Revista AOA_18

Montemar after a decade of maturity

Roca and Gebhard proposed the elimination of obsolete stations and tracks and the reorganization of circulation and access of trains, thus gaining space near the ocean border, with better conditions for locating housing and creating a centralized railway complex. This last project included, apart of the central station, several public and private buildings, like housing for employees, sports facilities, a stadium, and a hotel with other leisure programs. The reutilization of vast areas previously dedicated to tracks allowed for a new structure of streets, creating large blocks following typical modern urban schemes. The intervention was enormous in its numbers, reaching twenty million square meters and almost 5,000 acres of tracks that would be expropiated to free space for urban redevelopment. The central focus of the whole plan was the Central Railway Station. Its design was carefully detailed, with plans and models reaching a high level of specification, and placing the interest in the dual understanding of the whole project on the scales of a urban proposal and of its architectural pieces at the same time.

The Bahía Blanca project can be seen as a turning point between Gebhard’s previous career, identified with the first stage of Montemar, and his future development as an architect, specially in relation to the balance between urbanism and architecture as parts of a single planning effort. It was cancelled by the city authorities in the beginning of 1950, and was profusely published in Urbanistica and L’Architecture d’Aoujourd’hui the following year. Personally, it was a deep dissapointment in Gebhard’s career, and what detonated his return to Chile. The date of his return is not clear, but in September 1954 he was already engaged in the Planning Directorate of the Ministry of Public Works, as chief architect of the Regulating Plans and Housing Plan Departments. Around this year he received also the commission to design the second stage of Montemar, which he saw as a last oportunity to bring to reality the ideas he had been working on in Argentina. This new revision of the project kept the distribution of the different volumes, but the buildings were redesigned and the relationship between them and their circulation scheme changed radically. The strongest modification was the role of landscape and the dynamic configuration of the complex around a central, open and empty space, whose relevance is indicated by the way each volume or circulation deals with it in a indirect way. Beyond that, Gebhard used it as the focus of what for him were unavoidable preexistences: the sand, the rocks, the waves.

Perspectiva de la maqueta de la Estación Central de ferrocarriles, Bahía Blanca, ca. 1950. / Perspective view of model of Central Railway Station, Bahía Blanca, ca. 1950.

Montemar tras una década de madurez Ubicado en un punto intermedio entre sus experiencias anteriores de planificación en Argentina y la segunda etapa de la Estación de Biología Marina -que construirá tras volver a Chile- el proyecto de Bahía Blanca es un caso singular en la obra de Gebhard, por las circunstancias que su cancelación detonó, principalmente en relación a la visión del equilibrio entre urbanismo como planeamiento y como intervención arquitectónica. El proyecto de Bahía Blanca fue publicado en Urbanistica y L’Architecture d’Aoujourd’hui en 1951. Las publicaciones sugieren que se desarrolló durante 1950, y probablemente fue desechado por las autoridades ese mismo año o el siguiente. En lo que respecta a su estadía en Argentina, fue un momento de profunda decepción para Gebhard. Si bien no está clara la fecha exacta de su retorno a Chile, en septiembre de 1954 13 ya estaba trabajando en la Dirección de Planeamiento del Ministerio de Obras Públicas, como arquitecto jefe del Departamento de Planos Reguladores y Plan de la Vivienda. También recibió el encargo de diseñar la segunda etapa de Montemar, probablemente la última oportunidad de concretar arquitectónicamente unas ideas alimentadas por el proceso de maduración vivido en Argentina. A nivel de conjunto, la segunda etapa de la Estación de Biología Marina mantuvo la disposición de cuerpos independientes, pero modificó los volúmenes y estableció nuevos niveles de complejidad en sus relaciones y en su sistema de recorridos. La innovación más radical del proyecto fue su relación con el paisaje y la configuración dinámica de las circulaciones en torno a un espacio central protagonista, cuyo sentido está dado por las actividades interrelacionadas entre científicos y pescadores y por la presencia de los elementos que Gebhard reconocía como únicos y germinales en el proyecto: la arena, las rocas, las olas del mar.

La propuesta de Gebhard y Roca consistió en la eliminación de algunas de las excesivas estaciones ferroviarias, la reorganización de las circulaciones y de los accesos de los trenes, la liberación de terrenos sub-utilizados en la zona cercana al mar y, por lo mismo, con mayor plusvalía potencial, y la creación de un complejo ferroviario concentrado. Este complejo contenía una serie de programas públicos y privados, relacionados funcionalmente con el centro de la ciudad, y mezclaba programas técnicos e industriales con bloques de viviendas para empleados, un sector deportivo con estadio, una gran estación de trenes, e instalaciones turísticas y otros centros de esparcimiento. El trazado general establecía relaciones formales estrechas con las manzanas centrales, y sólo modificaba la modulación de las calles para generar mayores paños de terreno, a la manera de las macro-manzanas de Le Corbusier en algunas de sus intervenciones recientes. El proyecto alcanzaba escalas difícilmente abordables. El total suponía más de 20 millones de metros cuadrados. Se expropiaban alrededor de 2.000 hectáreas utilizadas por vías férreas para dar cabida a las intervenciones urbanas y residenciales. El foco del desarrollo urbano de la propuesta era la zona de la Estación Central. Su solución urbanística y arquitectónica muestra un avanzado nivel de proyecto en los planos y maquetas que se hicieron, con una detallada especificación de los programas que se instalarían en ella. Algunos de los aspectos más interesantes y que lo ubican como un referente ineludible en la obra de Gebhard son, primero, el especial enfoque que asume al tratar el proyecto tanto desde la planificación urbana a gran escala, como desde el diseño arquitectónico de sus piezas claves y, segundo, la solución específicamente arquitectónica del complejo de la Estación Central.

Maqueta del complejo de la estación de ferrocarriles, el edificio de administración y el hotel, Bahía Blanca, ca. 1950. / Model of railway station, administration building and hotel complex, Bahía Blanca, ca. 1950.

46

47

Made with FlippingBook - PDF hosting