Revista AOA_18

La Revista AOA 18 centra su mirada en el compromiso social y la vanguardia intelectual, rescatando la figura de Enrique Gebhard Paulus, un apasionado arquitecto y urbanista fundamental en la difusión del modernismo a través de la revista ARQuitectura. En esta edición, la muestra de oficinas asociadas exhibe una notable variedad tipológica, destacando el Hotel NOI de Vitacura (Jorge Figueroa), el Edificio Consistorial de Lo Espejo (Vicente Justiniano Arquitectos), la ampliación de la Facultad de Educación UC (Baixas y Del Río Arquitectos) y el Edificio Plaza San Damián, junto a proyectos residenciales como la Casa Concepción y una palapa en Monterrey, México. La sección internacional presenta una entrevista con Carlos Jiménez, profesor de Rice University y jurado del Pritzker, quien reflexiona sobre la relación entre cultura y cliente. Finalmente, se inaugura la sección de "Obras Recibidas" para ampliar la visibilidad de los socios y se detallan los resultados del concurso para la nueva sede del Lycée Antoine de Saint Exupéry en Chicureo, reafirmando el papel de la AOA como organizador y promotor de la excelencia arquitectónica en Chile.

18 noviembre / 2011 november / 2011

Asociación de Oficinas de Arquitectos Chile Architectural Office association Chile

ÍNDICE / contents

Publicación de la Asociación de Oficinas de Arquitectos Publication of the Architectural Office Association of Chile

En nuestro propósito de destacar la obra de arquitectos de la modernidad en Chile cuyo trabajo no ha sido debidamente difundido, en esta edición presentamos al arquitecto Enrique Gebhard Paulus, en un estudio realizado por Maximiano Atria y con una semblanza a cargo de Osvaldo Cáceres. Gebhard fue un profesional que con la misma pasión combinó facetas como académico, diseñador y urbanista, con un fuerte interés en la vivienda social y en la definición de sus postulados modernistas a través de la revista ARQuitectura, la cual cofundó en 1935. En cuanto a selección de obras de oficinas asociadas a la AOA, en esta oportunidad incluimos edificios públicos como la Escuela de Postgrado de la Facultad de Educación de la UC, la Municipalidad de Lo Espejo y el Hotel NOI de Vitacura, además de un edificio de oficinas y viviendas unifamiliares todos los cuales, como es habitual, se muestran detalladamente. Teniendo en cuenta el volumen, interés y calidad de las obras enviadas por nuestros asociados, se ha creado una nueva sección –Obras Recibidas-, que busca dar cabida a una mayor cantidad y variedad de trabajos ejecutados por las oficinas participantes. Como entrevista internacional destacamos la visita del arquitecto Carlos Jiménez, de origen costarricense y professor de la Universidad de Rice en Houston. Su labor como jurado en distintos concursos internacionales, incluido el premio Pritzker, y sus planteamientos sobre la arquitectura realizada en función de su tiempo, lugar y ocupantes, constituyen un valioso aporte. En la sección Concursos se detalla el de la nueva sede del Lycée Antoine de Saint Exupéry, que se construirá en Chicureo, el cual fue organizado y dirigido por la AOA y que convocó la participación de más de 40 equipos profesionales, incluyendo a los más destacados del país. Es política de la AOA el fortalecimiento del sistema de concursos para asignar los mejores proyectos de cada encargo, lo que será reflejado y publicado en nuestra Revista. As part of our aim to highlight the work of the architects of Chilean modernism whose work has not been adequately promoted, we present in this edition architect Enrique Gebhart Paulus, with a study by Maximiano Atria and a portrait in the hands of Osvaldo Cáceres. Gebhard was a professional who combined with equal passion the roles of professor, designer and urban planner, with a strong interest in social housing and in the definition of his modernist principles in ARQuitectura magazine, which he cofounded in 1935. Regarding the selection of works by AOA associate offices we include this time public buildings such as the Postgraduate School of the Education Faculty at Universidad Católica, the Municipality of Lo Espejo and the NOI Hotel in Vitacura along with an office building and single family homes, all of which are presented in detail as usual. Considering the volume, interest and quality of the works submitted by our associates, we have created a new section – Received Works – which seeks to open a space for a larger quantity and variety of built works by the participating offices. Our international interview highlights the visit of architect Carlos Jiménez, born in Costa Rica and professor at Rice University in Houston. His work as jury in different architectural competitions including the Pritzker prize and his ideas of architecture as a result of its time, place and inhabitants constitute a valuable contribution. The Competition section presents the new venue for the Lycée Antoine de Saint Exupéry, to be built on Chicureo, organized and led by the AOA and attracting the participation of more than 40 professional teams, including the most relevant of the country. The policy of the AOA is to strengthen the competition system to assign the best proposals for each commission, which will be reflected and published in our Magazine.

30_ Arquitecto chileno / chilean architect Enrique Gebhard Paulus: Una particular recherche patiente A particular recherche patiente 50_ Muestras / works Ampliación Facultad de Educación UC, Edificio Postgrados Universidad Católica Education School, Postgraduate Programs Building Expansion Edificio Consistorial Municipalidad de Lo Espejo Lo Espejo Municipality City Hall Building Hotel Noi, Vitacura Noi Hotel, Vitacura

director / director Carlos Alberto Urzúa

comité editorial / editorial committee Yves Besançon Enrique Browne Raimundo Lira Carlos Alberto Urzúa

edición periodística / editor Pilar Sepúlveda

diseño gráfico / graphic design María de las Nieves Rufin Soledad Rodríguez

Edificio Plaza San Damián Plaza San Damián Building

traducción / translate Pablo Molina

Casa Concepción Concepción House Casa La Hacienda La Hacienda House

representante legal / legal representative Patrick Turner David Rodríguez

Casa Colina Vista Hermosa Colina Vista Hermosa House Palapa en Monterrey, México Palapa in Monterrey, Mexico

coordinación administrativa / administrative coordination Olga Benavides

secretaria / secretary M. Eugenia Navarro publicidad / advertising María Iris Salas suscripciones / subscriptions info@aoa.cl

