Revista AOA_07

Y ahí están hoy unos y otros. En instalaciones y pinturas expuestas en numerosas épocas, ocasiones y escenarios, incluso en el MOMA de Nueva York. En sus edificios, sorprendentes, monumentales, vanguardistas: desde su debut oficial como arquitecto con la Cámara Argentina de la Construcción –en 1951, a la vuelta de una beca en Italia– hasta su consagración con el Banco de Londres, pasando por la Biblioteca Nacional de Buenos Aires, el Hospital Naval, el Buenos Aires Design y el contiguo Centro Cultural Recoleta, entre muchos otros proyectos que han contribuido a enriquecer la fisonomía bonaerense del último medio siglo. Es a este multifacético e intenso Clorindo Testa al que intentamos descubrir en su encuentro con Revista AOA. Un encuentro cálido, distendido, informal, fuera de moldes, sin poses. Disperso, gracioso y sabrosamente sustancioso.

Una conversación al más puro estilo Testa. O “un experimento… y quién mejor que Clorindo Testa para hacerlo”, como dijo Enrique Browne al recibirlo en las oficinas de la AOA, acompañado de Raimundo Lira, Yves Besançon y el equipo editorial de Revista AOA. Así, más que insistir una vez más en su visión arquitectónica, el hilo conductor del encuentro fue desandar el proceso implícito en sus obras hasta remontarse al principio de principios: un croquis, esencia creativa de todo arquitecto. Especialmente de un arquitecto-pintor.

113

Made with FlippingBook - Online magazine maker