8/NUEVO LEÓN
el horizonte
Jueves 19 de marzo de 2026
CULMINAN PRIMERA ETAPA DEL PROGRAMA Monterrey alcanza meta: rehabilitan 7,000 fachadas
El alcalde ADRIÁN DE LA GARZA dijo que el proyecto busca fortalecer la identidad comunitaria y reactivar el entorno social
pintura de fachadas en casas, oficinas y comercios fue posible gracias al apoyo constante de los comités vecinales. Esta colaboración ciudada- na ha permitido que las colo- nias, especialmente aquellas ubicadas en las zonas altas de la ciudad, recuperen su vitali- dad y seguridad.
Ramos, encabezó la supervisión de los últimos trabajos en la co- lonia La Campana, donde se de- veló una placa conmemorativa por el alcance de estas acciones. Más allá de la renovación es- tética, el edil destacó que el pro- yecto busca fortalecer la identi- dad comunitaria y reactivar el entorno social. “El objetivo no solo es dar una nueva imagen a las colonias en las partes altas de la ciudad, ya que también se brindaron servi- cios integrales a los sectores fa- vorecidos”, informó el municipio. De la Garza subrayó que la
VANESSA AGUILAR El Horizonte
NUEVA IMAGEN Adrián de la Garza y su esposa Gaby Oyervides recorrieron la colonia La Campana para culminar la primera etapa del programa
El municipio de Monterrey anun- ció este miércoles la culmina- ción de la primera etapa del pro- grama Transformando Mon- terrey, logrando intervenir un millón de metros cuadrados y rehabilitar las fachadas de 7,000 viviendas en diversos sectores de la ciudad. El alcalde Adrián de la Gar- za, acompañado por su esposa y presidenta del DIF, Gaby Oyervi- des, así como por el secretario de Participación Ciudadana, Rafa
RENOVACIÓN PASO A PASO De acuerdo con el municipio, programa Transformando Monterrey operó bajo un esquema transversal donde distintas dependencias municipales brindaron servicios clave como Servicios Públicos: modernizó luminarias y
ferias de bienestar para humanos y para animales acercó esterilización y vacunación Deportes: renovó canchas y áreas para la práctica de diversas disciplinas
Seguridad Pública: instaló comités de prevención del delito DIF: acercó brigadas de alimentos y entregó apoyos funcionales Desarrollo Humano: activó
ejecutó descacharrización Obras Públicas: habilitó senderos, escalinatas, pasamanos, alumbrado e instaló nuevas líneas de agua
En Nuevo León, el METRO es una obra épica. Y te lo DEMOSTRARÉ con una ANÉCDOTA . H ace años viajé por motivos de trabajo a Noruega. Y si no fuera tan apegado a mi tierra regio- montana —aquí nací y aquí me lencio. Recuerdo la estación de Natio- naltheatret. Vi anunciada una puesta en escena de la obra de teatro Casa de Mu- ñecas, de Henrik Ibsen. ¿Por qué el Metro de Nuevo León es una obra épica?
COLUMNA
SIN CENSURA POR ELOY GARZA
Mientras viajaba en el metro de Oslo pen- sé que la vida urbana puede ser ordenada. Puede ser funcional. Puede ser moderna. Pero no se construye sola. No se construye por arte de magia. Se construye con años de trabajo y con decisiones valientes y visionarios. Los noruegos tuvieron décadas para ha- cer su metro de acero. Nuevo León tie- ne este sexenio para ponerse al corriente y sacar la casta. Porque los que gobernaron antes no lo hicieron. Porque les faltó visión. Porque faltó decisión. Y ahora que se está haciendo, aparecen quienes quieren frenarlo. Los mismos que cuando les tocó gobernar no construyeron nada. Esos flojos son los que más gritan. Esos que no hicieron metro son los que más critican al metro. Por eso la pregunta sigue abierta: ¿ganamos o perdemos comparándonos con Oslo? Tal vez perdimos en tiempo. Pero lo va- mos a recuperar. La verdadera pregun- ta no es si somos como Oslo, Noruega. La verdadera pregunta es esta: ¿queremos seguir siendo el estado que se quedó atrás o la metrópoli que por fin decidió avanzar?
