Revista AOA_03

En esta conversación sostenida con Enrique Norten (EN) participaron los arquitectos: Klaus Benkel (KB), David Rodríguez (DR), Juan Etchegaray (JE) y el periodista Carlos Concha (CC).

25 de Agosto. 19:30 Hrs. Hall Hotel del Bosque.

CC: Para introducir tu ponencia José Gabriel Alemparte realizó una descripción de tu obra y te invitó a reflexionar sobre ella. EN: Yo se lo agradecí porque me halagó mucho. No es una crítica nueva, pero es primera vez que la escucho en un país latinoamericano. Eso es muy significativo. CC: Por qué. Quizás nuestra visión es sesgada al considerar la momumentalidad o el peso como un rasgo fundamental de la arquitectura mexicana. EN: A mi me tocó crecer en una condición de enorme nacionalismo, donde habían dos posibilidades, o pintabas tus construcciones de rosa y amarillo o hacías ese brutalismo en piedra. No cabía ninguna otra. Ahora lo digo con mucha entereza, pero en ese minuto a mi me costaba mucho trabajo, porque yo no me identificaba con ninguna de las dos. Entonces me halaga que eso se pueda reconocer. Los críticos europeos y americanos siempre se refieren a mi trabajo como el de un arquitecto mexicano, pero en Latinoamérica jamás. DR: Nosotros estuvimos analizando tu obra, sobre todo el Guggenheim, que es el referente más cercano, esa monumentalidad del acercamiento, esa plataforma contenida es muy mexicana. EN: Es el concepto de Teotihuacán. DR: Es muy claro ese efecto, y quiero citar lo que me decía hace un momento Juan Etchegaray, “esa pesadez no tiene que ser necesariamente opaca”. Tus obras por ejemplo no son transparentes, son traslúcidas y eso también es una forma de volumen y el volumen es bastante claro. KB: Probablemente asociar la arquitectura mexicana con los muros de estuco grueso y pintados de colores fuertes es una tipificación, cuando probablemente el denominador común sea el tema de la escala. Yo no sé si a ustedes les encargan puros edificios grandes o qué. Por otro lado, siempre está involucrado en tus proyectos el tema del paisaje. Se da sobre todo en los espacios intermedios que son grandes explanadas en que aparece el paisaje, el cielo. Eso si que está presente en tu obra, independiente si las fachadas son más duras o más afiligranadas. Ahí podría radicar cierta línea o cierta continuidad. EN: Comparto plenamente esa idea. Yo no he buscado nada conscientemente. Me sentía desubicado en esta condición mexicana en que para ser aceptado tenías que hacer lo que hacía Ricardo Legorreta o Teodoro González de León, o si no te mataban. No era lo mío. Yo había estudiado afuera, tenía una gran avidez por entender lo que estaba pasando en todos lados y eso me fue abriendo caminos

que no eran conscientes. DR: En tu arquitectura se da gran importancia al tratamiento del suelo. Esa es una tendencia bastante contemporánea, que vemos en Zaera-Polo, Yokohama o Saha Hadid. EN: A mi me interesa mucho la capacidad de modificar o inventar nuevas topografías que puedan incidir en la arquitectura. Yo creo que esto tiene que ver con que la labor del arquitecto va más allá de lo que está delimitado absolutamente por la huella del edificio. Una manera de integrar esas huellas, sean en condiciones más o menos urbanas, es a través de la manipulación de los paisajes, de romper los límites entre interiores y exteriores. Esto proviene de una inquietud de buscar nuevos caminos que generen nuevas condiciones de espacio. CC: Hay además en tu obra una intención de desaparecer, intentas no intervenir extensivamente el paisaje. Entonces te sumerges debajo de la tierra o te elevas al cielo. Asimismo dices que valoras más la inmaterialidad que la materialidad de la arquitectura, más el vacío que el lleno. EN: Tengo un proyecto, el Museo de Tecnología en Guanajuato, donde llegó un momento en que era muy importante para nosotros entender que hay un espacio que no nos pertenece, que le pertenece a todos. Lo que hay debajo y lo que hay encima es lo que a nosotros nos pertenece y que la tensión entre ambos es lo que crea el espacio público. Hay franjas del espacio que deben conservarse puras, porque no son nuestras, entonces nos elevamos y nos sumergimos. Ese museo es diferente a tantos museos que hemos visto en parques, donde es el objeto que se monta en el parque definitivamente, interrumpe y cambia. DR: Queremos hablar de lo que son las herramientas que tenemos hoy en día como la arquitectura digital y qué importancia les das. Todas esas ideas de las transparencias, de incorporar vacíos, se ven muy bien representadas en tus renders. EN: Yo creo que es fundamental. Nos a abierto muchas oportunidades. Personalmente desconfío de los renders. Los presento porque los tengo, pero a mi no me sirven. Yo tengo que trabajar con maquetas. Mi oficina está atiborrada de ellas. Hago muchas de un mismo proyecto. Cada maqueta va modificando pequeños aspectos. En estos momentos estoy haciendo un libro de proyectos no

construidos que se trata precisamente de este proceso creativo. DR: Entonces usas el render cuando culmina el proceso creativo.

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