Revista AOA_19

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conserjería

hall ascensores

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Edificio Ricardo Larraín B. y Alfonso Zegers B. (Plaza del Bombero)

Planta primer piso edif. plaza del bombero / 1 st floor plan

Autores

: Jorge Aguirre Silva, Ricardo Larraín B. : calle Santo Domingo 534, Santiago.

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5 m

Ubicación

Año

: 1936-1940.

In 1937, the year he finishes the Victor Montt House, Aguirre received commissions that will take him to work in environments completely different to the demands presented by his urban homes. The young architect was driven to scenarios in which the rationality of the more radical modernity had to be tempered with the specific requirements of the project. A displaced modernity that endorsed the properties of a certain vernacular architecture, which unlike historicist styles, seemed to better fit the demands of modern daily life. Some early works respond to this approach, such as the Tejas Verdes House (1938), in which he has no problem in proposing steep gables, and the Keymer I House, commissioned by his brother in law Dr. Eduardo Keymer: begun in 1937, he would work on it for almost 30 years, in a collaboration that resulted in numerous expansion plans and projects for auxiliary homes. If in his urban homes Jorge Aguirre learned the rules of the architect’s craft and the scope of modern syntax, with the Keymer I House he found a new dimension of the project such as that given by material composition and the landscape. The options developed in the Keymer I House (see box) are directly related to other works, as was his project for the Conchalí Vineyard, 1941: the rehabilitation and expansion of an adobe house where he studied the possibilities of the ‘propeller’ open plan which he was then developing for the Cousiño Park Model Home (1939-1942). A coincidence which explains why for Jorge Aguirre the Cousiño Park not only accommodated a range of strategies to rationalize activities, but also formed the recreation of a segment of the Chilean countryside. Hence the decision at Oscar Prager Park of designing the landscape mainly starting from the specification of native species makes sense. This displaced search of modernity in the tradition is visible in his project for the rural La Dormida Repose Park in 1941, a summer colony of the same institution located in Til-Til in which just like in the project for the Conchalí Vineyard and the Tejas Verdes house he investigates the spatial properties of steeped gables. This concern about the proper situation of architecture facing the specifics of a particular landscape was revisited in the house Aguirre designed for himself in Santo Domingo in 1942. At least in its draft stage, it presented and open-plan bi-nuclear organization that not only relates it to the explorations of the Keymer I House, but furthermore refer it to arrangements as early as the one chosen for the 1936 building on Bombero square. The house in Santo Domingo synthesizes much of the interests set by the architect in those years: an open layout, the exaltation of the plastic values o​ f stone, a dynamic conception of the architectural circulation, as well as the qualities of the curved wall that characterizes interior space and directs out into the garden and the distant views.

