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8/NUEVO LEÓN

el horizonte

Martes 9 de diciembre de 2025

COMPARTEN TESTIMONIO DEL HORROR QUE VIVIERON EN EL TOPO CHICO Buscan internas tener nuevas oportunidades

Dos mujeres PRIVADAS de su libertad narran su EXPERIENCIA de aprovechar las ventajas del modelo penitenciario

VALORAR EL TRABAJO Tras el cierre de Topo

Chico, su traslado al Centro Femenil significó el inicio para Valentina y Emma de una nueva etapa con orden, acompañamiento y programas de apoyo. -Actividades y Deporte: La rutina actual se centra en la actividad y la reconstrucción. Valentina, por ejemplo, participa en deportes: "Todo el día tenemos actividades, está el spinning, la yoga... la actividad de softbol, hay un equipo que se llama amazonas y ahorita yo soy pitcher de ese equipo." -Valoración del Esfuerzo: Ambas resaltan el cambio en la cultura del centro. Emma enfatiza: “Aquí en este lugar el que estudia se valora, el que trabaja, se valora... te ayuda a avanzar, te ayuda a crecer.” -Metas Académicas: Lo que era impensable, ahora es una realidad. Ambas mujeres están a punto de ingresar a la universidad, que atribuyen al modelo penitenciario.

“A veces tenías que dormir con unos tenis cerca de ti o algo por cualquier cosa que pu- diera suceder, porque todo lo que sucedía en el área de hom- bres pues venía perjudicando al área de mujeres bastantísimo”, señaló Emma, al recordar cuan- do estaba en su celda en el pe- nal del Topo Chico. Ambas describen cómo la fal- ta de control institucional las de- jaba a merced de quienes impo- nían sus propias reglas. “Era un grupo privilegiado y las demás que pagábamos cuo- tas éramos “las hediondas”, así nos decían ellos. Entonces no sabías si podía pasar un loco y cómo él sabía quién eras, se te podía aventar o te podía hacer algún daño”, narró Emma. Con el cierre del Topo Chico y la transformación del sistema pe- nitenciario en el estado, fueron trasladadas al Centro de Reinser- ción Social Femenil, donde, ase- guran, inició una nueva etapa. “Todo el día tenemos activi- dades, está el spinning, la yoga a la que nos gusta hacer ejerci- cio, la actividad de softbol, hay

HUMBERTO SALAZAR El Horizonte

Lo que para muchas personas podría sonar a metáfora, para ellas fue una realidad: primero vivieron en el infierno, y, ahora sienten que, por fin, respiran en el cielo de tener oportunidades. Así describen su historia dos mujeres privadas de la libertad que pasaron años en el extinto penal de Topo Chico, donde la autogobernabilidad ejercida por grupos criminales marcó su vida con miedo, abusos y silencio. Relatan que, dentro de aquel penal, la violencia y las agresio- nes eran parte del día a día. “Siempre estabas con el mie- do de que a lo mejor hoy me toca a mí, lo que vi que le hicieron ayer a mi otra compañera, en mu- chas ocasiones fuimos víctimas de acoso y de abusos”, recuerda Valentina, quien lleva más de 13 años en prisión. La otra coincide en que los problemas internos y la falta de autoridad, sobrepasaban las condenas a las que habían sido sentenciadas.

OPORTUNIDAD PARA LA REINSERCIÓN Emma y Valentina compartieron su interés de aprovechar la oportunidad de estudiar una carrera universitaria

un equipo que se llama amazo- nas y ahorita yo soy pitcher de ese equipo”, dijo Valentina, con una sonrisa en su rostro. En su nuevo espacio encon- traron orden, acompañamiento y acceso a programas de estudio y apoyo emocional. “Aquí en este lugar el que es- tudia se valora, el que trabaja, se valora, a pesar de que puede ser más estricto el lugar aquí por la autoridad, eso algo que tam- bién te ayuda a avanzar, te ayu- da a crecer, te ayuda a salir de tu

zona de confort”, señaló Emma. Ambas están a punto de in- gresar a la universidad. Hoy, en lugar de miedo, hablan de es- peranza; en lugar de sobrevivir, hablan de reconstruirse y esto lo ven inclusive sus familiares, como el papá de Valentina. “Antes no podía hablar con él y hace poco me decía que se sentía muy orgulloso de mi por- que terminé de estudiar y por- que voy a entrar a la universi- dad, porque siempre les di dolo- res de cabeza”, contó.

