EH3963 TAMPS 19SEP2025 WA

ESCENA/31

el horizonte

Fin de semana del 19 al 21 septiembre de 2025

¡FELICIDADES, DOCTORES! PRUEBA SUPERADA La UANL entrega 221 títulos de doctorado y celebra el empeño de quienes alcanzaron el grado máximo de estudios

ejemplo de esfuerzo, disciplina y búsqueda del conocimiento. Su trayectoria inspira a nuevas gene- raciones y reafirma la calidad de nuestros programas de posgrado. “Con el entusiasmo y la convic- ción que caracterizan a nuestra comunidad universitaria, reafir- mamos nuestro propósito de se- guir construyendo una gran uni- versidad, que tenga como prin- cipio la excelencia académica y que conciba a la educación como el mejor instrumento para formar profesionistas éticos, ciudadanos responsables y seres humanos ín- tegros que contribuyan al engran- decimiento de nuestro Estado y de nuestra nación”, aseguró. En búsqueda de convertirse en un referente en la generación de conocimiento y en una institu- ción de vanguardia, incluyente y equitativa para el desarrollo soste- nible de la sociedad, a través de los

años, la UANL ha liderado diversos proyectos en los centros de investi- gación de las difer La doctora egresada de la Facul- tad de Ciencias Biológicas, Diana Alejandra Guzmán Díaz, expresó su agradecimiento a la UANL por ser un espacio propicio para la ge- neracióndeconocimiento.Resaltó que la institución cuenta con una grancomunidadcientíficaenfoca- da en investigaciones con sentido de responsabilidad social. La doctora egresada de la Facul- tad de Contaduría Pública y Admi- nistración Diana, Elizabeth Oyervi- des López, exhortó a los egresados a brindar soluciones y alternativas a los problemas globales. “Más que un título, nos forma- ron como personas con valores y ética, con la encomienda de ser un referente en nuestra sociedad y con el firme compromiso de dejar una impronta duradera”, expresó.

REDACCIÓN El Horizonte L

a Universidad Autónoma de Nuevo León realizó la entrega de 211 títulos de doctorado en Sesión So- lemne del Honorable Con- sejo Universitario, como

lo establece el Reglamento Gene- ral de Posgrado de la UANL, des- de 1989. El Rector de la UANL, Santos Guzmán López, encabezó la cere- monia en el Teatro Universitario, en el Campus Mederos, los días 11 y 18 de septiembre. Durante el acto protocolario, el ejecutivo universitario impuso el birrete y entregó los títulos a cada uno de los egresados. “La entrega de grados de doc- torado representa la culminación con excelencia de la etapa más alta en formación. Ustedes son

Siguiendo al Papa POR ANAM CARA

mos que no tenemos que tener prisa de resurgir: más es necesa- rio descansar, acoger el silencio, dejarse abrazar por el límite. A veces buscamos respuestas rápi- das, soluciones inmediatas. Pero Dios trabaja en lo profundo, en el tiempo lento de la confianza. El sábado de la sepultura se con- vierte así en las entrañas de las que pueden brotar las fuerzas de una luz invencible, aquella de la Pascua. Queridos amigos, la esperan- za cristiana no nace en el ruido, sino en el silencio de una espera habitada por el amor. No es hija de la euforia, sino de un confiado abandono. También en la tumba, Dios está preparando la sorpresa más grande. Y si sabemos acoger con gratitud aquello acontecido, descubriremos que, justamente en la pequeñez, y en el silencio, Dios ama transfigurar la realidad haciendo nuevas todas las cosas con la fidelidad de su amor. La verdadera alegría nace de la espera habitada, de la fe pacien- te, de la esperanza de que cuanto ha vivido en el amor, ciertamente, resurgirá a la vida eterna.

saber detenerse es un gesto de confianza que tenemos que apre- nder a cumplir. El Sábado Santo nos invita a descubrir que la vida no depende siempre de aquello que hacemos, sino también de cómo sabemos desistir de cuanto hemos podi- do hacer. En el sepulcro, Jesús, la Palabra viviente del Padre, calla. Pero es justamente en aquel silencio que la vida nueva inicia a fermen- tar. Como una semilla en la tier- ra, como la oscuridad antes del amanecer. Dios no tiene miedo del tiempo que pasa, porque es Señor también de la espera. Así, también nuestro tiempo “no útil”, aquel de las pausas, de los vacíos, de los momentos estériles, pu- ede convertirse en vientre de res- urrección. Todo silencio acogido puede ser la premisa de una Pal- abra nueva. Todo tiempo deteni- do puede convertirse en tiempo de gracia, si lo ofrecemos a Dios. Es el Dios que deja hacer, que espera, que se retira para dejar- nos la libertad. Es el Dios que se fía, también cuando todo pa- rece terminado. Y nosotros, en ese sábado detenido, aprende-

El Papa León XIV: La esperanza cristiana no nace en el ruido, sino en el silencio de una espera habitada por el amor. No es hija de la euforia, sino de un confiado abandono. Del 12 al 18 de septiembre del 2025 (VIS).

AUDIENCIA GENERAL.- Q za nuestra, hoy contemplamos el misterio del Sábado Santo. El Hijo de Dios yace en la tumba. Pero esta su “ausencia” no es un vacío: es espera, plenitud con- tenida, promesa custodiada en la oscuridad. Es el día del gran si- lencio, en el que el cielo parece mudo y la tierra inmóvil, pero es justamente ahí que se cumple el misterio más profundo de la fe cristiana. Es un silencio grávi- do de sentido, como el vientre de una madre que custodia al hijo todavía no nacido, pero ya vivo. El cuerpo de Jesús, bajado de ueridos hermanos y her- manas, en las cateque- sis sobre Jesús esperan- la cruz, fue envuelto con cuidado, como se hace con aquello que

días de creación, Dios descansó (cfr Gen 2,2). Ahora, también el Hijo, luego de haber completado su obra de sal- vación, descansa. No porque está cansado, sino porque ha con- cluido su trabajo. No porque se ha rendido, sino porque ha ama- do hasta el final. No hay nada más que agregar. Este descanso es el sello de la obra cumplida, es la confirmación de aquello que tenía que hacerse y que ha sido completado. Es un descanso lleno de la presencia oculta del Señor. Fatigamos en detenernos y descansar. Vivimos como si la vida nunca fuese suficiente. Co- rremos por producir, por de- mostrar, por no perder terreno. Pero el Evangelio nos enseña que

es valioso. El evangelista Juan nos dice que fue sepultado en un jardín, dentro de una tumba nue- va, en la que todavía nadie había sido sepultado (Jn 19,41). Nada es dejado a la casual- idad. Aquel jardín recuerda al Edén perdido, el lugar en el que Dios y el hombre estaban uni- dos. Y aquella tumba nunca an- tes usada habla de algo que to- davía debe suceder: es un um- bral, no un final. En el inicio de la creación Dios había plantado un jardín, ahora también la nueva creación toma forma en un jardín: con una tumba cerrada que pron- to se abrirá El Sábado Santo es también un día de descanso. Según la ley judía, el séptimo día no se debe trabajar: de hecho, luego de seis

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