100_ Obras Recibidas / received works 104_ Entrevista internacional / international interview Carlos Jiménez: 116_ Concurso / competition Lycée Antoine de Saint Exupéry, sede Chicureo Lycée Antoine de Saint Exupéry, Chicureo location 130_ medios / publications Arquitectura, cultura y cliente Architecture, culture and the client

presidente aoa / president of aoa Patrick Turner

Carlos Alberto Urzúa Baeza Director Revista AOA / AOA Magazine Director

Av. Alonso de Córdova 2.600 Of. 21 Vitacura - Santiago, Chile Teléfono: (56-2 ) 263 41 17 / Fax: (56-2 ) 321 33 29 info@aoa.cl

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arquitecto chileno

chilean architect

Enrique Gebhard fue un arquitecto cuya relevancia en la historia de la arquitectura del siglo XX en Chile no se condice con la falta casi absoluta de estudios profundos de su obra y con los roles en los diversos ámbitos en los que desarrolló su carrera. No obstante ser identificado con el edificio de la Estación de Biología Marina de Montemar, ejerció también en el campo académico, editorial y profesional con un nivel de compromiso pocas veces visto en nuestro contexto.

enrique gebhard paulus (1909 - 1978 )

Enrique Gebhard was an architect whose place in Chilean twentieth century architecture doesn’t show itself in the almost absolute inexistence of serious studies on his work and its roles in different fields in which he showed prominence. Regardless of being identified with the marine biology station at Montemar, he excelled in the academic, editorial and professional areas with a commitment rather rare in the local context.

una particular recherche patiente

a particular recherche patiente

Por / by Maximiano Atria (*)

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Enrique Gebhard Paulus (Traiguén, 1909 – Santiago, 1978)

por Osvaldo Cáceres González, arquitecto y académico.

Conocí a Enrique en 1947, en una reunión del Centro de Alumnos de Arquitectura de la Universidad de Chile en la revista Arquitectura y Construcción, donde él y Waldo Parraguez actuaban como colaboradores, y de quien yo conocía algunas obras desde los 40. Ahí vi fotos de proyectos de Gebhard que no se construyeron, como el edificio en José Miguel de la Barra, que hicieron después Marchant y Roi, creo que con participación de Bodenhöfer. Bucciardi, con quien yo colaboraba, decía que Enrique hacía los proyectos y luego no seguía cuando encontraba resistencia a sus ideas. Después fue profesor de Urbanismo en la Universidad de Chile en 1948 y se fue a Argentina para el Plan de Buenos Aires. Volvió a principios de los 50, cuando hizo la segunda etapa de Montemar. Enrique era una persona especial, tenía pocos amigos, era muy franco en el trato y radical en la crítica y valoración de su propia obra, de la cual decía haber “realizado pocas, pero todas buenas”. Era muy ortodoxo y crítico con lo que hacían los otros arquitectos de su generación, la del 38, compuesta entre otros por Parraguez, Jorge Bruno González, Aedo, Santiago Aguirre e Inés Frey, Dvoresky, Borchers e Isidro Suárez, de la Chile, y Valdés, Castillo, Huidobro, Duhart, Alberto Cruz, Luis Mitrovic y Mario Pérez de Arce, de la Católica. Criticaba mucho a los arquitectos que hacían obras distintas a la arquitectura moderna. Creo que fui uno de esos pocos amigos desde los 60, cuando se radicó en Temuco, luego de terminar su trabajo en la Dirección de Planeamiento del MOP, en el que crearon la primera División Regional del país, los Planos Intercomunales de Santiago, Valparaíso y Concepción y los Planes Reguladores de su nativa Traiguén y de Temuco, Loncoche y Villarica. La arquitectura se le hacía difícil, como a toda su generación. Derivó por eso al urbanismo, y terminó haciendo algunas obras a fines de los 60 en Temuco: el Centro Español, el Edificio Ribera y el Estadio Municipal, entre otros. Después, en los 70, trabajó en la Dirección de Transporte del MOP, donde tuvo a su cargo la habilitación del Aeropuerto de Pudahuel para la Asamblea de la UNCTAD. Después del golpe de estado estuvo preso alrededor de tres meses en el Estadio Nacional, donde su salud se deterioró mucho. En el “exilio interior” teníamos juntos el proyecto de hacer una revista que se llamaría Arquitectura 3 Ensayos. Partiríamos con un artículo de Enrique, uno de Isidro Suarez, y otro artículo mío. Cuando murió, en 1978, edité la revista, con un artículo suyo que armé con trozos de sus cartas y bajo el nombre “Amo la Arquitectura”, título de un libro que quería hacer luego, “Polarizaciones Estéticas en Santiago” de Borchers y un artículo mío sobre la arquitectura chilena de 1925 a 1975, para referirme a la generación de Gebhard. Considero que su obra es muy importante, partiendo por las primeras casas y el Pabellón de la Vivienda de principios de los 40, en la Alameda. De su obra se destaca el Hogar Hipódromo Chile, que está dedicado ahora a funciones administrativas y que tiene un mural de Javier Guerrero, realizado cuando terminó los murales de Chillán con Siqueiros, actualmente tapado por un cielo falso y que debiera recuperarse. I met Enrique in 1947, at a meeting with the Students Council of the School of Architecture of the University of Chile at the Arquitectura y Construcción magazine offices, and of whom I knew some works since the 40s. At the magazine I saw pictures of unrealized projects, like the José Miguel de la Barra street building, that was later taken by Marchant and Roi, I think with collaboration by Bodenhöfer. Osvaldo Bucciardi, with whim I worked then, used to say that Gebhard drew the projects and then abandoned them when he found opposition to his ideas. He was later appointed professor of Urbanism in 1948 and moved to Argentina to work for the Buenos Aires plan, from where he returned in the early 50s, when he did the second stage of Montemar. Enrique was a special person, with few friends, very straightforward and direct in his criticism and evaluation of his own work, of which he said he had done “not many, but all of them good”. He was very orthodox and criticized the work of his generation. Among them Parraguez, Jorge Bruno González, Aedo, Santiago Aguirre and Inés Frey, Dvoresky, Borchers from the university of Chile and Valdés, Castillo, Huidobro, Duhart, Alberto Cruz, Mitrovic and Pérez de Arce from the Catholic university. He was very critic of architects that did different than modern architecture. I may consider myself one of those few friends since the 60s, when he settled in Temuco after his work at the Planning Department in the government, where he worked in the regional division of the country, and the urban plans of Santiago, Valparaíso, Concepción, Traiguén (his native town), Temuco, Loncoche and Villarrica. Work as an architect was hard in those days, like for anyone his age. For that reason he turned to urbanism. He did, however, some buildings in Temuco: the Spanish Center, the Ribera building and the municipal stadium, among others. Later, in the early 70s, he worked at the Transportation Department, where he designed the new passengers terminal at the Santiago airport for the UNCTAD conference. After the coup d’état he was held prisoner for around three months at the National Stadium, where his health suffered deeply. As “internal exiles” we had the idea of editing a magazine that would be called Arquitectura 3 Ensayos. The idea was to publish three articles, on by Enrique, another by Isidro Suárez and the other by myself. When he died in 1978 I finally edited the magazine, using some pieces of letters under the name “I love Architecture” a working title for a book he was preparing. Then “Aesthetic Polarizations in Santiago” by Borchers, and an article by me on Chilean architecture from 1925 to 1975, dealing with the work of Gebhard’s generation. I consider his work to be of the utmost relevance, starting with the first houses and the Housing pavillion of the early 40s. Among his buildings, I have a special preference by the Hippodrome Social Center, used today as administrative offices and containing a mural painting by Xavier Guerrero, done after his work with Siqueiros in Chillán. Today it is covered by a ceiling, and it should be restorated.