como si fuera parte del paisaje. Ahora vamos a los números. Oslo pre- sume décadas construyendo su red. Des- de los años sesenta comenzó a moderni- zar su metro. Nosotros empezamos tarde. La Línea 1 arrancó en 1988. Se terminó en 1991. Y lue- go, el tiempo se detuvo. Una decena trági- ca: años en los que no se construyó nada; años en los que nadie tuvo la mínima vi-
Y, aunque no entendiera el idioma, cono- cía la obra casi de memoria. Ibsen, el gi- gante de la dramaturgia noruega, el que retrató como nadie la
moriré—, probablemente me habría que- dado a vivir allá, junto a los fiordos, en uno de los países más ordenados, prósperos y balsámicos del mundo. Noruega es parte del bloque nórdico: Di- namarca, Suecia, Finlandia, Islandia y, por supuesto, Noruega. Países donde todo pa- rece funcionar. Donde el transporte funcio- na. Donde el gobierno funciona. Donde la sociedad funciona. Pero antes de llegar a Oslo, mi primer destino fue Grimstad, un pueblito coste- ro al sur del país. Un lugar donde el sonido más fuerte que escuché no era el tráfico, sino las gaviotas riñendo por un arenque y las olas golpeando contra los muelles de madera pintados de blanco. Entonces vino el contraste. De ese pue- blo de 20,000 habitantes me fui a Oslo, la capital de Noruega. Y, saliendo de la esta- ción de tren, transbordé al metro: el famo- so T-banen. En ese momento pensé en mi Monterrey, a 9,000 kilómetros de distancia. Pensé en lo que podríamos hacer si todos nos tomá- ramos en serio el Metro del área metropoli- tana de Monterrey. En Oslo, lo primero que sorprende no es la velocidad de los trenes. Es el si-
sión. Y ahora tenemos que recuperar en seis años lo que no se hizo en una década. Oslo añade ocho ki- lómetros desde 2023; en Nuevo León se es- tán construyendo más de 35 kilómetros en seis años, gracias a Samuel García, a Her- nán Villarreal y a Abra- ham Vargas.
hipocresía de la so- ciedad moderna. Y, mientras veía esa obra maestra, pensaba en los andenes del metro: ordenados, pero tam- bién caros. Muy caros. El sistema T-banen sirve a una ciudad de apenas 600,000 habi- tantes, tiene 85 kilóme- tros de vías, y es uno
• • • “Mientras viajaba en el metro de Oslo pensé que la vida urbana puede ser ordenada. Puede ser funcional. Puede ser moderna” • • •
Líneas 4 y 6. De Santa Catarina a Apo- daca. Conectando toda la zona metropo- litana. Y todavía hay quienes se quejan porque hay tráfico, porque hay desvío de vehículos, porque hay obras en curso. Eso es no entender el futuro. Eso es pensar en la comodidad de hoy y no en la metrópo- li del mañana.
de los metros más caros de Europa. El bo- leto equivale a unos $90 pesos mexicanos. Ahora comparemos. Metrorrey mueve a millones de personas en la zona metropolitana. Y el QR cuesta mucho menos que el de Oslo. El servicio, en muchos aspectos, es muy similar. Y, en algunos, incluso el nuestro es mejor. Oslo tiene el metro más ecológico de Europa. Funciona casi totalmente con energía hidroeléctrica. Sí, el tren sale del túnel y, de pronto, ves un fiordo, veleros, acantilados, hasta una foca asomándose
ELOY GARZA: es analista político y tecnológico. Abogado por la UANL, maestro en Letras por la UNAM y máster en Tecnologías de la Información por la Universidad Oberta de Cataluña. Autor de 7 libros sobre transformación urbana y política nacional. Escribe diariamente una columna para 12 me- dios de comunicación incluyendo El Horizonte. Editorialista televisivo de Info 7 y conductor del pro- grama de televisión “Charla con Eloy Garza” en Azteca Noreste.
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