día de hoy representan un tipo edificatorio característico del centro histórico de la ciudad y que la liberalización de la altura del plano regulador actual no ha logrado desvirtuar completamente, al menos en las manzanas más consolidadas. La Caja de Amortización fue el primer edificio de la manzana edificado siguiendo esas ordenanzas, y pronto sería acompañado por los bloques de la Caja Cívica, que reemplazarían a los edificios tradicionales que se alineaban a lo largo de la calle Morandé por el costado de La Moneda y que recibirían al Ministerio de Obras Públicas.
Entrada y detalles del Edificio de la Caja Autónoma de Amortización de la Deuda Pública. / Entrance and details, Caja Autónoma de Amortización de la Deuda Pública.
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Caja de Amortización and Banco del Estado The building for the Caja Autónoma de Amortización de la Deuda Pública 3 , an institution created by law in 1932 to manage the domestic debt of the state and municipalities, was built after a competition in 1934. The project by Mardones, then only 27 years old, occupies about a quarter of the block where it is located, opposite Bandera Street. Contemporary to the Brunner urban plan, the building adheres strictly to the regulated continuous façade and setback level, contributing to form the traditional compact blocks that characterize the center of Santiago, which is governed by such a plan: a base, eight regular floors, and an extra level set back from the plane of the façade, with freedom to open courtyards to the center of the block. A vertical element stands out in the facade, placed asymmetrically by Mardones within the composition of the length of the building. This body, volumetrically flush with the façade, is framed by two protruding half-cylinders on each side that run from top to bottom of the building, from the mezzanine to the level of the set back story. Regular and rectangular windows arranged in horizontal bands perforate the rest of the facade. In its sobriety and order, this building highly represents the spirit of the urban plan that guided the construction of the square blocks in the center of Santiago. The inheritance of the square block disposition as a building unit, coming from the first ordinances of the 16th century, led to the development of a body with a
regular height and building line, giving birth - when it was fully configured as a uniform block – to an excellent set of buildings which today represent a building type characteristic of the historical center of the city and that has survived the liberalization of the height regulation of the current urban plan, at least in the most consolidated blocks. The Caja de Amortización was the first building of the block built following these ordinances, and soon it would be complemented by the blocks of the civic center that would replace the traditional buildings along Morandé Street to the side of the Palacio de La Moneda, and that would later become the Ministry of Public Works.
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Edificio del Banco del Estado, Santiago, 1945. / Banco del Estado building, Santiago, 1945.
Around ten years later Mardones had the chance to complete the city block that with time had become a more uniform volume. His winning proposal in the architectural competition called by the National Savings - institutional predecessor of the current Banco del Estado (State Bank)- represents a perfect midpoint between the configuration of continuity attached to the planning regulations and the attempt to establish points of formal independence. The building of the Banco del Estado defines the corner of Bandera and Alameda with a curved body, emphasizing the building block as a unitary volume, and not two facades that meet at the corner, as with so many other examples of downtown buildings in which the corner plays an essential role in composition and function. In this work Mardones bases the quality of the built volume on the continuity of both façades, intersecting the protruding volume of the access - again in an asymmetrical way - and incorporating into the floor plan the obtuse angle formed by the axis of the streets that meet at the corner. It is clear that there is a continuity of design between the Caja de Amortización and Banco del Estado, a unity of authorship that can be seen in various details, such as the sobriety and rational repetition of the windows in the façade. However, both buildings have a completely independent geometry. The height between floors does not coincide, so is in this case there is no formal continuity but rather certain logic of design that reappears in the bank after having been tried out in the Caja building. Circumstances foreign to the design process have left the similarities or continuities limited to the façade without affecting the development of the first level floor plan, which in the city center tend to set up varied collaborative actions among neighboring buildings, as evidenced by the extensive network of indoor galleries and matching patios and openings towards the center of the blocks. In this case, the building for the Caja organizes the floor plan that, not foreseeing the existence of a future neighbor, does not establish possible collaborations at street level or in volume. A wing perpendicular to the street blocks the open space that the Bank building would leave inside the block, creating an open lane from Bandera to Morandé in conjunction with the building of the Ministry of Public Works. These two buildings are the most representative works of Mardones, and also the ones which are associated with his name in the professional field, showing his mastery of modern design trends that were put at the service of the construction of the infrastructure of the State in the two key decades of the 1930s and 40s.