Gebhard en visita de obra del aeropuerto Pudahuel, Santiago, ca. 1972. / Gebhard checking work on the Pudahuel airport, Santiago, ca. 1972.

Como estudiante de Arquitectura de la Universidad de Chile, en 1933 Enrique Gebhard participó en el grupo que intentó producir una reforma, exigiendo la modificación de los planes de estudio y la incorporación de profesores con orientación moderna. Promovían la ejecución de talleres paralelos, concursos de rápida ejecución y sin correcciones, todo esto alejado de los cursos formales academicistas. El movimiento reformista no fue sólo un enfrentamiento entre estudiantes y profesores, sino un intento por refundar la enseñanza de la arquitectura para ponerse a tono con los requerimientos que el siglo XX imponía en la formación de los arquitectos, quienes hasta ese momento en Chile seguían planes de estudio inspirados en la academia de Beaux Arts. Si bien no tuvo un éxito total, logró algunos cambios decisivos, como el reemplazo del director de la Escuela, asumiendo Juan Martínez como una solución de consenso: sin ser un arquitecto completamente comprometido con los postulados modernos, mantenía una postura a favor de la hibridación entre racionalismo y localismo, evidente en obras como el pabellón chileno para la Exposición de 1929 en Sevilla. También se logró la modificación de algunos planes de estudio, principalmente en los cursos de taller, donde se obtuvo una apertura a miradas menos academicistas. 1 Suspendido de la universidad como consecuencia del movimiento de reforma, 2 Gebhard se unió con Waldo Parraguez en el proyecto editorial de la revista ARQuitectura, que vio la luz en 1935 y de la que se publicaron seis números. Esta sería la primera revista chilena de arquitectura propiamente tal, inspirada en las revistas extranjeras que los editores conocían. Fue también la primera en poner en la discusión temas que en esos años sólo se debatían en círculos más bien estrechos al interior de las universidades, o en algunas reparticiones públicas para las cuales la ciudad y la vivienda eran parte de su competencia. Estas posturas se expresaban en artículos especialmente encargados y también con extractos de escritos y artículos de arquitectura, urbanismo y arte de autores nacionales y extranjeros. Entre estos últimos se encontraban Walter Gropius, David Alfaro Siqueiros, Joaquín Torres García, Wladimiro Acosta, Le Corbusier, Theo van Doesburg, Sigfried Giedion y otros.

As a student at the school of architecture of Universidad de Chile, in 1933 he participated in the reformist team that fought for a change in the teaching methods, studies plans, and the incorporation of modern teachers, without the beaux-arts leaning that was usual in local schools of architecture. The aim of the reformist group was to put local architectural teaching at level with the needs of the new century, modifying the contents and changing the whole system of architectural education. Success was only partial, and the main result was the appointment of Juan Martínez as the school’s director, as a compromise solution: his name was acceptable to everyone, being a tradition-oriented architect with clear modern sensibilities, as is evident in his Chilean pavilion for the Sevilla Exhibition in 1929 and his School of Law building of 1938. For the students, the outcome was stronger, many of them being suspended from studies for one to two years, Gebhard one of them. Associated with Waldo Parraguez after being suspended, Gebhard founded ARQuitectura magazine in 1935, of which they would publish six issues until 1936. This was the first architecture magazine in Chile, inspired in European reviews that were known to the editors. It was the first one to present topics until then restricted to academic circles and public institutions related to the built environment. These matters were discussed in articles specially commissioned or written by Gebhard and Parraguez, or taken from international magazines, signed by the main referents of modern architecture, between them Walter Gropius, David Alfaro Siqueiros, Joaquín Torres García, Wladimiro Acosta, Le Corbusier, Theo van Doesburg and Sigfried Giedion.

Gebhard se unió con Waldo Parraguez en el proyecto editorial de la revista ARQuitectura, que vio la luz en 1935. / /Gebhard and Waldo Parraguez would join forces to publish ARQuitectura magazine, starting in 1935.

