TAMAULIPAS/5
el horizonte
Lunes 13 de julio de 2026
Rocha Moya regresó para culpar a todos
COLUMNA
DA DISCURSO DE GRADUACIÓN Alumna denuncia abusos La ceremonia de graduación de la Escuela Telesecundaria ‘‘Benjamín S. Peña’’, ubicada en el sector La Pedrera, tomó otro giro luego de que una alumna de tercer grado utilizara el discurso oficial de despedida para denunciar públicamente presuntos actos de hostigamiento, exclusión y abuso por parte de algunos docentes y del director del plantel, José Luis Reyes Hernández. Ante padres de familia, alumnos, maestros e invitados especiales, la estudiante relató que durante los tres años que cursó la secundaria enfrentó diversas situaciones que consideró injustas.
JUICIO SUMARIO
POR DANIEL SANTOS FLORES
Rubén Rocha Moya le APOSTÓ A QUE EL TIEMPO hiciera lo que su gobierno no pudo hacer: enfriar la crisis, bajar la presión y conseguir que la conversación cambiara de rumbo. D urante 69 días se mantu- vo fuera del ojo público, sin explicaciones, sin enfrentar cuestionamientos y sin pon- labras, después de 69 días de silencio, Rocha Moya regresó para decir que el problema no era su ausencia, sino quie- nes se atrevieron a hablar de ella. Hága- me usted el favor.
es que regresó más preocupado por de- fenderse de sus críticos que por ofrecer una explicación convincente a la gen- te. Pudo utilizar ese momento para ce- rrar filas, recuperar autoridad, reconocer errores y explicar con claridad lo ocurri- do, pero decidió, en cambio, repartir cul- pas entre la prensa, la oposición y quie- nes, según él, participaron en una cam- paña para desacreditarlo. Los políticos casi siempre olvidan que la prensa no está obligada a guardar silencio para fa- cilitarles el manejo de una crisis. Tampo- co está para esperar pacientemente has- ta que decidan cuál versión les resulta más conveniente. Si uno se ausenta du- rante más de dos meses, la especulación no nace de una conspiración, nace del vacío de información que él mismo dejó. Y los vacíos en política siempre terminan siendo ocupados por versiones, rumores y, a veces, por filtraciones que obedecen a intereses de toda clase. Después de tanto tiempo, Rocha Moya tenía la oportunidad de recuperar el control de la narrativa. Lo que hizo fue confirmar que sigue a la defensiva y que su estrategia será señalar a todos los que insistan en hacer preguntas. Veredicto final Según Rocha Moya, la prensa, la oposi- ción y la ultraderecha ya tienen su parte de culpa. Solo falta saber cuándo él asu- mirá la suya.
er sobre la mesa una versión capaz de cerrar el capítulo más complicado de su carrera. El problema es que, en política, los silencios no apagan los in- cendios; solo hacen que el humo se acumule hasta que ya nadie puede hacer como que no ve. Su reaparición generó expectativa. Se esperaba que explicara dónde es- tuvo, qué hizo durante ese tiempo, por qué decidió mantenerse oculto y qué in- formación podía ofrecer sobre las du- das que se habían acumulado alrededor de su ausencia. En lugar de eso, Rocha Moya aseguró que nunca abandonó Cu- liacán, negó contar con protección fede- ral y afirmó que durante todo este tiem- po colaboró con las autoridades mexi- canas. Hasta ahí, su versión. Cada quien podrá creerle o no, pero lo que más lla- ma la atención no estuvo en lo que qui- so aclarar, sino en la forma en que deci- dió regresar. El gobernador habló de una campaña de calumnias, de imputaciones sin sustento, de una embestida mediá- tica y de sectores de la ultraderecha in- teresados en dañarlo. También desmin- tió directamente a periodistas que infor- maron sobre su paradero y responsabi- lizó a medios y adversarios de construir una narrativa en su contra. En pocas pa-
Ese comportamiento tampoco es nue- vo en la grilla. Cuando un político no lo- gra controlar la crisis, intenta controlar la narrativa; cuando no puede respon- der todas las preguntas, cuestiona las in- tenciones de quienes las formulan; cuan- do los hechos pesan más, cambia el cen- tro de la discusión y presentan al men- sajero como el verdadero adversario. No se centra en explicar lo ocurrido, sino en convencer a la gente de que todo se tra- ta de una campaña, una conspiración o un ataque perfectamente organizado en su contra. El problema para Rocha Moya es que la prensa no inventó los 69 días. Tampoco inventó el silencio, la falta de explicaciones ni la incertidumbre que ro- deó a su persona durante ese periodo. Los periodistas hicieron lo que corres- ponde cuando un político desaparece en medio de una crisis: preguntar, investigar y tratar de encontrar respuestas. Preten- der que la cobertura sea más grave que la ausencia es una manera cómoda de esquivar el fondo, pero difícilmente al- canza para modificar los hechos. La percepción pesa, y la percepción que dejó la reaparición de Rocha Moya
DANIEL SANTOS FLORES: es consultor en estrategia, negociación, comunicación y manejo de crisis. Cola- bora en distintos medios como analista político enfocado en el poder, sus decisiones y sus consecuencias.
FOTO Y TEXTO: BERNARDO GALLARDO
DEJA LA SUBSECRETARÍA DEL BIENESTAR SOCIAL Siguen movimientos en gabinete estatal; se va Samuel Badillo
La separación del funcionario ocurre en un CONTEXTO DE MOVIMIENTOS dentro del gabinete, donde distintas áreas continúan siendo OBJETO DE EVALUACIÓN
aquellos exfuncionarios que hayan sido separados de sus responsabilida- des o presentado su renuncia podrán ser sujetos a los procedimientos de re- visión que, en su caso, determinen las autoridades competentes. En caso de existir observaciones o po- sibles irregularidades, corresponderá a las instancias responsables realizar las investigaciones y determinar si existe al- guna responsabilidad conforme a la ley. En el caso de Samuel Badillo, hasta el momento no se han dado a conocer de manera pública los motivos especí- ficos que originaron su separación. Las autoridades estatales tampoco han informado sobre la existencia de algún procedimiento en particular re- lacionado con el exfuncionario.
dentro del gabinete, donde distintas áreas continúan siendo objeto de eva- luación como parte de la reorganiza- ción del gobierno. De acuerdo con la información dis- ponible, la salida de servidores públi- cos no representa el cierre automático de eventuales procesos de revisión so- bre su desempeño durante el tiempo que ocuparon un cargo dentro de la ad- ministración estatal. En ese sentido, se ha señalado que
SERGIO VILLARREAL El Horizonte
Samuel Badillo dejó de formar parte de la estructura del Gobierno de Tamauli- pas al confirmarse su salida de la Sub- secretaría de Bienestar Social, como parte de los ajustes administrativos que se realizan al interior de la admi- nistración estatal. La separación del funcionario ocu- rre en un contexto de movimientos
SE DESCONOCEN MOTIVOS Hasta el cierre de esta edición se desconocían los motivos de su renuncia a la subsecretaría
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