Alrededor de 10 años más tarde Mardones tendría la oportunidad de contribuir a completar la manzana-bloque que con el paso de los años había ido uniformándose en su volumetría. Su propuesta ganadora en el concurso de arquitectura llamado por la Caja Nacional de Ahorros -antecesora institucional del actual Banco Estado- representa un perfecto punto medio entre la configuración de una continuidad apegada a las reglas urbanísticas y el intento de establecer puntos de independencia formal. El edificio del Banco del Estado define la esquina de Bandera con Alameda con un cuerpo curvo, enfatizando el bloque del edificio como un volumen unitario, y no como dos fachadas que se encuentran en una esquina, como ocurre con tantos otros ejemplos de edificios del centro en que la esquina juega un rol compositivo y funcional ineludible. En esta obra Mardones sujeta la calidad del volumen construido sobre la continuidad de ambas fachadas, intersectando el cuerpo saliente del acceso -nuevamente de manera asimétrica- y asumiendo en la forma de la planta el ángulo obtuso que forman los ejes de las calles que forman la esquina. Es evidente que existe una continuidad de diseño entre la Caja de Amortización y el Banco del Estado, una unidad de autoría que se aprecia en diversos detalles, como la sobriedad y repetición racional de las ventanas en las fachadas. Sin embargo, ambos edificios son absolutamente independientes en su geometría. La altura entre pisos de uno y otro no coincide, de modo que no hay en este caso una continuidad formal sino más bien de ciertas lógicas de diseño que reaparecen en el Banco después de haber sido probadas en el edificio de la Caja. Circunstancias ajenas al proceso de diseño han dejado que las similitudes o continuidades se limiten a la fachada sin afectar el desarrollo de la planta del primer piso, que en el centro tienden a configurar acciones extensivas de colaboración entre edificios vecinos, como lo demuestra la extensa red de galerías interiores y coincidencia de patios y aperturas al centro de la manzana. En este caso, el edificio de la Caja configura en planta un volumen que, al no prever la existencia de su futuro vecino, no establece colaboraciones posibles a nivel de la calle o en la volumetría, disponiendo un brazo perpendicular a la calle que le da la espalda el espacio abierto que el edificio del Banco deja al interior de la manzana, donde efectivamente se ubica una galería abierta entre Bandera y Morandé, en conjunto con el edificio del Ministerio de Obras Públicas. Estos dos edificios conforman la obra más representativa de Mardones, aquella con la que se asocia su nombre en el ámbito profesional, y la que demuestra su dominio de las tendencias del diseño moderno que fueron puestas al servicio de la construcción de la infraestructura del Estado en las dos décadas clave de los años 30 y 40.
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Planta primer piso / 1 st floor plan
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Casa Fernández, Ñuñoa, 1934. / Fernández House, Ñuñoa, 1934.