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In parallel with the magazine, Gebhard worked at the Statistics Department of the Municipality of Santiago, where he would research the situation of slums in the urban center of the city, work that would be published in 1938 in the municipal bulletin with the title “Characteristics of the unhealthy housing in Chile and means for its solution”, alongside articles presenting documents from the Vth CIAM Congress held in Berlin the previous year, whose main topic was precisely the design of housing. Gebhard’s study was also the inspiration for the First Exhibition on Housing, mounted on the central garden in the Alameda Avenue in 1939. The political context in Chile was a boosting support for Gebhard’s ideas, and these years were seminal for his formation as a modern architect. In December 1938 Pedro Aguirre Cerda succeeded in the presidential elections, supported by the Popular Front, a coalition of socialists, democratic comunists and radicals. One month after being inaugurated, on January 24th, 1939, a big earthquake hit the southern areas of the country, centered in the city of Chillán. The government organized a reconnaissance mission headed by Jorge Aguirre, who had been secretary at ARQuitectura magazine, friend of Gebhard, and nephew of the new president. Aguirre called into the mission 25 young architects and students, Gebhard included. Beyond the specific results, this mission would gain notoriety because of the discussion it set up inside the Urbanism Institute, the semi-official board that grouped urbanists in the country. Two trends were rapidly identified: a traditional one, headed by Oyarzún and Oehrens, and another more radical and modern, with Gebhard and Parraguez as leaders. The main issue was detonated by Le Corbusier’s offer to come to Chile and design the urban plan of the new city of Chillán. At first received with satisfaction by the local architectural establishment, eventually a debate would rise in the press and the professional circles, with strong declarations by promoters and oponents. Apart from the anecdotic side, this polemic allowed local architects to clarify their positions regarding modern urbanism and the role of the State, putgting forward different priorities and their roles in the reconstruction process. First stage Participating in the mission to the south allowed Gebhard to make contacts with some official institutions, from which some commissions would come in the future. First, the Housing Exhibition, an initiative of Health Minister Salvador Allende, in 1939. In the central garden of the main avenue of the capital, one block away from the presidential palace, the exhibition team (Gebhard, Parraguez, Jorge Bruno González, photographer Antonio Quintana and painter Hernán Gazmuri) exposed publicly for the first time the harsh conditions of the workers housing, using statistics, panels and photographs of “conventillos” as were known urban slums with no running water and almost no hygienic conditions at all. The exhibition was housed in a tensile structure designed by Gebhard, and contained a house prototype.

Planta y elevación Exposición sobre la Vivienda, 1939 / Plan and elevation of Exhibition on Housing, 1939.

Desde su suspensión, Gebhard trabajó en el Departamento de Estadística de la Municipalidad de Santiago, donde elaboró un detallado estudio de la situación de los conventillos en esa comuna, que se publicaría en 1938 —en el Boletín Estadístico municipal— con el título “Características de la Vivienda Insalubre en Chile y Medios para Solucionarla”, junto a diversos documentos referidos al 5º Congreso Internacional de Arquitectura Moderna (CIAM), realizado en Berlín el año anterior, donde el tema era justamente el de los estándares de diseño para la vivienda social. 3 El estudio de Gebhard era una denuncia radical contra las condiciones inhumanas en que vivía un importante porcentaje de la población capitalina, y sería la base sobre la cual se organizaría en 1939 la Exposición de la Vivienda montada en el bandejón de la Alameda. El contexto político que vivía Chile en esos años fue un apoyo considerable para sus ideas, y le permitió llevar a cabo una serie de actividades consideradas claves en su formación. En diciembre de 1938 llegó a la Presidencia de la República el senador Pedro Aguirre Cerda, apoyado por el Frente Popular, compuesto por socialistas, comunistas democráticos y radicales. Es probable que Gebhard haya tomado una postura muy activa en la campaña para llevar al poder al Frente Popular, siendo él mismo militante del Partido Socialista y teniendo una visión comprometida con la acción social a favor de las clases obreras. Al mes del cambio de gobierno, el 24 de enero de 1939 se produjo el terremoto entre las provincias de Talca y Bío-Bío, con epicentro en las cercanías de Chillán. El gobierno organizó con urgencia una misión de reconocimiento que quedó a cargo del arquitecto Jorge Aguirre, quien había sido secretario del comité directivo de la revista ARQuitectura y además era sobrino del nuevo Presidente. Aguirre convocó un grupo de 25 arquitectos y estudiantes, entre los cuales estaba Gebhard. Esta misión, más que por sus logros específicos, es relevante porque desencadenó un enfrentamiento entre las dos corrientes predominantes en el Instituto de Urbanismo, una tradicional, representada por Oyarzún y

Oehrens, y la otra más radical, representada por Parraguez y Gebhard. El detonante de la polémica fue el ya clásico episodio suscitado por el ofrecimiento de Le Corbusier de elaborar gratuitamente un plan urbanístico para Chillán y Concepción, ciudades destruidas por el terremoto. Si bien este ofrecimiento fue recibido inicialmente con satisfacción por los arquitectos y urbanistas chilenos, a poco andar comenzó a generarse un debate, principalmente en los medios de comunicación escrita, con declaraciones de promotores y oponentes. 4 Más allá de las consideraciones anecdóticas, esta polémica pública se constituyó en una útil exposición de las posturas y de las ideas que las apoyaron, así como de las verdaderas prioridades de cada uno de los

Bosquejo de Enrique Gebhard para Osvaldo Cáceres que explica el proyecto de viviendas ferroviarias en Concepción / Sketch by Gebhard to Osvaldo Cáceres explaining the railway employees housing neighborhood, Concepción.

actores involucrados. Primera etapa

La participación en la comisión de reconocimiento a Chillán permitió a Gebhard establecer contactos con organismos del Estado, desde donde provendrían diversos encargos en los años siguientes. Primero, a instancias del Ministro de Salubridad del Frente Popular, Salvador Allende Gossens, el diseño y montaje de la Primera Exposición sobre el Problema de la Vivienda, en 1939. Ahí, sobre el bandejón central de la Alameda, entre Bandera y Morandé, el grupo gestor de la exposición (Gebhard, Waldo Parraguez, Jorge Bruno González, el fotógrafo Antonio Quintana y el pintor Hernán Gazmuri) mostró por primera vez en forma pública la realidad de la vivienda social en Chile, denunciando las pésimas condiciones en que se encontraba, utilizando estudios estadísticos para apoyar sus postulados y fotografías de conventillos y campamentos tomadas por Quintana, como la que cinco años antes ilustrara la portada del número 2 de ARQuitectura. La exposición se montó en una estructura temporal tensada, e incluía también un prototipo de vivienda social, todo diseñado por Gebhard, de manera que el espíritu de la exposición no sólo era de denuncia, sino también de propuesta.

Isométrica de la casa en calle Eduardo Donoso, Ñuñoa, 1944. / Isometric drawing of house at Eduardo Donoso street, Ñuñoa, 1944.

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Camino costero en la curva de Montemar, ca. 1940. / Coastal road in Montemar, ca. 1940.

La playa de Montemar con instalaciones turísticas antes de la construcción de la Estación de Biología Marina, ca. 1940. / View of Montemar beach before construction of the Marine Biology Station, ca. 1940.

