Revista AOA_07

Visita a las obras del Hotel Antofagasta el 10 de octubre de 1950. De izquierda a derecha: Martín Lira Guevara, arquitecto del Consorcio, Óscar Orchard, Representante del Consorcio en Antofagasta, Óscar Gajardo, Presidente del Consorcio, Alejandro Ossa, Darío Sánchez, ingeniero responsable de los cálculos del hotel. (Archivo E. Fahrenkrog)

El edificio propuesto se componía de un bloque aislado de seis pisos más una terraza. La primera planta era de servicios públicos, debido a su ritmo de puertas que entran en relación con el terreno circundante. La entrada principal se producía en el extremo sur de la fachada este, por el parque, donde una marquesina avanzaba para acoger el vehículo. A un costado del acceso, se elevaba un volumen cilíndrico acristalado, la circulación vertical, la que producía un contrapunto con la horizontalidad de las ventanas corridas de los niveles superiores con largos quiebrasoles. Esa fachada era más hermética que la fachada que se orientaba hacia el mar. La fachada norte estaba compuesta por vanos cuadrados más óculos propios de la estética “buque”. En la cubierta un pabellón minimalista remata el conjunto, mientras que unas barandillas náuticas delimitan el borde. El bloque, en su fachada oeste, concluye hacia el sur con un pabellón anexo acristalado de dos pisos que avanza sobre el mar, con una terraza superior y un basamento que lo eleva en la pendiente, pero con escaleras que permiten bajar hacia el mar. Este volumen dispuesto perpendicular al bloque central concluye de forma circular, recuperando la estética náutica, de igual forma que lo hizo años después el proyecto de Martín Lira. A pesar de la crisis de hospedaje en la ciudad, que quedó ampliamente de manifiesto durante la celebración del evento denominado Semana Antofagastina en diciembre de 1937, el proyecto en el Parque Brasil no prosperó porque algunos regidores creyeron “poco productivo construir un hotel alejado del centro de la ciudad” 4 . En general este proyecto de Costabal y Garafulic tiene muchos rasgos semejantes con el proyecto que después hará Martín Lira. El primero es antecedente del último, así como lo fue el Hotel Portillo. No es arriesgado pensar que Lira debe haber conocido el proyecto de Costabal y Garafulic, ya que el principal de los gestores de ambas iniciativas había sido el político Óscar Orchard.

Pabellón de Turismo, Antofagasta, arquitecto Jorge Tarbuskovic, 1939-49. (El Mercurio de Antofagasta, 1961)

Mientras tanto, fueron construidas algunas otras obras orientadas al fomento del turismo: el Casino del Balneario y el Pabellón de Turismo, edificios diseñados por el arquitecto y Director de Obras Municipales, Jorge Tarbuskovic Dulcic (1907–1985). 5 En 1937 se publicita el proyecto de “modernización” de toda el área del Balneario Municipal a través de un plano general 6 , en el cual se detallan los elementos del conjunto, siendo el principal de ellos, y con primera prioridad, el denominado Casino Balneario, un edificio aislado y de aspecto náutico frente a la playa. El edificio albergaba en su primer nivel camarines y cabinas para los bañistas, y en su segundo un restaurante con un gran salón y balcón corredor hacia la playa. En 1939 se inicia la construcción del Pabellón de Turismo, cuya obra finalizó en 1949. Estaba situado frente al acceso sur del nuevo puerto, y destinado a prestar servicios a los viajeros que llegaban a la ciudad en vapores. Su vanguardista programa se componía de oficinas de informaciones turísticas y del movimiento de trenes, vapores y aviones, cambio de monedas, custodia de equipaje, locales comerciales, además de lugares para exposiciones de productos industriales. Su estética también correspondía a un aspecto náutico. El programa presentó una innovación, previendo un gran flujo de pasajeros que llegarían en vapores, pero el transporte marítimo cayó en desuso y dio paso al ferrocarril y al transporte aéreo. Esto significó que el pabellón decayera hasta su demolición a comienzo de los 90.

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