Una vez que cuestionamos nuestras propias ideas, es más fácil identificar qué cambios necesitamos en nuestras vidas, y una vez que empezamos a hacer las cosas diferente, rompemos con patrones y podemos volvernos más flexibles de pensamiento.
Hacer las cosas de manera distinta podría darnos la oportunidad de entender que nuestras ideas no son universales, que se pueden modificar y adaptar de acuerdo a lo que realmente necesitamos. Es un proceso de deconstrucción largo y complejo, pero que vale la pena porque nos conecta más con nosotros mismos y en el largo plazo nos lleva a vivir una vida más placentera con nosotros y quienes nos rodean.
Es importante entender que para que nuestros pensamientos cambien, nuestras acciones también deben cambiar. Muchas veces es complicado porque nuestra mente intenta rechazar el cambio, pero mientras nosotros hagamos el esfuerzo por cambiar y modifiquemos, ya sea pequeñas o grandes acciones, la mente poco a poco irá cediendo y desaprendiendo las ideas perfeccionistas que muchas veces nos hacen daño.
11
Made with FlippingBook Digital Proposal Creator