EH3992 TAMPS 30OCT2025

BIENESTAR/17

el horizonte

Jueves 30 de octubre de 2025

EL PODER DEL APRENDIZAJE MIENTRAS DORMIMOS Lo que debes saber sobre la hipnopedia infantil Los terapeutas comparten que puede ser una herramienta de apoyo emocional, para brindar anclajes de seguridad y confianza

COLUMNA

EN PALABRAS DE LOS PSICÓLOGOS POR NORA ZAMBRANO

La mancha y la camisa

El arte de mirar lo que sí está bien, y no enfocarnos sólo en lo negativo. H ace poco, en una sesión de grupo terapéutico, alguien compartió una anécdota que se quedó conmigo. Hablaba de un hombre que tenía una pequeña mancha de tinta en el bolsillo de su camisa. Entonces dijo: “Si miras esa mancha, justo allí, ¿qué parte de la camisa está realmente manchada? Tal vez un 1%. El otro 99% está limpio. Pero ¿a dónde se dirige tu mirada? Directo a la mancha”. Esa imagen es una metáfora perfecta del descontento. Muchas veces, la mente se aferra a lo que falta, a lo que salió mal, a lo que no es suficiente. Y aunque la mayor parte de la vida esté en orden, nuestra atención se clava en esa pequeña “mancha”, que no podemos dejar de mirar. El descontento empieza con pensamientos simples: “Podría estar mejor”, “no es justo”, “si tan solo tuviera esto o aquello…”. Poco a poco, esos pensamientos se vuelven hábitos mentales, y terminamos viviendo en una constante sensación de carencia, incluso cuando hay mucho que agradecer. Y lo cierto es que vivir desde el descontento agota. Desgasta las relaciones, enturbia la mirada, y hace que nada sea suficiente. Es como si la mente se volviera experta en detectar lo que falta, olvidando por completo la enorme cantidad de cosas que ya están bien. Superarlo no significa negar lo que duele o fingir alegría. Se trata de entrenar la mirada para reconocer el 99% de la “camisa” que sí está limpia. No es una actitud ingenua, sino una forma más consciente y amable de relacionarnos con la vida. A continuación, te comparto cuatro secretos para superar el descontento, y recuperar una mirada más equilibrada: 1) Fija tu mente en las cosas buenas que tienes. Cada día, dedica unos minutos a notar lo que sí funciona: Una conversación agradable, un plato de comida, un momento de calma. La mente se entrena con la práctica, y lo que se alimenta, crece. 2) Da a conocer tus necesidades. A veces el descontento nace del silencio. Esperamos que los demás adivinen lo que queremos o sentimos. Expresarlo con claridad no sólo alivia, también abre la puerta a relaciones más honestas y reales. 3) Actúa como si… No esperes sentirte pleno para actuar diferente. Empieza a comportarte como si ya valoraras lo que tienes. Con el tiempo, el cuerpo y la mente se alinean, y la emoción sigue al gesto. 4) Date tu tiempo para relajarte y disfrutar. El descanso no es un lujo, es una necesidad. Hacer pausas, respirar, desconectarte un poco, permite que la gratitud tenga espacio para aparecer. Cuando el cuerpo se relaja, la mirada también se suaviza. El descontento nos recuerda que nuestra atención es poderosa: Puede alimentar la insatisfacción o nutrir la paz. Aprender a mirar más allá de la mancha es un acto de libertad interior. Porque, al final, la camisa nunca fue el problema… sino el lugar donde decidimos enfocar la mirada. Nora Zambrano: Es catedrática de la Facultad de Psicopedagogía del CEU; psicóloga, con especialidad en Neuropsicología y Maestría en Asesoramiento Educativo Familiar. Contáctala en nora.zambrano@gmail.com

REDACCIÓN El Horizonte

Por décadas, la idea de aprender mientras dormimos ha fascinado tanto a científicos como a padres. La hipnopedia infantil, también co- nocida como aprendizaje del sueño, propone precisamente eso: Aprove- char el estado de relajación del sue- ño para reforzar hábitos, valores o conocimientos en los niños. Pero ¿qué dice la ciencia sobre esta práctica? ¿Funciona realmente? La hipnopedia es una técnica que consiste en repetir mensajes o afir- maciones positivas durante el sue- ño, con el objetivo de que la mente subconsciente los asimile. En el caso de los niños, se emplea generalmen- te para fortalecer la autoestima, pro- mover conductas positivas o redu- cir miedos. El psicólogo infantil español Ja- vier Urra, autor de El pequeño dicta- dor , explica que “el cerebro del niño, especialmente durante los primeros años, es muy permeable a la infor- mación emocional. Si el mensaje es positivo y proviene de una figura de apego, puede generar seguridad in- cluso mientras duerme”. Aunque la hipnopedia tiene un aura de misterio, no se trata de ma- gia. Investigaciones del Institut du Cerveau et de la Moelle Épinière (ICM) en Francia han mostrado que durante el sueño el cerebro sigue ¿PARA QUÉ SIRVE? La hipnopedia infantil no sustituye la educación consciente, pero puede complementarla como una herramienta emocional. Algunos de sus usos más comunes son: *Reforzar la autoestima: Mediante frases como “Eres valiente”, “Eres capaz”, “Eres amado”. *Fomentar hábitos positivos: “Te gusta cepillarte los dientes antes de dormir”, “Te sientes feliz al compartir tus juguetes”. *Reducir temores: “Duermes tranquilo y seguro, mamá y papá están cerca”. *Favorecer el control de impulsos o emociones: “Respiras profundo cuando te enojas y te calmas”.

tamente desconectado. Procesa so- nidos y puede asociar emociones, pero el aprendizaje complejo, como memorizar vocabulario o fórmu- las, no ocurre mientras dormimos. En cambio, los mensajes simples y emocionales sí pueden reforzarse”. (Con información de Agencias)

procesando ciertos estímulos audi- tivos, sobre todo aquellos vincula- dos a la voz humana y a emociones familiares. El neuropsicólogo estadouniden- se David Eagleman, autor de The Brain: The Story of You , señala: “El cerebro dormido no está comple-

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