La casa Fernández Dos obras menos conocidas permiten verificar el oficio que Mardones desarrolló en programas diversos, alejados del edificio racionalista de oficinas para una repartición pública. Contemporánea al proyecto de la Caja de Amortización es la casa Fernández, ubicada en la esquina de la Avenida Pedro de Valdivia y la calle Pedro Marín, en la comuna de Ñuñoa. El proyecto es del año 1934, el mismo del concurso de la Caja, y corresponde al diseño de una casa unifamiliar de programa bastante tradicional. Se trata de una construcción de dos pisos, aislada, de volumetría simple y de una expresión pura y sobria en sus fachadas. La solución de la planta no presenta mayores innovaciones en la disposición de las habitaciones y las circulaciones. Lo que más destaca en el diseño de la casa Fernández es el descalce que Mardones introduce entre volúmenes de diferente altura, de modo que en cada elevación los cuerpos adquieren una presencia cúbica específica, sin producirse planos complejos con geometrías irregulares -como sería la unión en un plano de un volumen de un piso y otro de dos. En su composición la casa combina cuatro prismas: el volumen central, de dos pisos; la caja de escaleras, de tres; el cuerpo de los servicios, de un piso, y el ventanal saliente del estar, a la manera de un bow window . Los encuentros en planta de cada uno de estos volúmenes están levemente desplazados para que en el levantamiento se presenten de manera independiente. Ello se hace evidente en la fachada sur, donde dicho desplazamiento no supera los 30 centímetros por vértice y aun así es notoria la independencia de cada cuerpo. Esta lógica de diseño geométrico en base a volúmenes prismáticos responde a una intención de configurar la complejidad del proyecto en base a cuerpos reconocibles, a la manera de sólidos platónicos como bases para la composición moderna. Con toda su simplicidad, Mardones demuestra en esta obra un modo compositivo subyacente en la disposición de la planta, pero fuertemente expresivo en la volumetría final, la que puede claramente apreciarse en las fotografías de la casa desde sus diversos ángulos.
The Fernández House Two lesser-known works reveal the craftsmanship Mardones developed in different functional programs, far apart from the rationalist office buildings for public use. The Fernández house is contemporary to the Caja project, located on the corner of Avenida Pedro de Valdivia and Pedro Marin Street, in the Ñuñoa district. The project is from 1934, the same as the competition for the Caja, and corresponds to the design for a single family home with a fairly traditional program. It is a freestanding two-story building, with a simple volume and a pure and sober expression on its façades. The floor plan presents no major innovations in the disposition of rooms and circulations. What stands out in the design for the Fernandez house is the offset Mardones introduces between volumes of different heights, so that in each elevation the elements acquire a specific cubic presence, without generating complex planes with irregular geometries, as in the union in a plane of a volume of one floor with another of two. In its composition, the house combines four prisms: the central, two-story volume; the staircase with three levels; the service volume with one, and the overhanging window of the living room, in the manner of a bow window. The floor plan connections of each of these volumes are slightly displaced so as to have independent elevations. This is evident in the south facade, where the displacement does not exceed 30 centimeters per vertex and the independence of each body is still notable. This logic of geometric design based on prismatic volumes responds to the intention of setting up the complexity of the project based on recognizable bodies, in the manner of platonic solids as the basis for modern composition. With all its simplicity, Mardones shows in this work a compositional method hidden behind the layout, but strongly expressive in the final volume, which can clearly be seen in the photographs of the house from its various angles.
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planta terraza / terrace floor plan
planta 2º piso / 2 nd floor plan
corte / section
fachada poniente / west façade
av. Pedro de Valdivia
planta 1º piso / 1 st floor plan
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Parroquia Santa Elena, Las Condes, 1949. / Parish of St. Helen, Las Condes, 1949.
Parroquia Santa Elena El último proyecto abordado en este artículo es el que realizó en 1949 para la parroquia Santa Elena, ubicada en Av. Presidente Errázuriz esquina Polonia en la comuna de Las Condes. El cuerpo principal se compone siguiendo la forma de una cruz latina, con una nave central y un transepto simétrico con dos asambleas menores que pueden ser utilizadas como capillas laterales. El volumen se cierra con una cubierta a dos aguas de poca pendiente y en la nave principal con muros laterales formados por machones dispuestos en diagonal, dejando entradas de luz dirigidas hacia el fondo de la iglesia, invisibles para el asistente que se ubica mirando al altar. Demostrando que no hay materiales más modernos que otros, Mardones eligió ladrillo y madera para construir el espacio principal. Los muros diagonales que conforman las fachadas laterales combinan la rusticidad propia del material con el manejo indirecto de la luz, efecto protagonista y casi diríamos definitorio del espacio sagrado moderno. Por su parte, la disposición espacial, desde el área exterior pública con la presencia protectora de la fachada, hasta el espacio del altar, simple y desprovisto de alusiones decorativas más allá de una cruz que cuelga del muro del fondo -también de ladrillo rústico- conforma un recinto unitario donde la dirección de la luz, el grano del material utilizado y la sobriedad estética de los elementos interiores asumen la tarea de asignarle un sentido de sacralidad. Esa transferencia del asiento de lo sagrado desde los elementos al espacio es, sin duda, la expresión radical que hace de este templo un espacio pensado desde lo moderno. Sumado a eso, destacan a ambos costados del espacio del altar dos muros originalmente blancos y que en 1956 fueron intervenidos acertadamente por el artista Claudio di Girolamo, incorporando una lectura semi-figurativa al sentido funcional de la iglesia, muy en sintonía con la idealización tradicional del espacio religioso como un espacio de comunicación por abstracción (los murales fueron completados por el mismo artista el año 2014).
