EDICION ESPECIAL 67° Aniversario Diario El Independiente
4 LA RIOJA
Lunes 12 de Octubre de 2026 |
Cuando el diario en versión papel era parte de la vida de los riojanos Katheryn Elizabeth Hudson, conocida artísticamente como Katy Perry, reina del pop, cantante, actriz, modelo, productora discográfica, bailari - na y empresaria estadounidense, en una oportunidad tuiteó que uno de los sonidos que más le agradaba era el de “un periódico de papel crujien- te que se lee por horas durante el desayuno”, el editor de cartas del lector de Los Ángeles Times recibió numerosas peticiones de que, por favor, el diario no abandone sus ediciones impresas.
contenida gran parte de la historia de La Rioja. Entonces no es descabellado pensar que con este ritmo alocado del avance de la tecnología no se está lejos de afirmar que el inventor de la imprenta moderna con tipos móviles alrededor de 1450, en Maguncia, Alemana, Johannes Guten- berg caerá bien pronto en desuso. Una realidad Frente a esta nueva realidad, en la que los medios digitales están ganando un enorme espacio, conviene plantearse que ocurre con aquellos lectores para quienes esa evolución tecnológica lejos de ayudarlos les significa una dificultad. Hay un segmento de la población que aún añora la voz del canillita prego- nando en la calle o en la plaza el diario. Añora tener el papel para informarse. El periodismo no puede permane- cer ajeno a esta cruda realidad. Las pla- taformas digitales no se puede negar permiten informar con mayor rapidez, incorporar audios y videos, actualizar una noticia en segundos y llegar a au- diencias que quizás nunca comprarían
un diario. Sin necesidad de entrar a deba- tir sobre qué soporte es mejor o peor, más o menos cómodo, cada día hay más gente que está dejando de leer el diario papel. Pasado de moda En una breve encuesta realizada por Medios El Independiente se pudo cons- tatar que hay cientos de personas que añoran el papel y quieren leer el diario todos los días, informarse cada mañana, pero la realidad es cruel, el diario no está. Pero también hay que reconocer que en esa población de adultos mayores tienen un acceso limitado a Internet, no tienen un dispositivo adecuado, ni me- nos quien les pueda ayudar, entonces la situación para esos lectores se complica. Surge de cajón el planteo cómo se podrá garantizar que la transformación de los medios de comunicación no los abando- ne, pues se trata de persona que necesi- tan informarse y conocer. Entonces dónde está la tan mentada inclusividad, porque si el periodismo va a ser cada vez más digital, ese periodis- mo digital debe ser accesible para todos.
E se tuit de Perry circuló en no- viembre de 2022 después que el Times anunciaba que abandona- ba su planta de impresión en el sur de Los Ángeles a partir de 2024. Fue una noticia que impactó mucho, pero la rea- lidad era cruel. Para lamentos de la mayoría de los riojanos desde hace mucho tiempo que en nuestra provincia ese titilar de las hojas del Diario El Independiente están en un obligado silencio. Ese sonido tan agradable a los oídos de Katy Perry ha desaparecido en el horizonte de los me- dios de comunicación gráficos y en par - ticular en nuestros fieles lectores. No se puede negar que por muchí- simos años el diario de papel, como El Independiente fue parte inseparable de la vida cotidiana de los riojanos. Estaba alcance de los lectores en la calle, en el kiosco, en los restaurantes, en los hoga- res y en las oficinas públicas. En tren de sinceridad, debemos afir - mar que es una realidad muy cierta y que no deja de generar preocupación. La pau- latina desaparición o reducción drástica de los diarios en papel hay que decirlo con todas las letras ha dejado desconec- tados a muchos adultos mayores que no tienen acceso, conocimientos o comodi- dad con los medios digitales. Uno de los habituales lectores del diario, Manuel comentó a El Indepen- diente, “te soy sincero, en la mañana cuando me levanto y me dispongo a de- sayunar me falta algo y eso es el diario. Lo necesito, era parte de mi vida, con decirte que me enteraba de todo, inclu- so hasta las necrológicas” y agregó “días pasados había fallecido un amigo mío, pero lamentablemente recién me pude enterar después de varios días”. La ansiedad Hasta hace un par de años atrás el