Una cosa es la nueva LEY DEL AGUAS y otra la amenaza que nos lanzó ayer Donald Trump de incrementarnos 5% de aranceles a los productos y bienes MEXICANOS si no le damos el agua que le corresponde, según el Tratado de 1944, que nos OBLIGA a entregarle 431 millones de m 3 al año. E ste acuerdo bilateral —que me re- sulta muy leonino francamente— no lo hemos podido cumplir del todo dadas las graves sequías que hemos padecido. O sea: debo, no niego; agua, no tengo. ¿Nos afecta a NL la nueva Ley del Aguas y la amenaza Trump?

COLUMNA

SIN CENSURA POR ELOY GARZA

no puede decidir también unilateralmen- te cuánta agua se queda en México y cuán- ta se suelta hacia Estados Unidos, sin tener que negociar tanto con agricultores y cam- pesinos mexicanos? Sí. Ese es el temor de los agricultores y de los hacia Estados Unidos, sin tener que negociar tanto con agricultores y campesinos mexicanos? Sí” • • • • • • “Quiero decir con esto que el gobierno puede decidir también unilateralmente cuánta agua se queda en México y cuánta se suelta

campesinos, y ese es el clavo ardiente del que se aferra Trump para imponernos más aranceles a México. Cuidado con esta expropiación disfra- zada del agua en México, y cuidado con el mensaje vedado que le mandamos a Trump: cualquier pretexto para subir aran- celes por parte de nuestros vecinos del norte puede meternos en graves aprietos. La película Dune —tanto la versión de David Lynch como la más reciente de Denis Villeneuve—, así como la saga de novelas en las que están basadas, cuyo autor es Frank Herbert, es un ejemplo, en modo de ciencia ficción, de a dónde podemos llegar si el agua se vuelve ma- teria de disputa pública y el gobierno la monopoliza. A la larga, como los habitantes del plane- ta Arrakis, podemos acabar sin una gota para saciar nuestra sed.

el líquido vital. Y, por ende, es el único culpable de este, como de todos los demás monopolios. El gobierno mexicano es quien los autoriza. Dicho de otro modo, la Ley General de Aguas centraliza todo el poder en Conagua, prohíbe la compraventa de concesiones y faculta al gobierno federal a reasignar agua “por interés público” o en zonas de escasez. Es decir: si no estás bien con el gobier- no federal, te quitan el agua. Si no bailas al son que te toque Conagua, te quitan el agua. Si no te alineas como estado con la federación —así sea Nuevo León o Chihua- hua—, te quitan el agua. Esta injusticia no se reduce, sino que se agrava con la nueva Ley del Aguas. ¿Quiero decir con esto que el gobier-

Dicha acometida y amagos de Trump, y la nueva Ley del Aguas —que para mí tie- ne sus terribles bemoles— solo coinciden en el timing y en que ambas tocan el mis- mo nervio: la escasez extrema de agua en el noreste de México y, especialmente, en Nuevo León. Sin embargo, quizá ambos temas sí tienen una relación política directa mucho más evi- dente de lo que parece. ¿Cuál? La sospecha de que el Estado mexicano es el único que parte y reparte

ELOY GARZA: es analista político y tecnológico. Abogado por la UANL, maestro en Letras por la UNAM y máster en Tecnologías de la Información por la Universidad Oberta de Cataluña. Autor de 7 libros sobre transformación urbana y política nacional. Escribe diariamente una columna para 12 medios de comunicación incluyendo El Horizonte. Editorialista televisivo de Info 7 y conductor del programa de televisión “Charla con Eloy Garza” en Azteca Noreste.

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