Parish of St. Helen The last project addressed in this article is the one for the parish of St. Helen done in 1949, located at Av. President Errázuriz corner of Polonia Street in the district of Las Condes. The main body consists of one longitudinal nave with a slightly sloped gabled roof and side walls composed of diagonal buttresses, allowing for light directed towards the front of the nave, invisible to the parishioners which sit facing the altar. Proving that no materials are more modern than others, Mardones chose brick and wood to build the main space. The diagonal walls that make up the side façades combine the rustic nature of the material with the indirect arrangement of light, the fundamental and, we could almost say, the main modern sacred space-defining effect. Moreover, the spatial layout, from the public exterior area with the protective façade, to the area of the altar, simple and devoid of decorative allusions beyond a cross that hangs from the back wall - also in rustic brick - forms a unitary enclosure where the direction of the light, the grain of the material used and the aesthetic simplicity of the interior elements assume the task of assigning a sense of sacredness. That transference of the core of the sacred from specific elements to the space is, undoubtedly, the radical expression that makes this temple a fully modern conception. In addition to that, on both sides of the altar space stand two walls originally white, which in 1956 were fittingly intervened by artist Claudio di Girolamo, incorporating a semi-figurative vision to the functional sense of the Church, very in tune with the traditional idealization of the religious space as a space of communication (the murals were completed by the same artist in 2014).
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Vista exterior de los muros laterales formados por machones dispuestos en diagonal. / Exterior view of the sidewalls formed by diagonal buttresses.
isométrica / isometric Projection
Planta / Floor plan
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Vista desde el coro hacia el altar. / View of the chorus towards the altar.
Estas cuatro obras, que muestran el oficio de Héctor Mardones a lo largo de 15 años de su carrera, bastarían para construir un relato acerca de los principios que inspiraron su arquitectura como parte de una época que sentó las bases para un impulso sustancial al desarrollo de la arquitectura local. La acción de arquitectos como Mardones, junto al estímulo de un Estado que buscaba dejar un legado en hormigón y acero permitieron la permanencia hasta hoy de un acervo edificado extenso y lleno de expresividad. Han cambiado la tecnología, los sistemas de información, la burocracia, pero el envoltorio arquitectónico que da lugar al funcionamiento de las instituciones ha logrado, con altos y bajos, seguir respondiendo a las necesidades que hoy se le imponen. Las edificaciones reseñadas todavía están en pie y, con algunos cambios programáticos, siguen cumpliendo sus funciones de manera óptima. La casa Fernández es utilizada hoy por una empresa, y quizás la racionalidad de su estructura haya hecho posible que su volumetría responda a necesidades cambiantes. Es la racionalidad que identificaba Adolf Behne como una de las tendencias presentes en la nueva arquitectura del siglo XX 4 , que gracias al orden y a la lógica del diseño permitirían su reutilización y permanente puesta al día, en contraste con un sentido funcionalista que haría depender la forma de las funciones para las que el edificio hubiera sido proyectado. La racionalidad compositiva de Mardones ha sido puesta a prueba por el paso del tiempo, y ha confirmado que es posible mantener vigente una arquitectura que aspira, por su forma y por sus soluciones de diseño, a la atemporalidad. These four works, showing the craftsmanship of Héctor Mardones during 15 years of his career, would be enough to build a story about the principles that inspired his architecture, as part of an era that laid the groundwork for a substantial boost to the construction of the Chilean State. The actions of architects like Mardones, along with the stimulus of a State seeking to leave a legacy in concrete and steel allowed the permanence until today of a broad and fully expressive built heritage. Technology has changed, as well as information systems and bureaucracy, but the architectural envelope that gives rise to the functioning of the institutions has managed to continue responding, with high and low points, to the needs that are required today. The buildings reviewed still stand and, with some programmatic changes, continue performing their functions optimally. A company today uses the Fernandez house, and perhaps the rationality of its structure has made it possible for its volume to respond to changing needs. It is the rationality that Adolf Behne identified as
Elevación sur / South Elevation
Elevación poniente / West Elevation
Corte transversal / Cross section
Corte longitudinal / Longitudinal section
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Vista desde el altar hacia la entrada. / View of the entrance from the altar.