diario papel formaba parte de la vida co- tidiana de los riojanos y así fue como El Independiente tenía su rotativa, prime- ro en el centro de la capital, luego se tras- ladó hacia la zona del Parque Industrial, que trabajaba en la madrugada para que los ejemplares estuvieran en la calle con las primeras luces del día, momento en que un ejército de canillitas salía a voci- ferar su nombre para ponerlo al alcance de cada lector. Según las estadísticas en el año 1970, Argentina alcanzó el récord his- tórico de circulación, con alrededor de 2,36 millones de ejemplares diarios. Fue la época dorada de la prensa gráfica y el diario El Independiente tenía un lugar central como fuente de información y con un amplio tiraje que superaba los quince mil ejemplares. Un escenario que cambió Varios factores intervinieron para generar en forma paulatina cambios que impactaron en los medios de comu- nicación, en especial las publicaciones gráficas. Las continuas crisis económi - cas que golpearon al sector hicieron lo suyo, luego en la década del 90 se sumó la aparición del Internet y una estocada casi mortal fue la Pandemia del Covid en el año 2019, después comenzaron a multiplicarse las redes sociales, todo un combo que afectó a los diarios, porque las noticias comenzaron a estar disponi- bles y al alcance del lector en el mismo momento en que se producían. Un caso emblemático en esta pro- vincia fue lo que ocurrió con el Diario El Independiente, de contar con una gran rotativa que imprimían miles de diarios, entre 15 y 20 mil ejemplares, de pronto se vio reducido a la mitad, lo que obligó a elaborar un replanteo de cada edición, incluso llegó a reducirse a un semanario. Otro caso emblemático para citar un
ejemplo fue de La Voz del Interior en la ciudad de Córdoba. En 2016 registraba unos 42.200 ejemplares diarios, mien- tras que en 2020 la cifra había caído a poco más de 20.500, una reducción su- perior al 50% en apenas cuatro años. En 2025, el histórico diario cordobés dejó de imprimir en su planta de Cór- doba y la producción de sus ejemplares pasó a realizarse en Santa Fe. Estos fenómenos no significaron que la población haya dejado de interesarse por la información, ocurrió que hubo un cambio en la forma de acceder a las noti- cias. Con el simple accionar de una com- putadora personal, o el teléfono celular mismo, permitía a los lectores tener al alcance de sus manos toda la informa- ción que se producía al instante. El internet jugó un papel decisorio en los medios, a tal punto que con su aparición se vaticinaba la desaparición de los diarios, en otras palabras era un certero golpe a la prensa escrita que la puso en jaque con el reemplazo de las plataformas digitales. Fue así como las redes sociales en forma progresiva sobrepasaron a los periódicos impresos como fuente de noticias, cuestión a la que no estuvo ajeno Medios El Independiente. Según algunas estadísticas, uno de cada cinco adultos buscaba informarse median- te Twitter, YouTube, Facebook, Reddit, Instagram y otras plataformas. Así en la práctica se extendió la carta de defun- ción de muchos diarios argentinos, y El Independiente recibió un certero golpe. Hay que reconocer también que la historia del diario de papel es, en defini - tiva, también la historia de cómo cambió nuestra manera de informarnos. Pero también hay que ser sincero, el Archivo papel del Diario El Independiente fue, es y será una fuente certera donde está
La Nostalgia La paulatina despedida del diario impreso, de no contar más con su presencia física, sin dudas está generando en muchos una comprensible nostalgia. En ese sentido Medios El Independiente recogió algunos testimonios que destacaron la importancia de tener en diario en sus manos. Benjamín, un empleado de la administración pública provincial con muchos años de servicio comentó que “me siento más cómodo con el diario impreso que con la versión digi- tal, es una cuestión visual, puedo marcarlo, cortarlo y hasta guardarlo”. Doña María, un ama de casa de más de 60 años, recordó que “cuanto tenía el diario papel lo primero que miraba era la tapa y luego me dirigía a la última hoja y así comenzaba a pasar hoja por hoja y podía estar toda la mañana leyendo, pues debo reconocer me enteraba de todo, pero ahora todo cambió”. Otro viejo lector, don Francisco confesó que “extraño ese contacto físico con el diario, hasta me ensuciaba los dedos con esa tinta negra, más aún, además de tocarlo me permitía olerlo e inspirar esa fragancia de las letras impresas. Un comerciante de más de 70 años comentaba “La verdad es que me gustaba el papel, el olor a tinta, era una experiencia inolvidable que uno traía desde mis años de juventud. A mí ya me gustaba mucho leer desde chico, siempre leía del papel, no existía internet. Leer el diario me ayudaba muchísimo en mi ortografía pues podía ver las palabras que estaban bien escritas”. Atrás quedaron esas imágenes cuando la rutina de leer el diario en muchos hogares formaba parte de una escena familiar, donde los abuelos, los padres leían las no- ticias mientras compartían el mate y surgían comentarios u opiniones, había tiempo para sentarse y compartir dulces momentos que están prácticamente sepultados frente al rápido consumo de información a través de los celulares y de las redes sociales.
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