- FM: Esto se relaciona a otra constante de RCR, como es la predominancia de edificios bajos. Incluso el hotel que hicieron en Dubai, una placa baja en medio de edificios enormes. - Nuevamente, ¿por qué debe ser así? El hotel Bab Al Jinan (2008) guarda relación con el lugar donde está. Reflexiona sobre lo que es el mundo árabe, con la existencia de patios, de sombra, del zoco y los pasadizos. Lo que no tiene sentido es hacer torres de cristal allí, es un absurdo enorme. El mundo árabe es de recintos pequeños, de recorridos. No entiendo por qué no se puede hacer una arquitectura contemporánea manteniendo la atmósfera y buenas condiciones tradicionales. A nosotros nos buscaron por nuestras atmósferas, creyendo que éramos capaces de crear edificios que respetaran su manera de ser de forma contemporánea. La atmósfera es esencial en nuestra arquitectura. - CAU: El edificio de oficinas de Plaça Europa es una expresión arquitectónica diferente. ¿Cómo juega la libertad creativa que defiende RCR en un contexto urbano y condiciones rígidas? - Como sería de rígido que hasta la forma escalonada del edificio se definía por normativa. Es del mismo promotor que encargó la Torre Agbar a Jean Nouvel y quería SU edificio. La única manera que teníamos de responder al lugar era entenderlo, de modo de hacer pertenecer la pieza al lugar. Cualquiera de los otros edificios del Hospitalet los puedes poner adonde quieras, en cambio nuestra pieza es la única que no se puede sacar, es de este lugar, porque unimos estructura, forma y fachada con un mismo gesto, que son las láminas de acero fugadas hacia el punto central que ordena toda la Plaça. Nuevamente hicimos la reflexión de lo que tiene que ser un edificio de oficinas, y para nosotros no es el elemento vidriado que delimita el interior y exterior. Aquí hay una reflexión en torno a la fachada, le dimos profundidad y generamos un sombreadero, le dimos respuesta al lugar y a sus condiciones. La fachada no puede perder lo que fue. Hoy pensamos que el vidrio lo soluciona todo, pero llegará el momento en que volveremos a hacer fachadas con profundidad. Este edificio logró Silver Leed. YB: En esa relación con la naturaleza impresiona especialmente la Casa Rural (o Bodegas de Bell-lloc, 2003), donde ustedes dicen haber “desurbanizado” el lugar. Explícanos este concepto, tan opuesto a lo que hacemos los arquitectos, que es justamente urbanizar. - Muchas de nuestras propuestas casi no tienen presencia exterior, pasas por fuera y puedes no verlas. Lo que nos interesa es lo que hay al interior. En los años 60-70 lo que se hacía era urbanizar el paisaje agrícola con cunetas, canales, calles, muros. En estos momentos debemos ir quitando capas, quedarnos con la esencia de los lugares, lo cual está muy expresado en los cortes de Bell-lloc. Volvamos a los pabellones de Les Cols: antes había un huerto, no había mirada al exterior, no había ‘lugar’. Pero se puede crear a partir de crear un concepto. - CAU: En sus proyectos se repite la luz cruzada, las ventanas que se enfrentan en todos los volúmenes. ¿A qué responde? - Nos interesa el espacio en profundidad, no con límites, un espacio que mentalmente fluya. Lo hacemos desde un punto de vista de sustentabilidad tanto como para no poner límites. Se ve en las ventanas de la Casa Rural, también en la cortina de la Casa Entremuros que confunde los límites. Son paisajes. Nos hemos mirado mucho en el paisaje y a partir de ese conocimiento pensamos nuestra arquitectura. Lo que hacemos es traer esta enseñanza del exterior hacia lo que es el espacio arquitectónico.
Casa Entremuros, Girona. / Entremuros House, Girona.
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