Edificio Moneda Bicentenario Santiago Arquitectos: Teodoro Fernández, Sebastián Hernández Superficie construida: 40.000 m² Superficie del terreno: 7.000 m² Año proyecto: 2011-2014 Moneda Bicentenario Building, Santiago Arquitects: Teodoro Fernández, Sebastián Hernández GFA: 40,000 m² Site Area: 7,000 m² Project year: 2011-2014
Raimundo Lira: ¿Cómo fue tu incorporación a la oficina de Mario Pérez de Arce? Regresé a Chile a comienzos del 82, cuando todavía acá había miles de cosas por hacer. Con Mario nos conocíamos de antes y me invitó a trabajar con él, estaba lleno de trabajo. Pero de repente todo paró en seco. Como suele decirse, la actividad de la construcción no para sino que choca. Y así fue, los clientes desaparecieron de un día para otro. Ante eso don Mario me ofreció hacer clases y entré a dictar un taller en la Universidad Católica. Estuve con él hasta 1991, nos separamos para el concurso del Centro Cultural Estación Mapocho. EB: Y nunca más dejaste la docencia… Cierto, empecé el 83, luego fui ayudante de Montserrat Palmer y desde ahí nunca más paré. Debo haber hecho unos 80 semestres seguidos, incluso en una época hacía los dos semestres y luego talleres de verano, de corrido. En algunos talleres llegamos a tener más de 80 alumnos. También empezamos con el sistema de entrega de trabajos semana a semana. CAU: En tus 40 años de carrera y 30 de docencia, ¿cómo has visto los cambios en la manera de ‘hacer’ arquitectura? Somos una generación intermedia, nos tocó pasar del lápiz al computador. La computación permite una velocidad feroz, pero elegir alternativas y tomar decisiones sigue siendo lo principal. El concepto no ha cambiado, aunque siempre ha habido algún acento y hoy es la sustentabilidad. Veo también una cierta vuelta a una forma de postmodernismo, en el sentido que la forma esté primero que nada, algo que pensé que estaba muerto. Cada cierto tiempo reflota, y se gira desde una gran pesadez a una gran liviandad. En condicionantes materiales, cada vez hay más tecnologías y alternativas. Chile antes funcionaba con un cierto brutalismo marcado por la austeridad, que en realidad era pobreza, pero resulta que hoy lo más caro y antieconómico es el hormigón visto… Diría que el gran cambio se relaciona con la globalización y la cantidad de información, y en esta arquitectura más universal tenemos que la torre de Shanghai es igual a la de Manhattan. RL: Tu obra tiene arquitectura y paisajismo como vertientes principales. ¿Cuándo y cómo entra cada una de ellas a posicionarse de manera equivalente en tu carrera? Diría que de pronto surgen las oportunidades, en este caso, de hacer paisajismo. Y fue lo que me pasó al ganar el concurso del Parque Inés de Suárez, el primero que hicimos (1994). A eso se suma haber trabajado con Domeyko primero y luego con Mario Pérez de Arce, dos arquitectos preocupados del paisaje. Fernando, en el sentido de entender la ciudad como un continuo entre lo privado y lo público, entre lo construido y el paisaje, su aporte más importante. Tal como en el Barrio Yungay, en los proyectos que hizo en terrenos de Madrid y luego en Cádiz lo importante era entender que la habitación, el patio, el zaguán, la calle y la plaza conforman un continuo. En cuanto a Pérez de Arce, simplemente tenía una fascinación por el territorio chileno. Hoy estamos acostumbrados a escuchar que Chile es más paisaje que país, como dice Parra, pero hace 40 años ya había arquitectos como Pérez de Arce y Emilio Duhart que hablaban de lo especial y emocionante que era Chile en sus paisajes. Mario, Tita Carmona, Marta Viveros, Esmee Cromie,
96
Made with FlippingBook Digital Proposal Creator