En medio de estas actividades, Gebhard recibió su título de arquitecto en 1940, con un proyecto guiado por el profesor Roberto Dávila Carson. Sus primeros encargos profesionales provinieron, a pesar de sus extendidos contactos con el Estado, del ámbito privado. En 1941 diseñó una casa para el comerciante Quintero Chávez en la comuna de Ñuñoa, en la esquina de las calles Sucre y Miguel Claro, a media cuadra de su propia residencia. Esta casa expresaba el lenguaje al que Gebhard ya estaba comprometido, y constituye un interesante caso de un inicio de carrera que, a diferencia de muchos otros arquitectos que desarrollarían prácticas modernas sólo después de un ejercicio ecléctico, asumió de inmediato una postura definida a favor de la arquitectura moderna. Poco después, probablemente a fines de 1940 o principios de 1941, 5 recibió el encargo de diseñar el edificio para el Instituto de Biología Marina de la Universidad de Chile, en los roqueríos de Montemar, unos ocho kilómetros al norte de la ciudad de Viña del Mar. Más allá de ciertas características que lo instalan en un lugar destacado dentro de la rica producción moderna de Chile, la Estación de Biología Marina se presenta hoy como una pieza única en su historia, en sus logros arquitectónicos y en la calidad de su complejo sistema de interrelaciones espaciales y volumétricas. Los intereses de Gebhard con respecto al paisaje y al rol de los componentes del edificio como elementos plásticos dispuestos en un complejo juego de relaciones se vieron plasmados, con diversas intensidades, en las dos versiones del proyecto. La primera etapa, iniciada en 1941 e inaugurada en 1945 sólo con el edificio de laboratorios y la caja de escaleras, despliega un cierto lenguaje explícitamente no procesado por consideraciones locales. Es, en cierto sentido, un edificio bastante “internacional” en base al marco conceptual sugerido por Johnson y Russell-Hitchcock para la exposición del MoMA en 1932. La disposición de los volúmenes saca partido de la construcción por etapas -situación seguramente conocida y considerada por Gebhard en 1941- en la manera de separar cuerpos y conectarlos con piezas leves de circulación que no alcanzan a unificarlos. De este modo, se asegura de que cada pieza se conforme de manera unitaria. Ciertos detalles revelan una sintonía acrítica respecto a la arquitectura de Le Corbusier, aun en un contexto que parece ser más fuerte que las respuestas arquitectónicas. Así, el edificio se sostiene sobre pilares cilíndricos blancos, y su cuerpo construido se propone como un prisma abstracto y autónomo de las condiciones de textura, color y grano propios del paisaje costero.

Ventana del auditorio hacia el mar. / Window in the auditorium opening towards the ocean. .

Primera etapa de la Estación de Biología Marina inaugurada en 1945. / First stage of the Marine Biology Station as inaugurated in 1945.

Maqueta del primer proyecto para la Estación de Biología Marina, 1941. / Model of the first version of the Marine Biology Station, 1941.

Dos vistas del edificio de administración con su primer nivel transparente, 1959. / Two views of the administration building, with its transparent first level, 1959.

montemar

reñaca

of this period, with a strong architectural design and a high-quality system of spatial and volumetric relations. Gebhard expressed here more than in any other project a special interest regarding the marine landscape, in diverse ways in the two stages of the project. The first one, started in 1941 and partially inaugurated in 1945 comprising the laboratories and the staricase volumes, shows a “classical” modern language, which could be considered a proper international style building, with whitewashed walls and cylindrical pilotis. An uncritical view of the work of Le Corbusier is evident, a coherent position coming from one of his strongest defenders in the Chilean context. Knowing that the building would be built in stages, Gebhard dealed with each function in separated volumes, establishing light conections as singular points that do not unify the system.

In the meantime, Gebhard could get back to school and finish his studies, obtaining in 1940 his architect license with a degree project guided by Roberto Dávila. His first commissions came from his family and acquantainces. In 1941 he designed the Chávez house in Ñuñoa, in the interseccion of Sucre and Miguel Claro streets. This house expresses the modern language so defended by Gebhard, with a rational floor plan organization. This beginning was different from the first professional steps of many architects of his generation, forced to work with an eclectic catalogue of projects. Around that year, 1940 or 1941, Gebhard received the commission to design the building for the Marine Biology Institute of the University of Chile, in the rocks of Montemar, some kilometers to the north of the city of Viña del Mar. This building, apart from its architectural details that set it in a special place in the production of modern architecture in Chile, is today seen as a unique piece

Océano pacífico

viña del mar

Ubicación de Montemar con respecto a Valparaíso y Viña del Mar. / Location of Montemar in relation to Valparaíso and Viña del Mar.

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Programa 1º piso estación de biología marina de montemar / first floor:

Programa tercer piso estación de biología marina de montemar / Third floor:

1. Acceso a la estación de biología marina / Main access from the road 2. Acceso al pabellón de docencia y administración / Ramp towards teaching and administration building 3. Loggia / Open loggia 4. Acceso auditorium / Access to auditorium 5. auditorium (70 asientos) / Auditorium 6. sala máquinas proyectoras / Projection room

1. laboratorio de fisiología / Physiology room 2. laboratorios / Laboratories 3. salas de química / Chemistry rooms

4. acceso a la biblioteca y terraza / Access to library and terrace 5. exposición libros y revistas / Exhibition of books and journals 6. sala de lectura / Reading room 7. sala de la revista y de reuniones / Journal and meeting room 8. balcón / Balcony 9. bajada al depósito de libros / Staircase to binding room.