one of the trends in the new architecture of the 20th century 4 , that thanks to the order and the logic of the design would allow its reuse and permanent update, in contrast to a functionalist sense which would make the forms depend on the functions for which the building had been designed. The compositional rationality of Mardones has been put to the test by the passage of time, and has confirmed that it is possible to maintain an architecture that aspires, by its form and its design solutions, to be timelessness.
(*) Maximiano Atria es arquitecto (PUC, 1999) y Magíster en Arquitectura (PUC, 2008), promotor y secretario general de Docomomo Chile desde 2004. Autor de artículos sobre crítica de arquitectura contemporánea y patrimonio moderno en publicaciones editadas en México, España y Chile. Profesor asistente de FAU y arquitecto director de La Oficina, agencia de arquitectura y gestión cultural con proyectos seleccionados en las bienales de Venecia y de Santiago.
( *) Maximiano Atria architect (PUC, 1999) and master in architecture (PUC, 2008), promoter and general secretary of Docomomo Chile since 2004. Author of articles on contemporary architecture and modern heritage critique published in Mexico, Spain and Chile. Assistant professor at the Architecture and Urban Planning Faculty at Universidad de Chile and head architect of La Oficina, architecture and cultural management agency with projects selected for the biennials of Venice and Santiago.
Entradas laterales de luz. / Lateral light inlets.
Referencias bibliográficas
1 Eliash, H. y Moreno, M. Arquitectura y Modernidad en Chile. 1925-1965, una realidad múltiple . Santiago: ARQ, 1991. Un caso paradigmático es el de Roberto Dávila, quien presentó diversos proyectos al concurso para el Cap Ducal, cada uno desarrollado en estilos diferentes. 2 Hay, evidentemente, muchas excepciones. Hay contextos en que la carga del valor arquitectónico local ha sido demasiado fuerte como para no generar una mirada interpretativa más benevolente con el medio latinoamericano, como es el caso de Brasil. 3 Ubicado en la calle Bandera, a media cuadra entre la Alameda y calle Moneda, hoy este edificio es ocupado parcialmente por las oficinas del Gobierno Regional Metropolitano. 4 Adolf Behne, 1923, La Construcción Funcional Moderna , Ediciones del Serbal, 1994, publicado originalmente en alemán en 1926 como Der moderne Zweckbau , Drei Masken Verlag, Viena/Berlín.
Bibliographical References
1 Eliash, H. and Moreno, M. Arquitectura y Modernidad en Chile. 1925-1965, una realidad múltiple . Santiago: ARQ, 1991. A paradigmatic case is that of Roberto Dávila, who presented several projects to the competition for the Cap Ducal, each one developed in a different style. 2 There are, of course, many exceptions. There are contexts in which the burden of the local architectural value has been too strong to not generate a more benevolent interpretive view of the Latin American environment, as is the case of Brazil. 3 Located on Bandera Street, mid block between Alameda and Moneda Street, today this building is partially occupied by the offices for the Metropolitan Regional Government. 4 Adolf Behne, 1923, La Construcción Funcional Moderna , Ediciones del Serbal, 1994, originally published in German in 1926 as Der moderne Zweckbau , Drei Masken Verlag, Vienna/Berlin.
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