RL: ¿Se les hace difícil buscar la calidad arquitectónica? Tenemos una cultura que llamamos de “diálogo y discurso”, en que los diseñadores de un proyecto invitan a otros diseñadores, arquitectos y directores a ver y criticar su propuesta. Si va en la dirección equivocada o no tiene la calidad esperada, se presiona mucho al director a cargo. Una vez a la semana tenemos una muestra de diseño para toda la oficina donde los encargados explican el proyecto y todos escuchan, critican y sugieren. Es esta cultura ayuda a mejorar la calidad. Puede ser duro, pero es fantástico para mantener la horizontalidad de la calidad en cada una de las oficinas y esto se refleja en los proyectos. YB: En Chile el cliente exige mucha rapidez para resolver un problema. En su caso, ustedes ponen los tiempos o es el cliente? Ambas. La mayoría de las veces el cliente tiene una idea general sobre la entrega del proyecto y entonces nosotros le decimos si es real o no. La mayor parte de las veces le ayudamos a desarrollar su cronograma, aunque a veces lo rechazan, obligándonos a repensar nuestros procesos. Lo que estamos haciendo es aplicar tecnología para acelerar las entregas, ahora lo hacemos en la mitad del tiempo que hace tres o cuatro años y con la misma calidad. El mundo y las tendencias mundiales están cambiando rápidamente y hay que adaptarse, ya no es exclusivamente la economía estadounidense la que conduce el mundo, son la economía y tendencias mundiales. Y si trabajas en el mundo tienes que adaptarte, por lo que hemos desarrollado procesos que nos permiten adaptarnos. PL: Hoy en Chile los arquitectos estamos bajo amenaza, enfrentamos a gente cada vez más empoderada que se opone a todo proyecto y ejerce presión, lo cual parecer ser una tendencia mundial… ¿Cómo lo manejan ustedes? Es un problema en todo el mundo, incluyendo Estados Unidos. En el caso de proyectos de gran impacto realizamos presentaciones a la comunidad, hacemos que participe en el proceso de diseño y la transformamos en nuestro socio en este diseño. No siempre es divertido, hay que tener la paciencia de escuchar y responder. Por otra parte, siempre hay que devolver algo a la comunidad. Ahora mismo estamos en un proyecto en que debemos dejar un parque urbano, fue parte de nuestra negociación con ellos. Generalmente a la comunidad le preocupan temas que tienen que ver con la escala de los edificios y el tejido urbano, y es difícil sacar adelante los proyectos. Pero al final tenemos éxito por esta sociedad que armamos con la comunicad, lo que funciona bien en casi todo el mundo.
Shore Hotel, Santa Monica (2011). Also designed by Malik, it is among the most published and awarded works of Gensler. The main building comprises three pavilions arranged in a U shape, with large spaces that overlook the Pacific. A large lattice ties the corners together, providing visual unity.
Shore Hotel, Santa Monica (2011). También diseño de Malik, es de las obras más publicadas y premiadas de Gensler. El edificio principal lo conforman tres pabellones dispuestos en forma de U, con grandes espacios que miran al Pacífico. Un gran enrejado ‘amarra’ las esquinas, aportando unidad visual.
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