Segunda versión de las Torres de Agua, Miguel Eyquem, 1998. / Second version of the Water Towers, Miguel Eyquem, 1998.
Towers of the Water Square Open City
Torres de la Plaza del Agua Ciudad Abierta
The first version introduced by Isabel Margarita Reyes and Juan Baixas in the early 80s, was the supporting structure for a set of potable water tanks made in the workshops and designed to adapt to the wind. These works were executed with students as architectural design practices, a product of research. Its singular feature was an elementary simplified construction made with the fewest possible parts. A single log reached the required 12 m height. These towers, while very slender, had a very stable design. There was only one problem: no one knew the existence of a boring insect that hollowed the logs. The towers collapsed. The New Towers were proposed as part of an internal competition of the UCV. With very meager funds to undertake research, they began by choosing a very cheap material: asbestos cement pipes for irrigation water. The proposal therefore was based on a set of pieces assembled like a Meccano, a dry structure with joints or nodes in concrete and bolted plates, with no nails. We were forced to think about the requested work from three simultaneous viewpoints. The wind would require conceiving this work as a tensegrity structure. The solution was to place a network of 4 mm tensioned steel cables inside the tubes. These tensors would bear the tensile strength and the tubes the compression. Wooden bars would work naturally in both cases. This row of units forms a large vertical plane crossing through the middle of the square; it’s the vertical plaza. But this “fence” has to be as transparent as possible. So the first level is 5 m high. It has no internal diagonals; the bays are open to enable passing through. The diagonals needed to provide stiffness were moved outwards, and start from the same node and in the same direction as the diagonals of the second level, in a straight line following the same angle or tilt. They become flying buttresses substantially increasing the base of the tower, supporting it at almost mid height and providing excellent stability. Following the search for transparency to its limit, this building was called an “essential structure”. You cannot subtract a single piece or it collapses. The issue was to form a rigid tetrahedron on each level. Here not a single element can fail, either of the compressed or the tensioned structure.
La primera versión iniciada por Isabel Margarita Reyes y Juan Baixas a principios de los años 80, era el soporte para unos estanques de agua potable realizados en los talleres y diseñados para adaptarse al viento. Estos trabajos se ejecutaban con estudiantes como prácticas de diseño arquitectónico. Una investigación. Su característica era una construcción elementalmente simplificada al realizarse con el menor número de piezas posibles. Con un solo tronco se abarcaba la altura necesaria de 12 m. Estas torres, muy esbeltas, fueron diseñadas en forma muy estable. Hubo un solo problema: no se conocía la existencia de los taladrillos, insecto que ahueca los troncos. Las torres se cayeron. Las Nuevas Torres fueron propuestas para un concurso interno de la UCV. Con fondos muy exiguos para emprender una investigación, se debía comenzar por elegir un material muy económico: tubos de fibrocemento para conductos de agua de regadío. De este modo se proponía una superposición de piezas tipo mecano. Una estructura de montaje en eco con uniones o nudos de hormigón y pletinas con pernos, sin ningún clavo. Estábamos obligados a pensar el trabajo desde tres dimensiones simultáneamente. El viento exigiría este trabajo en forma de tensigriti. Esto se resuelve instalando una red de cables de acero tensados de 4 mm de diámetro por el interior de los tubos. Estos tensores harían el esfuerzo a la tensión y los tubos a la compresión. Las barras de madera harían su trabajo naturalmente en ambos sentidos. Esta fila de unidades conforma un gran plano vertical atravesando la plaza en su mitad, es la vertical de la plaza. Pero esta “valla” debe ser lo más transparente posible. Por eso el primer nivel, de 5 m de altura. No lleva diagonales internas, los vanos permanecen abiertos permitiendo su traspaso. Estas diagonales necesarias para obtener la rigidez se desplazaron hacia afuera partiendo del mismo nudo y la misma dirección que la diagonal del segundo nivel, siguiendo en línea recta el mismo ángulo o inclinación. Se ha convertido en un arbotante aumentando sustancialmente la base de la torre, apoyándola casi en la mitad de su altura, una buena estabilidad. Siguiendo la búsqueda de la transparencia hasta su límite, esta edificación se llamó “estructura esencial”. No es posible restarle una sola pieza, se derrumba. Se trata de constituir un tetraedro rígido en cada nivel. Aquí no puede fallar ni un solo elemento, sea de la estructura comprimida, sea de la estructura tensionada.
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