LA ECONOMÍA DIGITAL EN ESPAÑA

LA ECONOMÍA DIGITAL EN ESPAÑA. AVANCES Y RETOS POR REGIONES Y SECTORES

La pandemia de la COVID-19 supuso un retroceso en la digitalización, con una caída del VAB digital del 10,0 % en términos reales. Ahora bien, esta reducción fue inferior a la del conjunto de la economía, pues su peso incluso aumentó ligeramente del 13,6 % en 2019 al 13,8 %. 2021 supuso una aceleración de la digitalización, pues el VAB digital aumentó un 14,9 % en términos reales, y su peso en la economía alcanzó el 15,0 % comentado anteriormente. Por sectores, la pandemia significó un retroceso del 14 % del VAB real en la industria y del 9 % en los servicios. La recuperación de 2021 fue más intensa también en las manufacturas (29 %) que en los servicios (12 %). El peso del VAB digital en las manufacturas se mantuvo estable en 2020 y se aceleró en 2021, hasta llegar al 20,7 % antes mencionado. En cambio, el aumento de peso de la digitalización del VAB de los servicios continuó con la tendencia de los años previos. La desagregación por sectores de actividad indica que estos 163,9 mil millones de euros se concentran fundamentalmente en cuatro sectores de actividad (Gráfico 4.2): información y comunicaciones (18,9 % del VAB digital total), actividades profesionales (18,4 %), Administraciones públicas, defensa, educación y sanidad (13,9 %) y actividades financieras y de seguros (11,9 %). Con menor contribución al VAB total en comparación con estos cuatro sectores, se encuentran el comercio y la reparación (7,1 %). El resto de los sectores contribuyen en menor proporción a la generación de valor añadido digital, con porcentajes en torno al 4,2 % o menores. Los sectores con menor contribución son los de la agricultura y la pesca y la industria de la madera, el corcho, el papel y las artes gráficas. En el panel b del Gráfico 4.2 se muestra la diferencia entre el peso relativo del sector en el VAB digital y su peso en el VAB total de

la economía. Valores positivos reflejan que tiene mayor peso en el VAB digital de lo que le correspondería de acuerdo con su peso en el VAB total. Valores negativos indican lo contrario, menor peso relativo. Tienen un peso en la digitalización mayor de lo que les correspondería los sectores de la información y las comunicaciones, las actividades profesionales y las actividades financieras y de seguros. En sentido contrario, tienen un peso muy inferior algunos de los sectores tradicionales de especialización española, como las actividades inmobiliarias o el comercio y la reparación. También se encuentran infraponderadas en lo digital las Administraciones públicas, la defensa, la educación y la sanidad, que se encontraban entre los sectores con elevada cuota en lo digital (y, en menor medida, también el comercio y la reparación). Para medir de forma más precisa la penetración de la digitalización en cada sector, se puede utilizar su intensidad digital, poniendo en relación el valor añadido digital y el valor añadido total generado en cada sector (Gráfico 4.3). Es decir, esta medida indica qué parte del PIB generado en cada sector se debe a la digitalización. Destaca, con diferencia sobre el resto, el sector de la información y las comunicaciones, en el que el 71,9 % de su valor añadido es digital. Con un nivel inferior al de este, destaca el sector de las actividades financieras y de seguros (42,0 %). Y acompañando a estos dos, aunque en otro escalón por debajo, se encuentran otros cinco sectores con un peso del valor añadido comprendido entre el 29,2 % y el 33,2 %: las coquerías y el refino de petróleo, la industria química y los productos farmacéuticos, las actividades profesionales, la maquinaria, equipo y material eléctrico y electrónico, la fabricación de material de transporte y la industria textil, de confección, cuero y calzado.

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