7. sala alimentación acuario / Aquarium feeding room 8. llegada material del mar / Reception of marine produce 9. acuario de experimentación / Experimentation aquarium 10. sala sección material / Materials room 11. laboratorio de preparación / Preparation laboratory

12. sala de química / Chemistry room 13. ictiología / Ichthyology room 14. anexo ictiología / Ichthyology annex

15. acceso personal científico / Access scientific personnel 16. acceso a encuadernación / Access to binding room 17. encuadernación / Binding room

Planta primer piso montemar / 1 st floor plan

Planta tercer piso montemar / 3 rd floor plan

Programa segundo piso estación de biología marina de montemar / Second floor:

Programa planta baja estación de biología marina de montemar / Ground floor:

1. acceso pabellón docencia y adm. / Access to teaching and administration building 2. pasarela de acceso / Access bridge 3. vestíbulo de acceso / Access hall 4. oficina director / Director's office 5. laboratorio / Director's laboratory 6. secretaría / Secretary 7. contabilidad / Accounting office 8. acceso al piso superior / Stairs to upper floor 9. laboratorio / Laboratory 10. vestíbulo sección técnica / Technical section hall 11. puente / Bridge 12. laboratorio gráfico / Graphic laboratory 13. cámara oscura / Dark room 14. microfotografía / Microphotography

1. circulación de personal de la estación de biología / Circulation of personnel 2. reparación de redes y artefactos de pesca / Nets and fishing apparels preparation 3. habitación de temperatura constante / Constant temperature room

15. laboratorio de fisiología / Physiology laboratory 16. bacteriología / Bacteriology 17. botánica / Botanic 18. herbario / Herbarium 19. montacarga / Elevator 20. zoología plancton / Zoology (plancton) 21. zoología bentos / Zoology (benthos) 22. micrótomas / Microtomes 23. acceso personal científico / Access scientific personnel 24. depósito colecciones biblioteca / Library collections deposit 25. depósito libros biblioteca / Library book deposit 26. subida a biblioteca / Stairs to library 27. toilette / Restroom 28. jardín sobre el auditorio / Roof garden.

4. depósito de útiles / Utility room 5. sala de cultivos / Culture room 6. pieza oscura / Dark room 7. rayos x / X rays 8. noria de agua de mar y bombas / Sea-water well and pump 9. filtros / Filters 10. sala de máquinas / Machinery room 11. taller de reparaciones / Repairing workshop 12. acceso a la sala de clases / Access to classroom 13. sala de trabajos prácticos / Practice work room 14. toilettes / Restrooms 15. acceso desde la playa a la estación / Ramp towards the beach

Planta baja montemar/ Ground floor plan

Planta segundo piso Montemar / 2 nd floor plan

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Edificio del Hogar Social Hipódromo Chile, Santiago, 1942. / Hippodrome Social Center building, Santiago, 1942.

Vista desde el interior hacia el paisaje del hipódromo. / View towards the hippodrome landscape.

Corte. / Section.

Vista exterior del Hogar Social. / External view of Social Center.

Esta primera etapa le permitió a Gebhard ejercitar profesionalmente lo que hasta ese momento habían sido preocupaciones expresadas en la academia y la revista. La modestia de lo efectivamente construido hizo que su obra más relevante de esta época fuera el Hogar Hipódromo Chile, realizado en conjunto con Jorge Aguirre, construido como parte del Programa de Defensa de la Raza y el Aprovechamiento de las Horas Libres, impulsado por el gobierno del Frente Popular, que buscaba mejorar las condiciones de las clases obreras al poner a su disposición una serie de edificios con programas sociales, deportivos y recreativos a lo largo de todo el país. A partir de 1945 su carrera como arquitecto y urbanista empezó a consolidarse. Los contactos que había hecho en los años anteriores 6 se tradujeron en invitaciones a viajar ese mismo año a Brasil, donde conocería a Niemeyer, y a Argentina en 1948 para trabajar en el Estudio del Plan de Buenos Aires (EPBA). El EPBA era un grupo asesor de la Intendencia de Buenos Aires convocado para elaborar un plan de desarrollo urbanístico de la capital argentina, continuando los estudios llevados a cabo anteriormente por Le Corbusier en su oficina en París en 1938, donde había contado con la colaboración de los arquitectos argentinos Juan Kurchan y Jorge Ferrari Hardoy. En medio de las frustradas experiencias vividas por Le Corbusier en el contexto sudamericano, el Plan de Buenos Aires había quedado archivado, luego de ser desestimado por las autoridades argentinas de la época. Montemar allowed Gebhard to experiment with ideas that until then he had developed only in the academy or in the magazine. Having built only a small part of his project, the main building of his career in this period was, nevertheless, the Hippodrome Social Center, designed together with Jorge Aguirre for the public program called Defensa de la Raza y Aprovechamiento de las Horas Libres, created by the Popular Front government in order to provide workers with facilities where to spend their free time in a healthy environment. The program would build centers along the country, but only two were eventually built in Santiago, and the untimely death of President Aguirre Cerda provoked the cancellation of the whole program.

Escalera helicoidal. / Helicoidal stair.

Vista panorámica del salón principal. / Panoramic view of main room.

In 1945 Gebhard’s career was getting serious. International contacts made years before turned into invitations to visit Brazil in 1945, and to work in Argentina for the team in charge of the urban plan of Buenos Aires (EPBA, for its Spanish initials, Estudio del Plan de Buenos Aires). EPBA was an advisory board for the Buenos Aires municipality, whose goal was to propose a general urban plan for the Argentinean capital, following the studies carried on by Le Corbusier in 1938 in Paris with the help of Juan Kurchan y Jorge Ferrari Hardoy, two architects from Argentina. The Buenos Aires Plan was one of several disappointments Le Corbusier suffered in relation to Latin America, and stayed only in paper as it was cancelled by the authorities of the time.

Mural de Xavier Guerrero para el techo del taller. / Mural of Xavier Guerrero on the workshop ceiling.

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Planta general del sector de Bajo Belgrano, Buenos AIres, EPBA, ca. 1949. / Bajo Belgrano section, Buenos Aires, EPBA, ca. 1949.