En 1937, el mismo año que finaliza la Casa Víctor Montt, Aguirre recibió encargos que lo llevarán a trabajar en ambientes completamente diferentes a las exigencias que presentaban sus viviendas urbanas. El joven arquitecto se vio empujado hacia escenarios en que la racionalidad de la modernidad más radical tuvo que verse matizada con los requerimientos específicos del proyecto. Una modernidad desplazada que hizo suya las propiedades de una arquitectura vernácula que, a diferencia de las arquitecturas historicistas, parecía ajustarse de mejor manera a las exigencias de la vida cotidiana moderna. A este enfoque responden obras tempranas como la Casa Tejas Verdes (1938), en la cual no tiene ningún problema en hacer uso de cubiertas de altas pendientes, y la Casa Keymer I, encargada por su cuñado el doctor Eduardo Keymer: iniciada en 1937, trabajaría en ella por casi 30 años, en una colaboración que se tradujo en numerosos planes de ampliación, así como proyectos para casas auxiliares. Si en sus viviendas urbanas Jorge Aguirre aprendió las reglas del oficio de arquitecto y los alcances de la sintaxis moderna, con la Casa Keymer I se encontró con una nueva dimensión de proyecto, como la que entregan la materia y el paisaje. Las opciones desarrolladas en la Casa Keymer I (ver recuadro) se relacionan directamente con otras obras, como fue su proyecto para la Viña Conchalí de 1941: la rehabilitación y ampliación de una casa de adobe donde estudió las posibilidades de la planta abierta en "hélice" que entonces estaba desarrollando para el Hogar Modelo Parque Cousiño (1939-1942). Una coincidencia que explica que para Jorge Aguirre el Parque Cousiño no sólo dio cabida a una serie de estrategias de racionalización de las actividades, sino también constituyó la recreación de un trazo del paisaje rural chileno. De ahí que adquiera sentido la decisión de Óscar Prager de diseñar el paisajismo principalmente desde la especificación de especies autóctonas. Esta búsqueda desplazada de modernidad en la tradición también se advierte en su proyecto para el Parque Rural de Reposo La Dormida, de 1941, colonia de veraneo de la misma institución emplazada en Til-Til y que al igual que el proyecto para Viña Conchalí y la Casa Tejas Verdes indagaba en las propiedades espaciales que entregaban las cubiertas de altas pendientes. Esta inquietud por la correcta situación de la arquitectura frente a las particularidades de un paisaje específico fue profundizada en la casa que Aguirre proyectara para sí mismo en Santo Domingo, en 1942. Al menos en su etapa de proyecto, consideraba la planta abierta bi-nuclear, organización que no sólo la vincula a las exploraciones recogidas en la Casa Keymer I, sino que incluso remiten a disposiciones tan tempranas como la escogida para su edificio de la Plaza del Bombero de 1936. La casa de Santo Domingo sintetiza gran parte de los intereses enunciados por el arquitecto en esos años: la distribución abierta, la exaltación de los valores plásticos de la piedra, una concepción dinámica del recorrido arquitectónico, así como las cualidades del muro curvo como elemento caracterizador del espacio interior y como forma de proyectarse hacia el jardín y las vistas lejanas.

Para un novel arquitecto de tan sólo 24 años, el proyecto presentaba todo un desafío en términos de cabida del programa dentro de un terreno sumamente complejo. La estrategia escogida por Aguirre consistió en separar el edificio en dos polos, articulados en su parte media por las circulaciones verticales y dos patios de luz al norte y sur del sitio. Hacia la calle, una fachada curva solucionó el cambio de trazado que forma la calle Santo Domingo en ese punto, favoreciendo aquella visión escorzada ensayada en el proyecto del Palacio de la Velocidad. Dada las particularidades del sitio, Jorge Aguirre se vio forzado a abandonar cualquier intento por estandarizar las unidades, resolviendo de forma diferente cada uno de los departamentos. Fue así como logró una gran diversidad de soluciones, caracterizadas por la relevancia dada a la circulación -traducida en pasillos, gradas y recibidores- que articulaban dinámicamente los desplazamientos al interior de los departamentos.

Edificio Plaza del Bombero./ Plaza del Bombero building.

Ricardo Larrain B. and Alfonso Zegers B. Building (Bombero Square )

Authors Location

: Jorge Aguirre Silva, Ricardo Larraín B. : 534 Santo Domingo Street, Santiago.

Year

: 1936-1940.

For a novice architect only 24 years old, the project presented a challenge in terms of fitting the functional program in a very complicated site. The strategy chosen by Aguirre was to separate the building into two parts articulated in the middle by the vertical circulation and two light wells to the north and south of the plot. Towards the street, a curved facade solved the change of direction Santo Domingo Street presents at that point, favoring the angular sight lines rehearsed in the project for the Palace of Speed. Given the particularities of the site, Jorge Aguirre was forced to abandon any attempt to standardize the units, solving each of the apartments with a different layout. Therefore a wide range of solutions was achieved characterized by the importance given to the circulation - expressed in corridors, steps and hallways - that dynamically articulated movement within the apartments.

Plano de ubicación edif. plaza del bombero / Location Plan

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