Formación continua y políticas de empleo

FORMACIÓN CONTINUA Y POLÍTICAS DE EMPLEO

Se conoce como “Efecto Mateo” al fenómeno sociológico que lleva a que aquellas personas que tienen muchos recursos acaparen más, mientras que aquellas que tienen menos tien- dan a perderlos. 40 Esta tendencia a la acumu- lación, que podemos ver cuando hablamos de ingresos, propiedades o fama, es igualmente aplicable a la educación, las titulaciones y las habilidades. En este trabajo hemos buscado dimensionar la relación entre la formación y la posición de los individuos en el mercado labo- ral y hemos visto que aquellas personas con mayor logro educativo logran un mejor posicio- namiento en el mercado laboral, mejorando sus expectativas futuras y quedando más protegi - das frente a la digitalización que demanda el sistema productivo. En el otro extremo, aquellas personas con escaso nivel educativo tienen una mayor probabilidad de ocupar peores puestos de trabajo, lo que condiciona profundamente su acceso posterior a la educación en la vida adulta y su movilidad laboral. Sintetizando los datos analizados, podemos discernir entre varios factores con un impacto determinante en las desigualdades de acceso a la formación para el empleo: - Sector: los dos sectores de menor salario y con mayor proporción de personas tra- bajadoras con estudios bajos (agricultura y trabajo del hogar) se encuentran entre los sectores con mayor riesgo de automatiza- ción. Otros igualmente afectados por el fu- turo del trabajo, como el comercio, también sufren de un menor acceso a educación y formación. En el otro extremo, los sectores de comercio y marketing con menos ries- gos y mayor salario son también en los que se accede en mayor medida a actividades formativas. Mientras que en las profesiones con menos riesgo de verse alteradas por la digitalización cursan formación un 24% de las personas trabajadoras, en las altamente

afectadas este porcentaje es menor del 3%.

- Tamaño de la empresa: el 45% de las per- sonas empleadas en empresas de tamaño pequeño (1 a 10 trabajadores) tienen un nivel educativo bajo; 6 de cada 10 de las personas empleadas en estas empresas no cursa formación (no reglada), frente al 76% de las personas empleadas en empresas de más de 1.000 trabajadores que sí participan en actividades formativas. - Menor logro educativo: que a su vez está marcado por el origen social. Personas con un nivel educativo básico trabajan en mayor medida en sectores de menor retribución, más precariedad, empresas de menor ta - maño y con mayor riesgo de ser afectados significativamente por la automatización. Si combinamos estos tres elementos obte- nemos un retrato robot de las personas más afectadas por las inequidades educativas y formativas en la vida adulta y la precariedad la- boral: alguien con nivel educativo bajo, emplea- do en sectores de actividad de escaso valor añadido y en una empresa pequeña. Si la falta de igualdad de oportunidades en la infancia justifica la reforma de las políticas educativas, la desigualdad en la vida adulta apunta a la necesidad de reformar igualmen- te las políticas activas de empleo para lograr una mayor inclusividad en la formación en la vida adulta. Se trata de una necesidad que se convierte en urgencia al enfrentarnos a la digitalización del mercado laboral y la dismi- nución de los trabajos rutinarios y de menos cualificación. No obstante, no hay que dejar de tener en cuenta que cualquier actividad formativa implica un coste de tiempo, esfuerzo y dinero que, sin una reducción de la precariedad y una

40. Merton, Robert K. (1968). The Matthew Effect in Science. Science 159 (3810), 56,63.

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