Después de 1946, sin embargo, las condiciones políticas de Argentina le permitieron a Ferrari Hardoy tener cierto acceso a las autoridades de gobierno. Sumado a eso, la publicación del Plan de Buenos Aires de Le Corbusier en The Architectural Forum y en la versión en español (argentina) de L’Architecture d’Aujourd’hui sirvieron para convencer al gobierno municipal de Buenos Aires de crear el EPBA. No están totalmente claras las circunstancias del contacto inicial entre Ferrari Hardoy y Gebhard, aunque en una carta de abril de 1949 este último se refiere a “la antigua amistad con Ud.”, 7 lo que permite suponer que pudieran haberse conocido en 1941 para el Quinto Congreso Panamericano, o en el Congreso Interamericano de Municipalidades que se realizó en septiembre de ese mismo año en Santiago: Gebhard trabajaba como arquitecto municipal y Ferrari Hardoy asistía como invitado. 8 El grupo que se conformó alrededor de Ferrari Hardoy para el EPBA congregó a un interesante grupo de profesionales, entre los que se encontraba Antonio Bonet como uno de los directores y Clorindo Testa, recién recibido de arquitecto en 1948, como dibujante. Gebhard fue contratado a mediados de 1948, y se trasladó con su familia a vivir a Buenos Aires, dejando en Chile su cátedra universitaria de Urbanismo en la Universidad de Chile, en la que alcanzó a estar sólo un año, y su ejercicio profesional. 9 Al interior del EPBA a Gebhard se le asignaron tareas de análisis preliminares, como el de la planificación de la ribera del Río de la Plata como espacio de esparcimiento en la ciudad. En abril de 1949 se produjo una crisis en el equipo, por problemas internos de desorganización y externos relacionados con el encargo mismo del estudio y sus posibilidades de realización. Para enero de 1950 la oficina estaba ya desmantelada. A menos de un año de haber abandonado Chile, Gebhard debió tomar la decisión de volver o quedarse en Argentina. La sociedad con Miguel C. Roca le permitió participar como colaborador en algunos proyectos, entre ellos un edificio de talleres para el Ferrocarril General Roca en Buenos Aires, construido, el Plan Director para Necochea 10 (concurso al que también se presentó Ferrari Hardoy junto con Antonio Bonet) y el proyecto del Plan Director de Bahía Blanca. 11

After 1946, however, the political situation was favorable and the city officials decided to engage Kurchan and Ferrari Hardoy for an update and development of the original proposal. Besides, Le Corbusier’s plan was published in the local issue of L’Architecture d’Aujourd’hui, which boosted enthusiasm in the architectural field for the renewal of the study. The conditions of the initial contact between EBPA architects and Gebhard are not clear. He knew Ferrari Hardoy since at least 1941, when he invited him to the Interamerican Municipalities Congress in Santiago, organized by Gebhard when he was a municipal functionary. The group assembled around EPBA was formed by selected professionals, like Antonio Bonet from Spain, Simón Ungar and Jorge Vivanco from Argentina, and the promise of engaging Le Corbusier himself as advisor. Gebhard was hired in 1948 and travelled to Buenos Aires with his family, leaving behind his studio and his recent position as professor of Urbanism at the University of Chile. His work was related to the preliminar analysis of riverside locations for housing and leisure activities. In april 1949 the office was in crisis, due to misorganization and external problems related to the role of the EPBA in the official structure. In January 1950 work was already cancelled, and Gebhard had to decide whether on going back to Chile or staying in Argentina to work. Invited by Miguel C. Roca to collaborate, they designed a building of offices and workshops for the General Roca Railway, a planning competition for the city of Necochea, and a reorganization plan for the city of Bahía Blanca.

Croquis del sector de Bajo Belgrano, Buenos Aires, EPBA, ca. 1949. / Sketch of Bajo Belgrano section, Buenos Aires, EPBA, ca. 1949.

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Vista general de la maqueta del sector de vivienda y deportes de Bahía Banca, ca. 1950. / Model of the housing and sports sector, Bahía Blanca, ca. 1950.

Planta del sector central de Bahía Blanca, ca. 1950. / Central sector, Bahía Blanca, ca. 1950.

El plan director de Bahía Blanca 12 Este proyecto partía de la base de una reformulación de los trazados ferroviarios al interior del límite urbano de la ciudad, aprovechando la enorme cantidad de terrenos de propiedad de la empresa de ferrocarriles, muchos de alto valor comercial, cuya venta permitía financiar casi por completo la operación. Esta iniciativa se relacionaba con la reciente nacionalización del sistema ferroviario argentino (1948), como una de las medidas tomadas para mejorar la conectividad interna del país. Bahía Blanca es una ciudad portuaria ubicada al extremo sur de la Provincia de Buenos Aires. En 1945 era el tercer puerto del país y contaba con 150.000 habitantes. En pocos años había experimentado un explosivo crecimiento demográfico, el mayor en Argentina, asentándose como importante centro de intercambio comercial e industrial. Este incremento no había sido acompañado de un proceso de planificación, y el trazado urbano, en conjunto con el ferroviario, presentaba problemas gravísimos para el futuro desarrollo. El crecimiento de Bahía Blanca se justificaba por el progreso vertiginoso de las provincias del interior, como Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz, que necesitaban de un puerto para sacar sus productos, principalmente agrícolas, hacia otros mercados. El puerto contaba con excelentes instalaciones para el almacenamiento de granos -72 silos, con elevadores de 350 metros de longitud- y disponía de una red de vías férreas que funcionaban como una estación terminal asociada a las instalaciones portuarias. Pero el desarrollo urbano se extendía al margen del ferrocarril, sin mayores interrelaciones. Antes de la intervención de Gebhard y Roca, la ciudad contaba con seis estaciones ferroviarias mal ubicadas y una serie de líneas férreas en paralelo, generando sectores degradados muy próximos de otros con excelentes condiciones para la habitación. Más aún, la ciudad había crecido hacia el interior, despoblando una costa difícil de habitar y propensa a inundaciones, que había quedado libre al uso industrial y portuario. .

The urban plan of Bahia Blanca

The origins of this project resided in the reorganization of the railway system inside the city, giving a better use for the huge amount of land belonging to the Railroad Authority, the sale of which could finance the whole operation. This reorganization was decided after the nationalization of the railway system in Argentina (1948), in an effort to improve the connectivity between the provinces. The port city of Bahía Blanca is located in the southern tip of the Buenos Aires province. In 1945 it was the third harbor of the country, with a population of 150,000 and in a few years it suffered an explosive growth, the fastest in Argentina, becoming an important center of commercial and industrial distribution. This growth had lacked a proper planning and the urban layout, together with the structure of railways, jeopardized future development. The growth of Bahía Blanca was justified by the development of agriculture in the interior provinces of Neuquén, Río Negro, Chubut and Santa Cruz, for which it was the natural harbor to export their produce. Port facilities were excellent, including 72 silos for grain storage and a network of railtracks distributed along the border. Before Roca and Gebhard’s intervention, there were six train stations in the city, and several tracks running in parallel, wasting space and segregating whole areas for development. Because of the port facilities, the city had extended towards the interior, losing contact with the ocean, reserved for the harbor.

