Matta arquitecto: una entrevista sobre arquitectura
Transcripción de entrevista realizada por Ramuntcho Matta a Roberto Matta, presentada originalmente en formato de video (SOMETIMESTUDIOS). Agradecimientos a Ramuntcho Matta por este material.
Ra / Ramuntcho Ro / Roberto
Ra: Quiero que hablemos de arquitectura, sobre lo que aprendiste de arquitectura. Ro: La arquitectura es… cómo expresarlo… En el ser humano existe la profunda necesidad de concebir y expresar “el dónde”, el territorio, el lugar en que se está. Y las representaciones son como un juego de cartas, un castillo de naipes, algo virtual, hipotético, pero que tiene su origen en los primeros habitantes. Como la arquitectura Dogón, una de las más antiguas y que permite imaginar los orígenes. Y las primeras cavernas, que eran una especie de “ready made”. Estaban presentes todas las variantes del universo. Había muros de agua, muros de hielo, muros de hierba. Todo eso es parte de una historia que es la historia de la concepción del “dónde”, de donde estamos. Y mientras más avanzamos y nos adentramos en la profundidad del “dónde”, ahí yacen geometrías que aún no han sido imaginadas. (Comenta mientras pinta) Vas a ver cómo aparece… (alude a una figura, una geometría a pinceladas) . Tenemos la tendencia profunda de copiar e intentar hacerlo mejor que la naturaleza, con sus flores enormes, sus milagros y maravillas y sus insectos imposibles. Entonces, la arquitectura es más que sólo ladrillos… Yo como arquitecto me dije qué cosa es construir. En vez de construir con adobes y cosas así, o con techos, creo que la cuestión importante es construir una conciencia, una conciencia que antes de morir pase a ser casi universal. Los ojos saben también. La morfología es ( básica o mágica, no se entiende bien en el original ) en función de la palabra. La palabra es como un cuchillo, en cambio la morfología es como una especie de pequeña explosión, como hacen las flores y las plantas. Entonces todo eso empezó a hacerme pensar que era mejor dibujar que hacer planos de construcción. Me he servido de los planos de arquitectura que sirven para comprender cómo se construye una casa y he aplicado todo eso al diseño de espacios, que podrían denominarse espacios del pensamiento, que representan cómo funciona el pensamiento y cómo utiliza signos y símbolos, claro. Ra: Tu tesis de arquitectura, La Liga de las Religiones, ¿así comenzaste? Ro: Todo comenzó con algo así (despliega y muestra un croquis). Yo lo llamaba “la arquitectura chilena” ( se ríe ). Imaginé una ciudad donde todas las delegaciones de religiones se reunieran… Situada a los pies de una colina, y en la cima la sala de reuniones, algo así como un templo. Entonces para estudiar los interiores me inspiré en desnudos. Al interior de estos espacios cuadrados había habitaciones rodeadas de patios hechos de curvas ( va recorriendo el dibujo mientras explica ), me basé en desnudos. Luego es más complejo. Y luego, los planos de construcción, hechos con una mayor… Ra: ¿Imaginación? Ro: Una mayor precisión… La ciudad era completamente rectilínea y todas las habitaciones con cuartos y muros flexibles. En ese tiempo les llamaba flexibles, e incluso inflables. Un proyecto verdadero debe tener como meta la construcción de un ser humano. Eso ha desaparecido. Si usted es arquitecto debe preocuparse de la solidez de los materiales, de la calidad de la construcción. Pero si usted es un cínico, usted no necesita construir. No se trata de movimiento, lo importante es el crecimiento. La casa no crece, si no quien vive en ella. El habitante debe estar en un medio favorable a su crecimiento y su conciencia. Y no en un medio que lo intimida y que lo trata como a un mueble. En el fondo, lo que ocurre no es el movimiento como crecer. Se trata de crecer. Entonces la imagen no es tanto cinematográfica, de cambiar de puesto, de sitio, como de crecer. Es como un árbol, que depende de dos cosas: de las raíces y de las ramas. Las ramas, por decirlo así, es lo que te pone en contacto con el mundo actual, y las raíces te ponen en contacto con las cosas que dan energía. Sucede que en general la imagen que la gente usa es la de un tronco, pero no hay ni raíces ni ramas. Entonces no es un árbol, es un palo. La mayor parte de la gente tiene un concepto de su ser que es un palo, entonces no se agarra. La buena imagen del crecer de una conciencia es la de un árbol, que crece, crece y crece desde una semilla hasta tocar el cielo y después se seca, se muere, se convierte en fuego. (Aparece en las imágenes una nieta pequeña, a la cual Ramuntcho le dice: Si le hicieras una pregunta a Matta, ¿cuál sería? Ella pregunta entonces:) - ¿Arquitecto? Yo era arquitecto. Y cambié para hacer la arquitectura en la imaginación.
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