360 UDEM No.7- Ser México

Bill y Melinda Gates ponen 10 dólares dentro de su propio cochinito filántropo y el gobierno les exige sacar 50 centavos de dólar al año para donarlos a fundaciones ajenas. Negocio redondo.

que otro año (varios, en realidad) sin pagar virtual- mente nada de impuestos. El multimillonario Warren Buffet, quinta persona más rica del mundo y sensei del holding empresarial, es una de las voces más importantes en dicha pro- blemática y un ávido defensor en la lucha por el in- cremento de impuestos a los magnates. Es tan crítico del sistema económico actual, que en los últimos años se ha dedicado a señalar la inequidad como el asunto más grave para la sociedad —al punto que ha reporta- do que su secretaria paga más impuestos que él. Los esfuerzos de Buffet han impulsado proyectos de ley que buscan regular la forma en la que los ri- cos pagan impuestos, promoviendo un discurso que encapsula las demandas colectivas detrás del popu- lar hashtag #TaxTheRich. Sin embargo, ¿qué podrían estar haciendo los multimillonarios del mundo para ayudar con las disparidades económicas que dejan a tantos pobres y tan pocos ricos? ¿No será que se está demonizando a hombres que solamente han alcanzado su riqueza con base en esfuerzo honesto? LA FELICIDAD AL ALCANCE DE UN CLIC No quiero usar una balanza de “bueno” o “malo”. Pre- fiero cuestionar la eticidad que la riqueza, sus raíces y el lugar que los multimillonarios tienen en una sociedad

Además de la exorbitante diferencia de ingresos entre el 1 % y el resto de la población, otra fuente de inequidad que se resalta se encuentra en la cantidad considerablemente menor que los multimillonarios pagan en impuestos, en comparación con una persona cualquiera como tú y yo. La realidad de los multimillonarios es que no obtie- nen sus ganancias a través de ingresos comunes como la mayor parte de la población. Más bien, sus recursos se adquieren a través de sus inversiones, basadas en la posesión de bienes raíces o en acciones compra- das. Sin embargo, muchos de ellos no tienen que pre- ocuparse por sus impuestos: aún si sus acciones les amasaron, digamos, un millón de dólares en un año, solo se les cobraría impuestos en el caso de que ellos vendieran alguna de las acciones de sus portafolios, cosa que no necesariamente tienen que hacer. Así, debido a su vasto portafolio, pueden sacar, mediante préstamos del banco, cantidades determi- nadas de dinero proveniente de sus acciones sin la necesidad de venderlas, por lo que han pasado uno

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