EH4068 TAMPS 17FEB2026

18/INTERNACIONAL

el horizonte

Martes 17 de febrero de 2026

SUCEDIÓ DURANTE PARTIDO EN RHODE ISLAND Dos muertos por tiroteo en pista de hockey en EUA

Este fue el TIROTEO MASIVO número 41 en todo Estados Unidos en apenas los primeros 47 DÍAS de este año

REDACCIÓN El Horizonte

Un partido de hockey fue violen- tamente interrumpido cuando el sonido de varios disparos reso- nó dentro de una pista de hielo en Rhode Island, en un incidente que dejó al menos dos personas muertas y otras tres heridas, se- gún informó la policía local. El hombre armado parece ha- ber estado apuntando a miem- bros de su propia familia, dije- ron a CNN dos funcionarios con conocimiento del asunto. TIRADOR SE SUICIDÓ El tiroteo se habría desarrollado detrás de uno de los banquillos de un equipo en medio del juego, según muestra un video del ser- vicio de transmisión de depor- tes juveniles. En las imágenes, se ve a jugadores de ambos equi- pos buscando refugio mientras se disparan al menos una doce-

CONMOCIÓN DURANTE EL EVENTO ESCOLAR Decenas de padres acudieron rápidamente al lugar de los hechos a comprobar que sus hijos se encontraran sin daños

‘LARRY’, EL GATO MÁS FAMOSO DEL MUNDO, CUMPLE 15 AÑOS HABITA LA CASA OFICIAL. Larry, el gato más famoso del mundo, cumple 15 años como el “dueño” absoluto de Downing Street en Londres. Este gato callejero, adoptado en 2011, ha sido testigo silencioso de la historia reciente al servir junto a seis primeros ministros británicos. Larry se mantiene como la única figura constante en una década de política en el Reino Unido.

FOTO: AP

na de tiros, con jugadores y en- trenadores corriendo hacia las puertas que conducen fuera de los banquillos de la pista. Algunos de los patinadores de la banca se unieron a los ju- gadores en el hielo, saltando a la pista en medio del sonido de los disparos y corriendo hacia

una puerta en el lado opuesto que conduce al vestuario. Tras- cendió que otra persona inten- tó desarmar al tirador en las gra- das, dijo el senador Jack Reed de Rhode Island y confirmó que el presunto tirador murió por una herida de bala autoinfligida des- pués de abrir fuego.

Encontrando nuestra vocación

COLUMNA ESPIRITUALIDAD POR RON ROLHEISER

Muchos de nosotros conocemos una famosa frase de C.S. LEWIS, quien, al escribir sobre su conversión al CRISTIANISMO, compartió que fue “el converso MÁS RETICENTE de la historia de la cristiandad”. Cuando se ARRODILLÓ por primera vez, no fue con FERVOR entusiasta, sino con la SENSACIÓN de que era algo que tenía que hacer. ¿Qué le dio esta sensación? ¿ Qué es una vocación y cómo en- contramos la nuestra? Una voca- ción, como sugiere David Brooks, es un factor irracional en el que es- y lo percibí en el ethos de la cultura cató- lica romana de la época.

dudado de que esta era mi vocación: el sacerdocio y los Misioneros Oblatos de María Inmaculada. Dios, la vida, el ministerio y los Obla- tos me han dado una vida que va más allá de lo que merezco. El ministerio ha esta- do colmado de gracia sin medida y los Oblatos me han brindado una comunidad sana, oportunidades educativas excepcio- nales, una serie de ministerios maravillo- sos y un orgullo por el carisma de nuestra congregación de servir a los pobres. Sesenta años en esta vocación y solo puedo decir: Gracias, Dios, por llevarme adonde no quería ir. Tomé esa decisión a los diecisiete años. Hoy en día, nuestra cultura diría que una decisión así no puede tomarse con la su- ficiente madurez y claridad a tan tempra- na edad. Bueno, nunca he dudado seria- mente de mi decisión y ahora la recuerdo como la decisión más clara, altruista y vi- vificante que he tomado. Esa es mi historia, pero hay muchas his- torias vivificantes diferentes de la mía. La compulsión de Dios tiene una infinita va- riedad de modalidades.

cantando en voz alta, pero la voz de Dios no se acalla tan fácilmente. Esto llegó a su punto álgido a finales del verano, solo dos semanas antes de irme a la universidad. Llegué a casa una noche, después de trabajar otra tarde so- litaria en un tractor. Mis padres no esta- ban, así que intenté distraerme jugando futbol con mi hermano menor. La paz no llegó entonces. Llegó más tarde, al acostarme, después de ha- ber tomado la decisión de ser sacerdo- te. Compartí mi decisión con mis padres por la mañana. Sonrieron y me llevaron a ver a nuestro párroco local, un Misionero Oblato de María Inmaculada. Para ser justos, el sacerdote me dijo que, aunque él era Oblato, tenía otras opcio- nes, como ser sacerdote diocesano o je- suita. Elegí a los oblatos porque era lo que conocía y porque ya tenía un herma- no mayor en la orden. Dos semanas des- pués, estaba en el noviciado oblato, ¡uno de los novicios más reticentes de la histo- ria de los Oblatos! Sin embargo, desde el primer día, fue lo correcto. Supe que era donde esta- ba llamado a estar. Eso fue hace sesen- ta años y, a pesar de las dificultades que he tenido en mi sacerdocio, nunca he

Sin embargo, siempre sentí una fuer- te resistencia interior. ¡Esto no era lo que quería hacer con mi vida! Yo no quería ser sacerdote católico. Alimenté esta resisten- cia durante mis años de secundaria y me gradué con la intención de ir a la universi- dad, idealmente para ser psicólogo. Pero una voz dentro de mí no se callaba. Pasé el verano después de graduarme de la secundaria trabajando en dos gran- jas: la nuestra y la de un vecino. La mayor parte del tiempo trabajaba al aire libre, a menudo solo, en un tractor durante largas horas en el campo. Y en esas largas horas, la compulsión de Dios comenzó a desgas- tar mi resistencia. La idea de que estaba llamado a ser sacerdote simplemente no podía ser silenciada, aunque lo intentara. Recuerdo una tarde en particular; mien- tras trabajaba solo en un tractor, inten- té alejar ese pensamiento de mi cabeza

cuchas una voz interior tan fuerte que se vuelve impensable darle la espalda, y donde intuitivamente sabes que no tie- nes elección, sino que solo puedes pre- guntarte: ¿cuál es mi responsabilidad aquí?Esa es la historia de mi propia voca- ción al sacerdocio y a la vida religiosa, y la comparto aquí no porque sea especial; no lo es. Es común, una entre millones. La comparto con la esperanza de que pueda ayudar a alguien más a discernir su voca- ción en la vida. Esta es mi historia. Crecí en una cultura católica que, en aquel entonces, básicamente pedía a to- dos los niños y niñas que consideraran si estaban llamados a la vida religiosa con- sagrada o al sacerdocio. Lo escuché explí- citamente de mis padres y de las monjas ursulinas que me enseñaron en el colegio,

Ron Rolheiser. OMI

www.ronrolheiser.com

RON ROLHEISER: Sacerdote católico y miembro de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada. Especializado en Teología en la Universidad de Lovaina, Bélgica. Presidente Emérito de la Escuela de Teología de los Oblatos en San Antonio, Texas. Columnista, conferencista y escritor

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