¿Cómo te uniste al estudio y cómo fue ese desarrollo para llegar a ser socio principal? - Tenía mi propio estudio desde 1984 y llegué a Nueva York en 1989. Cuando comencé hacía cosas típicas de Nueva York, como renovaciones de casas, pequeñas tiendas y galerías, habilitaciones de edificios. Liz y Rick habían llevado su estudio al punto de que su trabajo había asumido una naturaleza más permanente. A menudo los proyectos artísticos se transformaban en proyectos de instalaciones temporales en edificios o alteraciones a los edificios. En 1997 se les acercó Phyllis Lambert, gran patrocinadora de la arquitectura, fundadora del CCA (Centro Canadiense para la Arquitectura) y responsable de la contratación de Mies van der Rohe para el Edificio Seagram. Los Seagram se acercaron a Lambert cuando quisieron renovar el restaurant The Brasserie , y fue ella quien propuso a Diller + Scofidio para asumir la tarea. Esto marca un hito en la práctica del estudio: el trabajo ya no sería sobre arte de manera incidental, sino más bien sobre arte y arquitectura fusionados. The Brasserie nos dio la oportunidad de hacer un trabajo de arquitectura permanente. Fue arquitectura interior fusionada con una serie de investigaciones acerca de tecnología digital y la forma en que el cuerpo funciona en el espacio. D+S buscaba un arquitecto que los ayudara, porque estaban bien equipados para hacer la parte artística y tecnológica, pero no así para la arquitectura interior. Al preguntar apareció mi nombre. ¿Fue durante el mismo año de la casa que no fue construida? - Hablas de la Slow House (Casa Lenta), ¿cierto? Fue un proyecto seminal diseñado a principio de los 90, un par de años antes de que yo llegase al estudio. Era una pieza de arquitectura producto del estudio de una cultura digital y un tipo de análisis sobre cómo la imagen puede reemplazar la realidad y viceversa. La casa es en esencia la extrusión de una vista. La pieza entera se basa en la manera particular de enmarcar la vista. Se trata de una casa de vacaciones frente a la playa, con una hermosa vista del estrecho de Long Island. La forma de la casa consiste en la llegada desde Manhattan, el giro del cono visual y finalmente el reenfoque en el estrecho de Long Island. El dueño era un coleccionista y negociante de arte japonés. Perdió toda su fortuna en el mercado del arte y se tuvo que parar la construcción, la casa nunca se terminó. No obstante, el proyecto es diferente a The Brasserie , entre otras cosas porque no es público. Fue un proyecto maravilloso que ganó un premio en 1992, creo. Tiene el trabajo arquitectónico más innovador del momento, basado en los medios de comunicación. The Brasserie fue diferente, hicimos arquitectura interior y un proyecto sobre medios de comunicación y los juntamos.
La Slow House ( arriba ) era una pieza de arquitectura producto del estudio de una cultura digital y un tipo de análisis sobre cómo la imagen puede reemplazar la realidad y viceversa. The Brasserie ( pág. der. ) fue arquitectura interior fusionada con una serie de investigaciones acerca de tecnología digital y la forma en que el cuerpo funciona en el espacio.
Slow House ( up ) was a piece of architecture product of the study of a digital culture and a kind of analysis on how image can replace reality and vice versa. The Brasserie ( right )was interior architecture merged with a number of investigations on digital technology and the way the body works in space.
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