EH4050 TAMPS 22ENE2026

16/BIENESTAR

el horizonte

Jueves 22 de enero de 2026

BIENESTAR

UNA APUESTA POR VIVIR EN COMUNIDAD

MÁS QUE VIVIENDA, UNA FORMA DE HABITAR

CRIANZA COMPARTIDA Para madres y padres, el cohousing representa una red de apoyo tangible. Las

comunidades suelen organizar comidas colectivas, cuidado infantil rotativo y actividades compartidas, reduciendo la carga mental y emocional de la crianza. “Criar en comunidad disminuye el agotamiento parental y fortalece el desarrollo emocional de los niños”, explica la socióloga Ray Oldenburg, especialista en espacios comunitarios. Los niños crecen rodeados de adultos de confianza y otros menores, recuperando una dinámica cercana a la del “pueblo” que muchas sociedades han perdido.

vida cotidiana con la comunidad en men- te. Durrett lo explica así: “No es una utopía ni una vida alternativa; es simplemente una mejor forma de diseñar barrios don- de la gente se conoce y se cuida”, afirma el arquitecto. El cohousing nació en Dinamarca en los años sesenta; hoy, diversos países como Suecia, Alemania, Países Bajos y Francia cuentan con desarrollos consolidados, muchos de ellos apoyados por políticas públicas de vivienda. En Estados Unidos, el movimiento co- menzó a expandirse en los años noventa gracias a Durrett y Kathryn McCamant. Ac- tualmente, existen más de 200 comunida- des activas y cientos más en desarrollo. “El cohousing funciona porque no de- pende de la buena voluntad ocasional, sino de una estructura física y social dise- ñada para el encuentro”, señala Durrett en su libro The Senior Cohousing Handbook. (Con información de Agencias)

Lejos de ser una moda, el cohousing se perfila como una respuesta concreta a problemas contemporáneos: soledad, crisis de cuidados, envejecimiento poblacional y salud mental

vacidad como desees. Puedes elegirlo to- dos los días”, afirma el arquitecto Charles Durrett, uno de los principales introducto- res del concepto en Estados Unidos. ¿Qué es el cohousing? El cohousing es un modelo residencial intencional en el que las personas habi- tan en viviendas privadas que están com- pletamente equipadas, pero comparten espacios comunes como cocinas colecti- vas, jardines, lavanderías, áreas infantiles o salones multiusos. A diferencia de una comuna, no se tra- ta de compartirlo todo, sino de diseñar la

REDACCIÓN El Horizonte

En un mundo cada vez más individua- lista, el cohousing o vivienda colaborativa propone una idea tan simple como revolu- cionaria: diseñar espacios para vivir en co- munidad sin perder la privacidad. La clave, como repiten quienes han im- pulsado este modelo desde hace décadas, es elegir día con día cuánto compartir y cuánto resguardar. “La esencia del cohousing es tener tan- ta comunidad como quieras y tanta pri-

LONGEVIDAD CON SENTIDO El cohousing ha demostrado ser especialmente efectivo para el envejecimiento exitoso. En lugar de residencias aisladas, las personas mayores permanecen activas, autónomas y conectadas. “El mayor miedo no es envejecer, es hacerlo solo. El cohousing responde directamente a eso”, comenta Durrett.

COMUNIDAD QUE CUIDA LA SALUD MENTAL El impacto del cohousing en la salud mental ha sido ampliamente

La psicóloga social Julianne Holt- Lunstad, experta en soledad y salud, advierte: “El aislamiento social tiene un impacto en la salud comparable al tabaquismo o la obesidad. Los entornos que fomentan la conexión diaria son una herramienta poderosa de prevención”.

documentado. Estudios del Journal of Environmental Psychology muestran que vivir en comunidades colaborativas reduce la soledad, el estrés y la depresión, especialmente en adultos mayores.

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