Página del artículo de L'Architecture d'Aujourd'hui de 1951 donde se publicó el proyecto de Bahía Blanca. / Page of L'Architecture d'Aujourd'hui where the Bahía Blanca project was published in 1951.

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Montemar after a decade of maturity

Roca and Gebhard proposed the elimination of obsolete stations and tracks and the reorganization of circulation and access of trains, thus gaining space near the ocean border, with better conditions for locating housing and creating a centralized railway complex. This last project included, apart of the central station, several public and private buildings, like housing for employees, sports facilities, a stadium, and a hotel with other leisure programs. The reutilization of vast areas previously dedicated to tracks allowed for a new structure of streets, creating large blocks following typical modern urban schemes. The intervention was enormous in its numbers, reaching twenty million square meters and almost 5,000 acres of tracks that would be expropiated to free space for urban redevelopment. The central focus of the whole plan was the Central Railway Station. Its design was carefully detailed, with plans and models reaching a high level of specification, and placing the interest in the dual understanding of the whole project on the scales of a urban proposal and of its architectural pieces at the same time.

The Bahía Blanca project can be seen as a turning point between Gebhard’s previous career, identified with the first stage of Montemar, and his future development as an architect, specially in relation to the balance between urbanism and architecture as parts of a single planning effort. It was cancelled by the city authorities in the beginning of 1950, and was profusely published in Urbanistica and L’Architecture d’Aoujourd’hui the following year. Personally, it was a deep dissapointment in Gebhard’s career, and what detonated his return to Chile. The date of his return is not clear, but in September 1954 he was already engaged in the Planning Directorate of the Ministry of Public Works, as chief architect of the Regulating Plans and Housing Plan Departments. Around this year he received also the commission to design the second stage of Montemar, which he saw as a last oportunity to bring to reality the ideas he had been working on in Argentina. This new revision of the project kept the distribution of the different volumes, but the buildings were redesigned and the relationship between them and their circulation scheme changed radically. The strongest modification was the role of landscape and the dynamic configuration of the complex around a central, open and empty space, whose relevance is indicated by the way each volume or circulation deals with it in a indirect way. Beyond that, Gebhard used it as the focus of what for him were unavoidable preexistences: the sand, the rocks, the waves.

Perspectiva de la maqueta de la Estación Central de ferrocarriles, Bahía Blanca, ca. 1950. / Perspective view of model of Central Railway Station, Bahía Blanca, ca. 1950.

Montemar tras una década de madurez Ubicado en un punto intermedio entre sus experiencias anteriores de planificación en Argentina y la segunda etapa de la Estación de Biología Marina -que construirá tras volver a Chile- el proyecto de Bahía Blanca es un caso singular en la obra de Gebhard, por las circunstancias que su cancelación detonó, principalmente en relación a la visión del equilibrio entre urbanismo como planeamiento y como intervención arquitectónica. El proyecto de Bahía Blanca fue publicado en Urbanistica y L’Architecture d’Aoujourd’hui en 1951. Las publicaciones sugieren que se desarrolló durante 1950, y probablemente fue desechado por las autoridades ese mismo año o el siguiente. En lo que respecta a su estadía en Argentina, fue un momento de profunda decepción para Gebhard. Si bien no está clara la fecha exacta de su retorno a Chile, en septiembre de 1954 13 ya estaba trabajando en la Dirección de Planeamiento del Ministerio de Obras Públicas, como arquitecto jefe del Departamento de Planos Reguladores y Plan de la Vivienda. También recibió el encargo de diseñar la segunda etapa de Montemar, probablemente la última oportunidad de concretar arquitectónicamente unas ideas alimentadas por el proceso de maduración vivido en Argentina. A nivel de conjunto, la segunda etapa de la Estación de Biología Marina mantuvo la disposición de cuerpos independientes, pero modificó los volúmenes y estableció nuevos niveles de complejidad en sus relaciones y en su sistema de recorridos. La innovación más radical del proyecto fue su relación con el paisaje y la configuración dinámica de las circulaciones en torno a un espacio central protagonista, cuyo sentido está dado por las actividades interrelacionadas entre científicos y pescadores y por la presencia de los elementos que Gebhard reconocía como únicos y germinales en el proyecto: la arena, las rocas, las olas del mar.

La propuesta de Gebhard y Roca consistió en la eliminación de algunas de las excesivas estaciones ferroviarias, la reorganización de las circulaciones y de los accesos de los trenes, la liberación de terrenos sub-utilizados en la zona cercana al mar y, por lo mismo, con mayor plusvalía potencial, y la creación de un complejo ferroviario concentrado. Este complejo contenía una serie de programas públicos y privados, relacionados funcionalmente con el centro de la ciudad, y mezclaba programas técnicos e industriales con bloques de viviendas para empleados, un sector deportivo con estadio, una gran estación de trenes, e instalaciones turísticas y otros centros de esparcimiento. El trazado general establecía relaciones formales estrechas con las manzanas centrales, y sólo modificaba la modulación de las calles para generar mayores paños de terreno, a la manera de las macro-manzanas de Le Corbusier en algunas de sus intervenciones recientes. El proyecto alcanzaba escalas difícilmente abordables. El total suponía más de 20 millones de metros cuadrados. Se expropiaban alrededor de 2.000 hectáreas utilizadas por vías férreas para dar cabida a las intervenciones urbanas y residenciales. El foco del desarrollo urbano de la propuesta era la zona de la Estación Central. Su solución urbanística y arquitectónica muestra un avanzado nivel de proyecto en los planos y maquetas que se hicieron, con una detallada especificación de los programas que se instalarían en ella. Algunos de los aspectos más interesantes y que lo ubican como un referente ineludible en la obra de Gebhard son, primero, el especial enfoque que asume al tratar el proyecto tanto desde la planificación urbana a gran escala, como desde el diseño arquitectónico de sus piezas claves y, segundo, la solución específicamente arquitectónica del complejo de la Estación Central.

Maqueta del complejo de la estación de ferrocarriles, el edificio de administración y el hotel, Bahía Blanca, ca. 1950. / Model of railway station, administration building and hotel complex, Bahía Blanca, ca. 1950.

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