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NUEVO LEÓN/7

el horizonte

Lunes 2 de febrero de 2026

EVIDENCIAN QUE LA ENFERMEDAD AVANZA A EDADES CADA VEZ MÁS TEMPRANAS

La diabetes ya no espera a la adultez La historia de Santiago, diagnosticado desde los dos años, y la de Yessenia, quien enfrentó la enfermedad en la juventud, reflejan cómo la diabetes tipo 2 dejó de ser exclusiva de adultos y obliga a una atención temprana

LA DIABETES TEMPRANA

senia viven con rutinas estric- tas. Él se revisa la glucosa an- tes de comer con un peque- ño dispositivo. Ella organiza sus horarios, sus alimentos y su actividad física. La diabetes tipo 2 ya se presenta en niños y adolescentes El diagnóstico temprano facilita el control de la enfermedad Menores con conciencia del padecimiento suelen ser pacientes más disciplinados La alimentación balanceada y el control de horarios son fundamentales La negación es uno de los principales obstáculos en adultos jóvenes Especialistas del IMSS advierten un aumento sostenido de casos Estrategias escolares buscan reducir riesgos desde la infancia

es recomendado subirme con algo, comer algo”, explica. No solo le ocurre en casa o en la ca- lle. También le ha pasado en la escuela. Ahí, Santiago tiene un kit de rescate y sabe exactamen- te qué hacer. “Si ando bajo de la azúcar, le pido permiso a mi maestra para salir tantito porque me siento mal. Voy a la dirección, les digo lo que pasó y como lo que hay en la cajita para que me suba la azúcar. No mucho, poquito, para no sentirme mal”, dice con na- turalidad. Especialistas asegu- ran que los menores que crecen siendo conscientes de su diag- nóstico suelen ser los mejores pacientes. Aprenden desde tem- prano cuáles son los límites, qué sí pueden consumir y qué solo con moderación. Eso quedó cla- ro cuando se implementó la es- trategia nacional Vida Saluda- ble, impulsada por el Gobierno de México, que eliminó alimen- tos y bebidas ultra procesadas de las tienditas escolares. Para Santiago, el cambio no fue un problema: ya estaba nor-

malizado en su vida. “Yo no sen- tía nada que comieran eso. No me molestaba, de hecho me sen- tía bien por ellos. Si ellos querían comer a gusto, yo los dejaba. Y mientras… yo comía mi lonche con agüita”, relata. “Crecen ya con el diagnósti- co y para ellos es parte de su día a día llevar una alimentación balanceada, aplicarse insulina, respetar horarios del medica- mento y conocer el control de carbohidratos”, explica la espe- cialista en nutrición de la Uni- dad de Control Metabólico, del IMSS, Diana Montoya. Pero la historia suele ser dis- tinta cuando la diabetes llega en la adultez o incluso en la ju- ventud. Ahí, el primer obstácu- lo suele ser la negación. “Hay pacientes que ya saben que son diabéticos y no llevan su alimen- tación, no usan sus medicamen- tos o no hacen actividad física. Todo eso conlleva a las cifras que se registran en el país”, expli- ca José Luis Aguilar Salas, médi- co familiar y educador en dia- betes del IMSS. Ese fue el caso

de Yessenia Ramírez. Tenía 24 años cuando fue diagnosticada con diabetes tipo 2, hace apenas cuatro años. “La primera vez estaba depri- mida. No lo quería aceptar, no quería ni salir, me sentía seña- lada”, recuerda. Su cuerpo, dice, había dado señales desde mu- cho antes pero las ignoró. “Des- de los 18 años empecé a aumen- tar mucho de peso. Todo lo que comía me hacía mal, tenía atra- cones de comida, dolores de ca- beza constantes, fatiga, se me iba el sueño. Me empezó a afec- tar en todo”, cuenta. “El cuerpo sí te da señales, nada más que a veces uno no las quiere aceptar”, dice Yesse- nia. Los médicos advierten que la diabetes ya no es una enfer- medad exclusiva de adultos. “Es una enfermedad que ha estado presente desde hace muchos años, pero últimamen- te hemos tenido casos de niños y personas jóvenes. Antes decía- mos que era una enfermedad de adultos”, agregó Aguilar Salas. Hoy, tanto Santiago como Yes-

JULIETA GUEVARA El Horizonte

Santiago, este año cumple 12 años, pero desde sus dos años vive con diabetes tipo 2. Todos los días se inyecta in- sulina. Lo empezó a hacer cuan- do cumplió 9. Aprendió a apli- carse insulina solo, guiado por su papá y por médicos. Su vida transcurre entre horarios, cui- dados y una atención perma- nente a lo que su cuerpo le avi- sa. “Me lo inyecto yo solo des- de los 9 años. Con ayuda de mi papá aprendí, me ayudó mu- cho y también me ayudaron los doctores. Me enseñaron a in- yectarme por aquí, por la panci- ta, o en el muslo. Lo hago en las horas de la comida”, cuenta. Él sabe reconocer cuándo “la azú- car”, como le llama a la glucosa, empieza a bajar. Y cuando eso pasa, hay alertas. “Hay cosas de la enfermedad que tengo que saber. Por ejem- plo, cuando me baja la azúcar. Hasta 100 es más que perfecto, si tengo 60 es que ando bajo y sí

Fallece Mauricio Wapinski, referente de la joyería en México

Schwarz y padre de familia, deja un legado imborrable como el estrate- ga que profesionalizó y expandió EMWA, convirtiéndola en la cadena de joyería más importante de Méxi- co y un referente en América Latina. La trayectoria de Mauricio está intrín- secamente ligada a la visión de su pa- dre, Don Emmanuel Wapinski. sobre- viviente del Holocausto en Polonia, Don Emmanuel aprendió el oficio de cortador de diamantes en Cuba antes de establecerse en Monterrey. En 1949, junto a su esposa, fun-

dó el negocio que inicialmente ope- raba bajo un modelo de venta puer- ta por puerta. Fue hasta los años 70 cuando el nombre EMWA (abreviatu- ra del fundador) comenzó a resonar con fuerza, estableciendo las bases de lo que hoy es un imperio del lujo. Aunque sus hermanos, Jacobo y José, fueron fundamentales en la integración de marcas de prestigio como Rolex y Cartier en los años 80, la llegada de Mauricio en la dé- cada de los 90 marcó la estructura operativa de la firma.

CARLOS NAVA El Horizonte

La comunidad empresarial y social del norte del país dijo adiós a Mauri- cio Wapinski, figura central en la in- dustria de la alta joyería y relojería en Nuevo León y México. El empresario falleció el vier- nes 30 de enero los 70 años, según confirmaron fuentes cercanas a la familia, quienes no precisaron las causas del deceso. Wapinski, esposo de Janet

TRABAJO Y DISCIPLINA Mauricio Wapinski era conocido en Monterrey por su calidez y cercanía

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