Revista AOA_52

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INDICADORES DE VULNERABILIDAD: SEGREGACIÓN RESIDENCIAL Y POLÍTICAS DE VIVIENDA En las ciudades modernas, la segregación residencial es un fenómeno que impacta profundamente en la calidad de vida de las personas. La manera en que se distribuyen los grupos sociales en el territorio no solo refleja desigualdades econó- micas, sino que también influye en el acceso a oportunidades, servicios y bienestar. En este contexto, los indicadores de vulnerabilidad se convierten en una herramienta clave para comprender la dinámica de la segregación y orientar políticas de vivienda más inclusivas. ¿QUÉ ES LA SEGREGACIÓN RESIDENCIAL Y POR QUÉ ES UN PROBLEMA? La segregación residencial se refiere a la distribución desigual de la población en el espacio urbano, donde ciertos grupos sociales, especialmente aquellos en condiciones de vulnera- bilidad, se concentran en áreas con menor acceso a servicios básicos, educación y empleo. Esta segregación es un fenóme- no que responde a múltiples factores históricos, económicos y políticos, y las consecuencias son significativas: dificulta la movilidad social, amplía la brecha entre distintos sectores de la sociedad y perpetúa círculos de pobreza. Además, limita el acceso a infraestructura de calidad y genera espacios con menor inversión pública, lo que agrava la exclusión social. Las disparidades en la localización de los pro- yectos de vivienda social tienen profundas implicaciones en términos de segregación residencial y acceso a oportunidades, donde aquellos que residen en áreas periféricas se encuentran en desventaja respecto a quienes viven en zonas más accesibles, y que sugiere que la localización es un factor clave en la determi- nación de la vulnerabilidad de los ciudadanos. Así, la segregación residencial representa un importante desafío, en especial dado que sus consecuencias, en términos de calidad de vida y acceso a oportunidades urbanas, son cada vez más apremiantes en la agenda pública.

esde la década de 1960, casi 2,5 millones de hoga- res en el área metropolitana de Santiago han reci- bido algún tipo de subsidio habitacional por parte del Estado, lo que representa el 65% del total de las viviendas construidas. La política pública ha sido exitosa al proporcionar hogares a familias de bajos ingresos que de otra manera no podrían acceder a una vivienda propia. Pero también ha sido responsable de acrecentar la segregación residencial al agruparlos, sin posibilidad de elección, en proyectos de vivienda social en áreas de la periferia urbana, lejos de las oportunidades de empleo y de equipamiento público. Como resultado, estas condiciones han reforzado la reproducción de desigualda- des económicas y sociales, incrementando las condiciones iniciales de vulnerabilidad de los beneficiarios de un subsidio habitacional, las que sin embargo no se distribuyen de forma homogénea en el territorio. Las disparidades en la localización de los proyectos de vivienda social tienen profundas implicaciones en términos de segregación residencial y acceso a oportunidades, donde aquellos que residen en áreas periféricas se encuentran en desventaja respecto a quienes viven en zonas más accesi- bles, y que sugiere que la localización es un factor clave en la determinación de la vulnerabilidad de los ciudadanos. Así, la segregación residencial representa un importante desafío, en especial dado que sus consecuencias, en términos de calidad de vida y acceso a oportunidades urbanas, son cada vez más apremiantes en la agenda pública. Un elemento importante para el análisis es el nivel de vulnerabilidad en la segregación residencial, que, aunque ha sido estudiada de varias formas, las herramientas utilizadas para medirla se basan en datos sociales descriptivos de un único resultado numérico por unidad de observación, sin considerar la dimensión espacial de lejanía a las oportunidades que la ciudad ofrece. La medición de las consecuencias de la segregación residencial debiese ser por medio de un índice de vulnerabilidad multidimensional, donde sea el proyecto de vivienda social la unidad de análisis desagregada de los niveles de vulnerabilidad en el territorio. Se propone un índice multidimensional de vulnerabilidad para los residentes de proyectos de vivienda social, el que con- sidera además del indicador socioeconómico que se usa en la medición oficial, dos indicadores espaciales: (1) el desajuste espacial respecto de los centros de empleo y (2) un indicador de accesibilidad a servicios y equipamientos públicos. A di- ferencia del indicador unidimensional comúnmente utilizado, el índice propuesto produce una mejor discriminación de los niveles de vulnerabilidad a los que se ven expuestos los residentes de vivienda social, permitiendo un mejor diseño y focalización de la política pública.

(1) Matas, M. I. (2024). Beyond residential segregation: Mapping Chilean social housing project residents’ vulnerability. Journal of Urban Management, 13(1), 140-156. https://doi.org/10.1016/j.jum.2023.12.003

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Reportaje

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